miércoles, 14 de mayo de 2014

Así canto


El canto que vibra adentro
es lluvia que trae consuelo,
es amor al patrio suelo
y es luz sonora en mi tiempo.

Canto a los cerros nevados,
al monte y a la laguna,
al monte y a la laguna...
canto a la noche de luna
cuando besa a los sembrados;
a los campos estrellados
y trebolares en flor,
a la tierra que es primor
calentando la semilla,
al boyero, a la tropilla
y al sufrido labrador.

Llevo en mi pecho cantor
una vigüela sonora,
una vigüela sonora...
que canta y a veces llora
según pida el corazón.
Si me encuentro en un fogón
con mi guitarra cantora,
en sus cuerdas que atesora
todo el amor a la tierra,
parece un clarín de guerra
que despertó con la aurora.

Canto así por el camino
con voz de monte y cuchillas,
con voz de monte y cuchillas...
perfumadas de gramillas
de nuestro campo Argentino,
bendito suelo divino,
jardín de mi admiración,
siento profunda emoción
al ver que sueltan amarras:
las cuerdas de cien guitarras
dando al viento su canción.