lunes, 3 de diciembre de 2012

Un bulto menos


(Pinturas: Molina Campos)

No ha'e dar paso el arroyo...
Ya debe estar campo ajuera,
y, ese, viniendo crecido
se trái muy malas ideas!...

Parece, mesmo, que l'agua
juese la sangre regüelta,
que al hombre más sosegao
hasta el genio le cambea!...

Estaba visto! de aquí,
ni con vejigas se llega!...
De balde no hay esas cruces
que están diciendo: dea güelta!...

Claro, que se cruza fácil
más abajao, por La Horqueta...
pero es andar en la mala...
Todito se me atraviesa!...

No hay que inventar las disculpas
ahí tiene: "quien busca encuentra"...
¿Táiba caliente la sangre?
Con esto se me refresca!...

(En la mirada perdida
de aquél gaucho, se le véia:
Hecho sonrisa, un martirio;
algún dolor, hecho juerza...)

Desmontó muy dispacioso;
ató con cuidao las priendas;
jué arrimándose a la orilla,
con el caballo'e las riendas).

¿Se anima, zaino?, de nó
solito me hago la prueba.
No haga caso de esas cruces...
En otros láos, hay docenas!...

(Diban nadando sin ansias;
al sesgo l'agua los lleva,
hasta que al medio'el arroyo,
como sin trabajo, llegan...

No se ve lo que sucede.
A la distancia se oservan
dos bultos, aguas abajo...
Ni preocupa lo que sean...

Al más chico, un remolino
se lo borra de la cuenta;
sigue boyando el más grande...
A la otra orilla se acerca...

Llega un caballo a la Estancia,
chorreándole agua las jergas...
... Al poco, salen dos hombres
con una cruz de madera)...


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