martes, 29 de octubre de 2013

Los de Lanza y Guitarra



Cuando las yeguas ya no den más potros,
ni crezca más la hierba en la sabana;
Cuando no se levante más el polvo,
de la Caballería en una carga.

Cuando nadie comprenda de atalajes,
de regatones, fustas ni moharras.
Cuando ningún talón sepa de espuelas,
ni de lujos, de aperos ni rodajas.

Cuando se hayan marchado para siempre
los que fueran centauros de mi raza.
Los que a la luz del sol daban la vida
y a la luz de la luna Serenatas.

Los que por emoción hacían la guerra,
los que por ideal forjaban patria.
Los de historias de amores y de muertes,
los de la lanza y los de la guitarra.

Cuando se haya esfumado tras el viento,
el bronco galopar de las brigadas.
Y el último jinete se haya muerto,
delirando entre laureles y guirnaldas.

Yo solo se donde podré encontrarlos,
con sus cargas sus potros y sus lanzas,
Yo solo se donde estarán entonces,
los de la lanza y los de la guitarra.

Los hallaré en el cielo de la gloria,
en el mundo infinito de las almas.
Por que esta tierra les quedo pequeña,
para el ancho galope de sus cargas.

Allá estarán jinetes en el viento,
llevando relámpagos por lanzas.
Pinchando nubarrones y luceros
y usando las estrellas por rodajas.

Haciendo estremecer el mismo cielo,
Cargando eternamente hacia la nada.
Allá estarán cerca de Dios muy cerca...
los de la lanza y la guitarra.