viernes, 30 de mayo de 2014

Tiempos idos















Ya había perdido la cuenta
de los años que tenía,
pa quienes lo conocían
había bandeao los noventa;
barba entera amarillenta
por el humo del fogón,
melena blanca, flacón
pero altiva su figura
parecía una escultura
¡reliquia de tradición!

Desde gurí fue boyero,
de muchacho domador,
fue mensual, esquilador,
alambrador y resero;
su habilidád de soguero
también fue reconocida
y tampoco nadie olvida
su destreza con el lazo,
ni su tropilla'e picazos
pisoteando la madrina.

Pero el tiempo, ¡gran resero!
lleva todo en su andar lerdo:
hoy solo trenza recuerdos
su habilidád de soguero,
las pilchas que en antes fueron
su orgullo, sus alegrías;
hoy las conserva entuavía
pero al no poder usarlas,
se entristece al contemplarlas
añorando aquellos días.

De su tropilla entablada,
todo lo que le ha quedao,
es un cencerro callao
que suena en su alma apenada,
recuerda en su resereada
un viejo poncho encerao
chifle y arreador trensao,
su daga'e plata labrada
con la vaina muy gastada
de rozar en el recao.

Le recuerdan las pialadas
un lazo de seis trenzao,
bajo el catre acomodao
pa evitar la resecada,
de sus tiros en las boleadas
no había bicho que se fuera
pero hoy son las ñanduceras
cuando su pesar lo ahoga
tres lagrimones de soga
que cuelgan de la cumbrera.

A sus espuela'oxidadas
hoy se las ata el pampero,
y acha en el tuse del alero
donde se encuentran colgadas,
toda una época pasada
guarda el rancho en sus rincones,
y afirmao en sus razones
que ahura los tiempos son otros:
entre sus botas de potro
han anidao los gorriones.

Envuelta en un araucano,
tejida por mano indiana
dormita una valenciana
soñando con su paisano
y en el temple toledano
de su facón caronero,
que hizo de torniquetero
cuando tuvo que abrir huella
hoy en su vaina lo mella
el óxido de su acero.

Tantos años ha palenqueao
el maneador de su vida,
se corta en cualquier tenida
por más que esté bien sobao,
heredero no ha nombrao
y dice evitando enriede:
-"Quien con mi pilcha se quede
sea un gaucho que sepa usarlas,
y no un gringo pa colgarlas
de adorno pa sus paredes!".