sábado, 9 de abril de 2016

Confianza


(Pintura: Carlos de la Torre)

Es reducido mi rancho
pero se le empaca al viento,
mientras le quepa el recao
que desensillen viajeros.
Lo alcé pa'mí, pa'l que llegue
sin mirar si es blanco o negro,
techo pa'l bueno y pa'l malo
fogón pa'l malo y pa'l bueno.

Yo nunca tuve enemigos
ni los tendré, ni los quiero
me suebra con mis baguales
pa'andar armao de resero.
Y aunque me gusta estar solo
pa'madurar el silencio,
se lo agradezco al camino
cuando me acerca un viajero.

Pa'él siempre el primer amargo,
el mejor sitio en el fuego
y en cuanto está el churrasquito
que corte siempre primero.
Jamás le pregunto el nombre,
(¡tan mal costumbre no tengo!)
si es oriental o es bayano,
si es entrerriano o porteño.

Si viene mojao, pa'cama,
alguna pilcha le empriesto
aunque suelo andar de pobre
que me lloran los pelegos.
Pa'mi confianza me basta
con haber sido y ser bueno:
yo nunca tuve enemigos,
ni los tendré, ni los quiero...

yo nunca tuve enemigos,
ni los tendré, ni los quiero.