martes, 17 de junio de 2014

Criolla picardía



(Pinturas: Molina Campos)

Había fiesta en la escuela,
tenían que festejar,
y el corazón alegrar
con distintas acuarelas.
De la nieta hasta la abuela
dieron así su presente,
nadie quiso estar ausente
y en carruajes y caballos
está la zona rural
pa' un 25 de Mayo .

El estanciero'el lugar,
absoluto de la zona,
seguro que ni por broma
ese día iba a faltar;
él tenía queentregar
un pingo que había donado
que junto con el recao,
freno, rienda y cabezada
en una rifa sorteada
algún gurí iba a sacar.

Juntos todos en el patio
van formando filas blancas
y la ilusión se le enanca
en ese día tan patrio;
como subido en un atrio
está el morito ensillao,
esperando acompasao
el tener un nuevo dueño
y a la suerte y ese empeño
por el número sorteao.

Pero hay una cara triste
y la maestra lo sabe,
la solución no le cabe
aunque solución existe...
y aunque la culpable fuistes
de ese sorteo arreglao,
Dios que es gaucho y te ha mirao
la criolla picardía
se sonríe en la porfía
y mira pa'otro lao.

Es que el moro le ha tocao
a ese gurí, al más pobre;
ese que un gusto salobre
a lo largo'el camino lleva
ese que se caminó
por los caminos rurales
entre polvo, pastizales,
entre helada, viento y mata,
que se ha gastao ilusiones
un poco más que alpargatas.

Ese que nunca faltó
con sol, con lluvia, ¡qué aguante!
con calores agobiantes
la ilusión la aguantó:
una letra amadrinó,
a un libro le dió poesía
ese que a la patria mía
da su sangre y su destino
que anda siempre de bombachas
humilde pero Argentino.

Hoy por la huella rural
viene contento un gurí
con un moro que es ají
pero que sabe montar;
alegrón, viene a estudiar,
se le ha cortao el camino
lo acompañan unos trinos
de pájaros como orquesta
y la mano que puso Dios
divina de la Maestra.