lunes, 25 de julio de 2016

Para siempre (Milonga)


(Pintura: Carlos Montefusco)


Soy el último suspiro
de la grandeza campera
y soy la vieja tapera
que en el pasado me miro,
para siempre me despido
con el gauchaje altanero
y es un saludo postrero
para mis glorias secretas,
cuando besando mis grietas
cruza veloz el pampero.

Soy la guitarra terciada
sobre el anca de algún pingo
que antes de entregarme a un gringo
prefiero quedar callada,
soy la cruz abandonada
por descifrar la suerte
entre el pajonal inerte
clavada en un corazón,
soy una interrogación
entre la vida y la muerte.

Soy relincho de bagual
que va quedando en un eco
chiripá que me desfleco,
punta rota de puñal,
copete de cardenal
que va perdiendo el color,
mburucuyá que da flor
trenzao a una cina-cina,
y el ombú donde una china
esperaba al payador.

Soy el nudo potreador
que fue constancia y halago
cuando era orgullo en mi pago
ser jinete y pialador,
soy el jilguero cantor
que en el ceibal hago nido,
tiro de lazo tendido
completamente a lo largo,
el último mate amargo
que me pierdo en el olvido.