domingo, 6 de enero de 2013

Reyes Magos





Recuerdo mi edad temprana
buscando un pretexto, acaso,
solía llevar en  brazos
agua y pasto pa’ mañana,
sin profecías paganas
sin oro, mirra o incienso,
imaginé un viaje intenso
de aquellos tres reyes magos,
que pasaran por mis pagos
entre los montes inmensos.

En moro, alazán y oscuro,
siempre los soñè montados,
y tres  burritos cargados
con sus obsequios más puros.
Siempre me sentí seguro
sin saber quien es Gaspar,
ni Melchor o Baltasar,
pa’ dejar mis zapatillas
y al otro día a hurtadillas,
me levantaba a espiar.

Y con su magia talvez
entre los talas se ocultan…
Eran tantas mis preguntas
y tan bella la niñez.
Por eso con sensatez
cuando le canto a mi pago,
no quiero olvidar mi halago
a mis padres tan queridos,
por no haberme prohibido
¡soñar con los Reyes Magos!