martes, 16 de abril de 2013

El corral de la vida


(Foto: Celine Frers)

El que quiera cosechar
tome su ejemplo en lo ajeno
y prepare su terreno
abra melga al empezar
porque ni le va a pesar
siguiendo el rumbo que toma
que el tero pone en la loma
y no hagan como los bueyes
que aran para que otro coma.

El hombre debe ser hecho
a la buena o mala suerte
y mostrarse siempre fuerte
debajo de cualquier techo
que el camino más derecho
no siempre ha de ser cortar
por eso es mejor llegar
a ser poste y no palenque
que el hombre que usa rebenque
debe saber castigar.

Debe desconfiarse más
de los ruines como el sapo
que el que se tiene por guapo
no pega nunca de atrás
y el hombre siempre además
para todo se revive,
porque el que confiado vive
está expuesto a un sobresalto
y aquél que sube más alto
más fuerte el golpe recibe.

La riqueza y el poder
nunca traen dichas completas
porque bajo esa careta
se divisa el padecer
y es mejor el nido hacer
entre el trébol que entre rosas
porque éstas aunque vistosas
ocultan muchas espinas
por eso las golondrinas
son pobres, pero dichosas.

El que anda solo en la vida
aunque tenga que rodar
no debe desesperar
ni llorarla por perdida
porque en cambio no hay partida
que algún otro la reclame
y aunque el diablo desparrame
los males por el sendero
a golpe afloja el acero
y el buey solo bien se lame.