miércoles, 19 de mayo de 2010

El zaino colorado (Estilo)


Sobre un zaino colorao,
era una nube ligera,
braciador y coscojero
buena pinta y bien cortado.
Por sus hazañas, mentao
era el zaino de mi flor;
todos le tenían temor,
pero, amigo, en las cuadreras
ganó más de cien carreras
y nunca fue perdedor.

Y como era de importancia,
lucía mi parejero
de oro y plata un buen apero,
el mejor que había en la estancia.
Y a juzgar por su elegancia,
no parecía lo que era,
mas cuando entraba en carrera,
se oyó decir más de un pillo:
—¡Voy doble contra sencillo!
¡Voy al zaino aunque me muera!

Pero dijo un comisario
que a mi zaino colorao
me lo había envenenao
un político contrario.
Y por aquel comentario,
solito y triste quedé,
y amigazo, ya me ve
lamentando el parejero:
he regalao el apero
y desde entonces ando de a pie.

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