lunes, 16 de junio de 2014

Alambrador de ilusión



Anclás en ninguna parte,
nunca querés formar nido
y si hoy has concluido
mañana habrás de marcharte.
Facilitaste la parte
dividiendo la extensión
y tenés de diapasón
alambres de muchos hilos
que vos los templás de oído
por 'canche' y por condición.

Mechas, taladros, formones,
vos manejás con esmero,
palas y torniqueteros,
californias y estacones;
mano maestra que pone
donde está el principio y fin
y di uno a otro confín
de mi tierra has trabajao
colocando ese alambrao
con humildad y trajín.

Las inclemencias del tiempo
o en los torridos veranos
sin aflojar, mano a mano,
a natura desafiaste.
Mano de acero forjaste
la pampa y su división,
vos pusiste a la extensión
alambre de púa o liso
y sos artista prolijo
y alambrador de ilusión.

Tu plomada y tu niveles
y tu vista que es certera
y si alambrás campo afuera
con habilidad y certeza
vas sacando la cabeza
por cada palo plantao,
los mirás de los costáo
dende el primero al final
y le das el visto bueno
con seguridad total.

Maestro de los maestros
en su tarea rural
representante cabal
del campo y de su labor,
vos tenés el sinsabor
del mal pago y del olvido;
por tela al campo has tenido,
por pincel al alambrao
y así te he condecorao
en éste canto sentido.

Sos pájaro nacional
parado en un esquinero,
sos la casa del hornero
adornando un alambrao;
sos el mojón que ha marcao
el kilómetro primero,
el que siempre arranca en cero
por más que hayas caminao:
sos la gloria del pasao
y sos presente de acero.