lunes, 7 de enero de 2013

Sacale lo desparejo



I
Estoy sacando la cuenta,
no se lo que otros opinan,
las estancias argentinas
cuántos pueblos alimentan.
Lástima que por ahi se sienta
que la cosa anda muy mal,
está mermando el animal
que deja su producción,
la culpa tiene el patrón
que vive en la Capital.

II
Son grandes los capitales
que están en manos ajenas,
hay muchas personas buenas
pero otras no son iguales;
muchas veces los mensuales
salvan nuestros intereses
porque hay quienes le parecen
que llegando a capataz
con solo echarse pa' trás
hasta los cardos florecen.

III
Hay estancias que mantienen
mayordomo, capataz,
escribientes y otros más...
cuentos van y cuentos vienen,
no me dirán que conviene
al dueño de la extensión
mantener un batallón
que se estorba por mandar
mientras que para trabajar
a gata hay un solo pión.

IV
Hay mozada en la ciudad
con los libros bajo el codo,
esperando el acomodo
que les busca su papá.
A las estancias quizá
no han ido ni a veranear,
hoy nos quieren enseñar
sin  saber que un buen patrón
primero debe ser pión
pa'después saber mandar.

V
Pa'manejar una estancia
la persona que es campera
no se ha echo con lapicera
sino con fuerza'e constancia.
Hoy le llaman ignorancia
al hombre que es educao
a'quél pión que ha progresao
y llega a ser mayordomo
seguirá agachando el lomo
por eso fue su pasao.

VI
Pa'ser rico y poderoso
hay que tener condición,
tener administración
y no ser nunca vicioso.
Aquellos años dichosos,
cuando la plata sobraba,
todo el mundo trabajaba
con la pala y la barreta
pero jamás la ruleta
sus ganancias las llevaba.

VII
La culpa la tiene la herencia
que les han dejao los pasaos
en vez de haberles enseñao
a combatir inclemencias;
nacen con inteligencia
no se hacen a golpes duros,
les parece estar seguros
porque el viejo tiene plata
sin saber que nuestras vacas
se mantienen con laburo.

VIII
En nuestro campo argentino
trabaja una cuarta parte
quejándose del destino
los otros viven del arte,
se equivocan el camino
y agarran el desparejo,
yo me retiro y los dejo,
disculpen si he molestao:
no soy el más adecuao
pa'venir a dar consejos.