martes, 31 de mayo de 2011

El lobizón


Ya van pa'seis meses que gané los montes,
desde aquél mal día que me desgracié...
La pucha que es fiera la vida'e matrero,
lo que se padece, solo yo lo sé.

Si habré pasao'soles, heladas y lluvias,
con las pocas pilchas que de casa alcé...
No tengo tabaco... La yerba que truje,
hace mucho tiempo que la terminé.

Angustias a bochas pa'conseguir carne,
agüaitando siempre la oportunidad,
de hallar un carpincho apartao'del agua,
o bombiar con tiempo un güasuvirá.

La cosa jué ansina: Yo andaba tropiando,
allá por las puntas del Mocoretá,
con unos patrones que arrendaban campos
a los Goichochea, de Puerta Yeruá.

Y saliendo un día, con trescientas reses
compradas al corte, en lo de un inglés,
como a boca'e noche, llegamos a un campo,
que era pastoreo de un tal Juan Cortés.

Rodeamos la tropa... Mudamos caballos;
y encendimos fuego pa'cimarronear...
Y yo con mis chifles, toqué pa'las casas,
a ver si hallaba algo pa'hacer de cenar.

En el medio'el patio, toda la familia,
estaba reunida, agüaitándome...
Si cuando me acuerdo de ésa pobre gente,
siento dentro el pecho, como un no se qué.

Entraron a hablarme... y flor de atenciones
tuvieron conmigo, cuando me abajé...
Colejí enseguida que algo les pasaba,
pero, por supuesto nada pregunté.

Era una señora con tres guricitos;
y el marido, un indio de bastante edad;
que en un catre'e tientos, parecía tullido,
vaya uno a saberlo de qué enfermedád.

Un medio borrego iba acomodando
sobre el cirigote, pa'marcharme ya...
Cuando la patrona, que andaba atrás mío,
comenzó a decirme, con gran ansiedad...

"Fíjese paisano lo que nos sucede...
ésto ya no es vida, a mi modo'e ver...
pasan aquí cosas tan demás tremendas;
que yo le aseguro, no sé lo que hacer...

De un tiempo a ésta parte, toditas las noches,
un lobizón suele llegar hasta acá...
Le pido paisano... no nos deje solos...
ésta noche es viernes... y aparecerá".

Qué quiere que hiciera... No pude negarme;
y en mi china vieja, al tiempo pensé...
Y ni bien llegaba mi cuarto de ronda,
de nuevo en el rancho me les presenté.

En el medio el patio, bajo un espinillo,
tendí unas pilchas para descansar...
Ni bien me dormía; y en un redepente,
sentí que los perros, entraron a aullar.

Escuché unos lloros que venían del rancho...
Con unas palabras, medio los calmé...
Y con las potreras listas en la mano,
con un par de saltos, pa'juera gané.

Obscura la noche... Mientras yo bombiaba
pa'tuitos lugares con prolijidad...
Vide que los perros reculando aullaban,
ante algo que véian en la obscuridad.

Tuca, tuca, tuca, les grité a los perros,
pa'ver si podía hacerlo aflojar...
Y pelando el fierro, ya me puse en guardia,
porque el caso no era de facilitar.

En cuanto me vido, se vino a toparme,
con un trote ansina como el agüará...
Si cuando me acuerdo, es cuando más pienso,
que hice la pata ancha de casualidad.

Mi Dios... Bicho fiero había sido aquello...
En cuanto lo vide, ya me persigné...
Era un bulto grande con laya'e ternero;
y el ocico largo como el yacaré.

La Virgen te ampare... me acuerdo le dije...
Serás o no ánimoa... y ya revolié...
Luciéndome tanto con las tres marías,
que del primer tiro me lo aseguré.

Como trenza de ocho, rodamos po'el suelo...
Yo a las puñaladas... y el por hacer pié...
Cuando una voz débil sentí que decía:
"No me mate amigo... por Dios, déjeme".

Fué tal la sorpresa que perdí el resuello...
Trémulo y confuso, sujete, ahi nomás...
Viendo que aquel bicho se me iba escurriendo;
y salía un cristiano, por el lao' de atrás.

Dió unos sacudones, queriendo pararse...
Y yo, de ayudarlo, al punto traté...
Y él, pegando un grito, se cayó de espaldas...
Del mundo'e los vivos, pa siempre se jué.

... Ya van pa'sies meses que gané los montes,
desde aquél mal día que me desgracié...
La pucha que es fiera la vida'e matrero...
Lo que se padece, solo yo lo sé.
..........................................
Autor: Justo P. Saenz (h) quien firmaba con el seudónimo de Higinio Cuevas.

3 comentarios:

Artesano de palabras dijo...

habia escuchado estos versos en forma de vals hace mucho tiempo y siempre quise tener esta letra. Gracias por compartirlo.uN ABRAZO.lUIS gIMENEZ

Anónimo dijo...

Pero o esta letra está mal o no tiene nada que ver con lo que canta Soccodato. Los versos no están en orden, y hay términos cambiados. Un desastre!

Pablo Cardoso dijo...

A veces, cuando se transforma un verso en canción, aunque aquí hay mucho recitado, el cantor tiene que cambiar el orden de los versos o algunas palabras. Igual se respeta el sentido del mensaje y la métrica del verso.
También te diré que como muchas veces sucede, el cantor aprendió esto escuchando a otros cantores, quizás nunca tuvo la letra original.