lunes, 7 de abril de 2014

Casi un refalón (Salmo criollo: 72/73)



1
¡Buenazo es Dios con los rectos,
los de limpio corazón!
Pero... casi un refalón
por poco no me he pegado
por mirar a los malvados
y juzgar su situación.

2
Para ellos no hay día fulero:
están fornidos y sanos;
la plaga, roya o gusano
no les ataca el cultivo:
por eso son tan altivos
y desprecian al paisano.

3
Revientan de puro gordos
y tienen muchas ideas,
insultan y fantasean
provocando a todo el mundo:
su saber es tan profundo
que de todo lengüetean.

4
Y el pobre, que es ignorante,
traga nomás el anzuelo.
Ellos hablan contra el cielo
y dicen: "Dios no se entera",
y... opinando a su manera,
alambran leguas de suelo.

5
Me dije entonces con rabia:
"¡Pa qué diablos ser honesto!".
¿No es al ñudo todo esto
si al final de la jornada
uno se queda sin nada
y hasta le quitan el puesto?

6
Pero pensando me dije;
"No tengo que hablar así;
algún misterio hay aquí".
Y aunque es cosa peliaguda,
de tanto rumiar mi duda,
al final lo comprendí.

7
Dejalos nomás que engorden...
van camino al matadero.
Un día viene el carguero
y despiertan en la feria.
Allí aguarda la miseria...
y la estaca para el cuero.

8
Cuando mordía mi rabia
sin poderme sofrenar,
la verdad que estuve mal
y que nada comprendía:
¡Que la cosa se me hacía
como el palenque al bagual!

9
Pero ahora que comprendo
y sé que soy de tu agrado,
me mantengo sosegado
y confío en tus proyectos
que fueron siempre correctos
y me llevan a buen lado.

10
Si sos Vos quien va conmigo
¿qué me importa lo demás?
El deseo va detrás
de lo que ama el corazón.
Sólo Dios es mi porción
que no he de perder jamás.

11
El que se aleja se pierde
si no vuelve a la majada.
Pa mí ya no quiero nada
sino el estar junto a Dios
y cantar en la oración
rumbiando pa su  morada.