martes, 20 de agosto de 2013

¿Qué'l gaucho ha muerto?




¿Qué te has muerto hermano gaucho...?
¡Óigale al duro y no grite!
Que’l que’sa frase repite
está vacío como un tacho
Yo me priegunto, caracho,
si ese ingrato ¿es argentino?
¿O acaso será dañino
porque lo parió una fiera?
¡Porque’l día que’l gaucho muera
también morirá un destino!


Morirá el Patrio destino
de una Nación soberana
que tuvo luz de mañana
cuando el gaucho abrió camino.
¡Dejen ese desatino
de criticastros de plaza!
No usó el gaucho más coraza
que su propia voluntá:
¡emblema de libertá
que simboliza una raza!

El gaucho vive’n la tierra;
en un chingolo que canta;
en un tala -que se planta
en la yanura o la sierra-;
en la milonga, que’ncierra
el sentir más campechano;
en el hombre que’s baquiano
pa’ lidiar un animal;
en el que trenza un bozal
o en el que ordeña temprano.

El gaucho vive también
en el que baila una danza
y en el que hace una mudanza
con acompasao vaivén;
en el que siempre hace'l bien
sin medir el sacrificio;
en el que sin artificio
va por la Patria, tirando,
y aprendió, que trabajando
¡ser Argentino es su oficio!

¿Dicen, gaucho, que te has muerto?
¡Mentira! ¡Patraña infame!
¡Qué un pecho patrio se inflame
y ya hay un gaucho dispierto!
Hoy, tu espíritu más cierto
late en el crioyo heredero,
y alumbra el rumbo y sendero,
ardiente como un tizón
¡que’n la gaucha tradición
vive aquel gaucho primero!

  (14/12/1987)