martes, 7 de agosto de 2012

Entrevero de botellas

(Fotos: Gabriel Picerno)

Fue en lo de Chinato Garda
que se armó este entrevero.
Se casaba Amargo Obrero
con Ferro Quina, la Parda.
Los testigos, Dios me guarda,
eran Reserva San Juan,
Bitter y Aperital,
y pa'mejor de padrinos
eran 8 Hermano', el fino,
con "Ols Muller" el bacán.

Fernet Branca una macana
le hizo al rubio San Felipe
y el "Yoni" Gualker" de dique
se vino con su fulana.
Pedro Domeq y su cubana,
esa la de Rum negrita,
bailaban una polkita
reboliando la persona
y Guinda'o tenía una mona
de tanto tomar Grapita.

Cinar en el acordeón
que es un tano bien canchero,
saludó a vino Resero
y a Crespi en la ocasión.
Pángaro, el tinto matón,
la discutía con Gancia
cuando vio que a la distancia
se apareció el negro Toro
que venía con un loro
de ese Suisé de la Francia.

El entrerriano Lucera
llegó con guitarra en mano
y lo atropeyó a Cinzano
que la iba'e calavera.
Tres Plumas, mina canchera,
al ver que ya se iba a armar
le hizo seña a Pineral
que se acomodó los leones,
y junto a Vermut Otone
la daga iban a tirar.

Ya la bronca se iba a armar
de mamados sin rectao.
Caña Ombú junto a Moscato
empezaron a llorar.
Legui los fue a consolar
en esa hora ingrata,
Gargantini una alpargata
se sacó para canchar
cuando Bols entró a gritar
¡no peleen con las patas!

Doble W, rubia bebida,
dijo "¡Soy de un solo pelo!"
que lo garanta el Agüelo
que tiene cien año'e vida.
Cordero es de la partida,
bien lo puede atestiguar.
Sidra Victoria y Real
conversaban por ahí.
Cantó Duc de San Remí,
la Mariposa inmortal.

Busac le habló a Seyo Rojo
te lo digo de verdá,
mirá que yo no me encojo.
Ponch lo miró de reojo
Limón Minerva está acá,
a Capitán de Castilla.
Cuando gayega piya
de esa que nadie retruca,
se asomó: era la Farruca.
Gritó: "¡A mí nadie me ensiya!"

Y si algún convidado
de esos que están en la boteya
se me piantó de la güeya
o al baile no se ha llegado
será porque Reservado
se quedó dentro el cajón
como se quedó Carlón,
ese vino del Pasado,
y este cuento ha terminado
de Borrachos sin razón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Espectacular. Genial