lunes, 25 de julio de 2016

Porque le di un reto (Valseao)




En mis años mozos yo tuve un amor
que a fuerza de lonja de puro cariño,
trenzamos cabestros para palenquearnos
y no mañeriarles al calor del nido.

Pa'estar más seguro que el bueno de Dios,
nos manió las almas con dos gurisitos,
maniador que es dulce cuando aprieta fuerte
y rompe las carnes si afloja un poquito.

Un día la moza me olvidó los hijos
porque un forastero le sobó los tientos,
rompió la manea pateando a lo mula,
y se jué del rancho porque le dí un reto.

En otra, un guascazo me marcó la frente:
m´hijo era un cuatrero, lo llevaron preso,
cumplió la condena y cambiando el rumbo
no volvió a las casas porque le dí un reto.

Y la gurisita que era mi alborada
de todos los días pa'este pobre viejo,
me ha dejao sin flores y sin sus caricias...
ya van pa'tres años porque le dí un reto.

Y ya hace seis días que falta del rancho
lo que me quedaba, mi perro ovejero,
lo estoy aguaitando pero en cuanto llegue
lo abrazo bien fuerte...pero no lo reto!