jueves, 27 de octubre de 2011

Me quedo con mi criollito



Ya tengo el "Gato" y el "Mancha"
y mi "Moro" pa empezar,
una tropilla a entablar
de respeto en cualquier cancha.
Yo se que la tierra es ancha
más bien errada y liviana,
a la parte más lejana
si yo me permiten voy
pingo de ensillarlo hoy
y desensillarlo mañana.

El caballo criollo tiene
parecidas condiciones
a los que nacen pa piones
que a más de un criollo conviene:
a cualquier clima se aviene,
con poco llena la panza,
si hay que ir pa'delante, avanza
conforme con ser bañao,
no piensa si está castrao
y el que no piensa, descansa.

Usted lo larga un ratito,
se pega una revolcada,
una hermosa carranchada
unos bocaos quinuaditos.
de 'carre' cae justito
que es criollo como el zapallo
y aunque zorro, si algún rayo
en un violín de chicharra:
le vuelve a apartar las garras
y otra vez tiene caballo.

Así nomás sin cuidar
en trescientos, bien largao;
con cualquier mal enfrenao
ah! no me le van a ganar.
Aunque él es pa trabajar
honrao destino, aparcero,
y ande lo ensille un campero
se viene en una tropeada:
de Artigas a La Tablada
y vuelve al trote chasquero.

Que no tiene fin, no es cierto,
aunque pa entregarse es duro;
y no llega como él puro
a punto de caerse muerto;
pero atraviesa el desierto
y en los bares se entierra,
come el pasto hasta la tierra
adonde el pasto es escaso,
y al tener de mula el vaso
estriba el monte y la sierra.

Si es medio de buena jeta,
pa apuntárselo dejao
a cualquier toro pesao
le entrará con la peineta.
A la punta'e la paleta
viene el encuentro a calzar,
tiene en el guay qué pechar
en algún pura canilla
que pecha con la rodilla
y suelen los tres rodar.

Y es vivo, y escarceador,
cola al garrón, bien tusao
le sienta igual un chapiao
que un recadito cantor.
Pa'l gaucho domingueador
es más chiche que el domingo
y ande no lo monte un gringo,
si alguna moza suspira,
se inora si mucho mira
si es al de arriba o al pingo.

Inteligante y gran flete,
en un rodeo apartando,
buen refugo pa' atajando
se le adelanta al jinete
solo se para, arremete,
concentrao en su trabajo
y es ligero como tajo
de zurdo corriendo yegua;
bueno, se ve dende legua
según de quién vaya abajo.

Corcoviando se hace un rollo
no es pa andar los maturrangos,
ni paisanos de tamango
el habla de criollo a criollo;
mas cuando agranda el escollo
y el ñudo no se desata,
le saca alguna alpargata
al que lo va jineteando,
y como el chancho nadando
se degüella con la pata.

Mas de una noche aceituna,
de verano la tropeada,
se emborrachó a testereada
en altos chifles de luna.
Si una moza por fortuna
se difusó en una espera,
y el llamador de puntera
le habló sin tiempo de apearse
se rascó pa demorarse
una oreja en la tranquera.

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