lunes, 4 de agosto de 2014

Dios me entiende


(Pintura: "Mañana en Domselaar" del amigo artista don Luis Nuñez)

Dicen que soy mal cristiano
porque no me ven rezar.
¡Que venga Dios y me diga
en qué he podido faltar!

A veces, por el trabajo
o por el mucho viajar,
junto a los templos callados
paso de largo, nomás.

Busco la sombra de un árbol
cuando quiero descansar.
Son sueños de ojos abiertos
los que me pongo a soñar.

En silbos y remolinos,
lo miro al viento pasar.
Tal vez Dios se le ha perdido
y él lo ha salido a campear.

Yo me quedo muy tranquilo.
¿Para qué me he de apurar...?
Si el que lo busca por fuera
a Dios no lo va a encontrar.

Mi corazón es un pozo
y allí me pongo a rezar
cosas que los dos sabemos
y que ignoran los demás.

Miro a mi chango dormido,
cansado de travesear.
Y pa' cuidarlo soy Tata,
cristiano, perro, jaguar.

Pobreza limpia del criollo...
Si por áhi me falta el pan,
las leguas que me galopo,
Dios y mi zaino sabrán.

Digan por áhi lo que digan,
perdono al que me hace mal.
Yo sé curar mis heridas
y rezo con mi cantar.

Dios me entiende, y yo lo entiendo.
Nos hablamos... sin hablar.