jueves, 9 de agosto de 2012

La ambulancia nueva


Se viene acercando mayo
y en un asado en Irala,
hay un montón de muchachos
meta risa y meta charla.
El fuego entibia los rostros,
el vino las carcajadas
y al asador de la noche
se le amontonan las chanzas.

-"¿Che y el negro cuando viene?"
-"¿Cuál "el negro mucha braza"?
Y entre risas y entre dichos
se demora la largada
porque no a llegau el gringo
que es de los que nunca faltan.

Dice el asador: -"¿Qué hacemos,
si lo demoro se pasa?"...
Y en medio del comentario
cai el gringo a las chuequeadas.
-"Creibamos que no venias!"
-"Qué no via venir, me pasa
que se me golpeó el mas chico.
Pensé: la pierna quebrada
y llamé pa'l hospital
que me manden la ambulancia
pero dicen que está rota,
que ya no sirve, que no anda...
Y entonces me vi obligau
a dirme hasta lo Carranza
que me arrimase en el coche
hasta allí de una escapada";

-"¿Pero cómo está al final?",
-"Fue solo un susto Dios gracias...!"
Y entonces mueve la vieja
tradición que nos hermana
de juntarnos entre amigos
hasta que despunte el alba.
-"Che, y así que se rompió
y no va más la ambulancia"?,
-"Dicen que si, y lo mas grave
es que no existe la plata
para comprar una nueva
que es lo que esta haciendo falta"...
-"¿Y el municipio?", -"no tiene";
-"...pero la pucha que lástima!".

Y entonces otro del grupo,
apurando las palabras
dice: -"¿Y si inventamos algo,
quizás una jineteada...
Pedimos algo de ayuda,
y si alguien nos acompaña
quién te dice no juntemos
para comprar la ambulancia".

Y todos se movilizan
y entonces comienza la ardua
tarea de unos amigos
para la acción solidaria.
La escuela presta los bancos,
un club cederá la cancha
y otro club pa no ser menos
va a donar algunas chanchas
pa que se hagan los chorizos
como en todo fiesta gaucha...

-"¡Che ¿y la carne cómo hacemos?
porque esta un poquito cara!"...
-"Veamos a Don Ramiro,
él es dueño de la estancia
mas grande que hay en la zona
y no creo que se negara
a donar un animal
siendo tan noble la causa"...
...............................
-"Don Ramiro, lo venimos
a ver por la jineteada,
hay un grupo de vecinos
que nos hemos puesto en marcha
pa comprarle al hospital
nuevamente la ambulancia
y entonces..no es que abusemos
de usted, pero haría falta
algún novillo y pensamos
que nos tiraría una cuarta
que uno nunca sabe cuando
se precisa una gauchada...!"

-"¿Un novillo?... ¡Qué se piensan
que a mi me sobra la plata?
¡Que se las compre el gobierno
que pa eso este tonto paga
una chorrera de impuesto
que me cobran por la estancia!";
-"No pero esto es una urgencia,
- ¡Qué urgencia ni que macana
pa esto no cuenten conmigo,
y perdonen que me vaya
pero hay cosas por hacer..."
y quedan en la portada
el gringo y un compañero
ambos con la vista gacha
pensando: "pobre Ramiro
que no entienda en su ignorancia
que uno nunca sabe cuando
se precisa una gauchada"...
.............................

Bueno en fin, la fiesta se hizo,
justo para fecha patria
el 25 de mayo
parecía que los llamaba
como en aquel 25
del cabildo y de la plaza
al pueblo y en comunión
unidos por una causa.
Nadie falto ese domingo
De sol a la fiesta gaucha
y se logró el objetivo
que afanoso se buscara
porque hoy miran con orgullo,
frente a la sala de guardia,
una ambulancia nuevita
en el hospital de Irala...
...............................
Y el tiempo cambió las hojas
de los árboles, la marcha
del tiempo llevó los días,
llevó los meses, y a gatas
quería dentrar el verano
cuando encontró una mañana,
la ambulancia que venia
desde una quinta sercana.

Un auto en medio la calle
y al lau d'él una muchacha,
meta y metas hacer señas
pidiendo que le ayudaran.
-"Es la hija de Don Ramiro...
Pero la pucha ¿que pasa?"
-"¡Mi papá se descompuso!"
De prisa el doctor se baja
pa atender a Don Ramiro,
-"Mirá la noticia es mala,
parece que es un infarto
hay que llevarlo sin falta
derechito al hospital".
Ansi que hay nomás lo cargan
en la ambulancia de prisa,
en esa misma ambulancia
que un día él le negó un novillo
cuando era urgente comprarla;
pero la vida es así
mitad dulce y mita´ amarga
y a veces se pone seria
pa darnos una enseñanza.

Por eso que Don Ramiro,
cuando le dieron el alta,
llamó a su hija pa decirle
arrepentido en la charla:
-"M'ija, córrase pal campo
me junta la caballada,
saca 25 gordos,
me los mete en una jaula
y los manda pa la feria...
¡Los vende y lleva la plata
tuita para el hospital!
Dígales que se los manda
este viejo medio tonto
que generalmente tarda
en mirar que hay en la vida
cosas de mas importancia
que solo juntar dinero
y andar engordando vacas...;
Diga que cuenten conmigo
y que entendí las palabras
del gringo cuando me dijo
asujetando la rabia:
¡Don Ramiro es una pena
si usted no nos acompaña¡...
Cuando me negué de tonto
a ayudar pa la ambulancia
¡si uno nunca sabe cuando
se precisa una gauchada!",

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