jueves, 3 de abril de 2014

Mala yerba

(Pintura: Rodolfo Ramos)


1
Volvía de noche lloviendo
en dirección pa’ las casa’
con un temporal de frente
de agua, que Dios mandaba;
pa’ pior, que medio culeco
había arrancao la mañana,
yo pensé pa’ mis adentros
“será de poca importancia”.
Se m’hizo largo el camino
y llegué a mi rancho agatas.
2
Desensillé como pude
a mi “gatiao malacara”
y dentré a llevar pa’dentro
de una por una mis guascas,
que esa noche como nunca
se me hacían más pesadas;
apenas largué “el gatiao”
lo sentí que relinchaba
demientras que la madrina
buscó el reparo’e las casa’.
3
Aunque ariscón pa’l dotor
igual que’l finao mi Tata
no me quedó más remedio
que hacerme achurar la panza,
¡bendita sea la cencia!
pensé después en la cama
cuando de a poco mis males
sentí que me abandonaban,
dice un refrán “que no mueren
ni se pierden yerbas malas”.
4
Cerca el rancho, mi tropilla
la veo siempre rodiada,
se les ha crecido el tuse
y están de ranillas largas,
es señal de que a su dueño
anduvo un tiempo en la mala,
la verdá, pa’ que decir
está un poco abandonada
y hace un tiempo que no ensillo
a mi “gatiao malacara”.
5
El otro día, despacito
les pegué una rasquetiada
y tengo que desvasarlos
que también les hace falta,
pero no puedo agacharme
ni pa’lcanzar la alpargata
y aunque me dijo el dotor
que no haga juerza pa’ nada
¡no se han de morir chapinos
en cuanto me den las tabas!
6
Si alguno afloja una mano
o renguea de una pata,
las curas son muy sencillas
cuando el hombre se da mañana,
si se trata de hormigueros
o porque diablos se manca,
siendo un paisano prolijo
que de su astucia hace gala,
no deja morir su pingo
por cosas sin importancia.
7
Una “tropilla de amigos”
en tan bravas circunstancias
me tienen siempre rodiao
como a la “overa rosada”,
sin tener mucha querencia
se han atracao pa’ las casa’,
otros relinchan de lejos
porque me sienten y estrañan
mientra’engordan los alzao
que andan de cola parada.
8
Pero no ha de ser pa’ tanto
que dure mi mala racha,
un tropezón no es caída
pa’ los criollos de mi laya;
saldré de nuevo al camino
con mi tropilla entablada,
sanitos y bien tusaos
y bien sobadas mis guascas,
me gusta ser precavido

…cuando las huellas son largas.