jueves, 13 de febrero de 2014

Milonga de un entrerriano



Soy medio de Feliciano
y aunque naci en Paraná
fue en Colón donde en verdad
aprendí a estrechar la mano.

Me han querido en Gualeguay,
llanura de suaves termas
cuyo río es un poema
que baja de Villaguay.

Federación es clavel
de una costa incomparable
que supo blandir el sable
con "Guarumbá" el indio fiel.

Cuanto a Concordia y sus lares,
salvo mejor opinión,
no es mala ponderación
llamarla tierra de azahares.

La Paz igual que Diamante
se empinan en gesto airoso
junto al Leonado anchuroso
que mira siempre adelante.

El Tala y el Nogoyá
son arroyos que dan nombre,
a unos pagos donde el hombre
es un hombre de verdad.

De Uruguay corazón ancho,
refugio de tradición,
digo con viva emoción
que fue cuna de don Pancho.

Victoria con sus cuchillas
en las luces de la tarde,
palabra que sin alarde
es la octava maravilla.

Gualeguaychú ya se amansa
junto al agua que va al mar,
como el que acaba de amar
y disfruta la bonanza.

Milonga de un Entrerriano,
retozona y verdadera,
te adiviné toda entera
en la palma de mi mano.