sábado, 9 de abril de 2016

Pa'que se marque




Precisa mucho pisar
pa que se marque una senda
y es nomás que con pastitos
que se defiende la tierra.

Los hombres, los animales,
lo levantan y lo dueblan,
y en cuanto siente un alivio
ya se ve que se endereza.

De fijo que tiene un algo
diferente de la fuerza
pa que siendo tan tiernito
tenga tanta resistencia.

Por mucho que lo lastime
siempre levantarse intenta
y saldrán hojitas verdes
por entre las hojas secas...

Precisa mucho pisar
pa que se marque una senda...

Confianza


(Pintura: Carlos de la Torre)

Es reducido mi rancho
pero se le empaca al viento,
mientras le quepa el recao
que desensillen viajeros.
Lo alcé pa'mí, pa'l que llegue
sin mirar si es blanco o negro,
techo pa'l bueno y pa'l malo
fogón pa'l malo y pa'l bueno.

Yo nunca tuve enemigos
ni los tendré, ni los quiero
me suebra con mis baguales
pa'andar armao de resero.
Y aunque me gusta estar solo
pa'madurar el silencio,
se lo agradezco al camino
cuando me acerca un viajero.

Pa'él siempre el primer amargo,
el mejor sitio en el fuego
y en cuanto está el churrasquito
que corte siempre primero.
Jamás le pregunto el nombre,
(¡tan mal costumbre no tengo!)
si es oriental o es bayano,
si es entrerriano o porteño.

Si viene mojao, pa'cama,
alguna pilcha le empriesto
aunque suelo andar de pobre
que me lloran los pelegos.
Pa'mi confianza me basta
con haber sido y ser bueno:
yo nunca tuve enemigos,
ni los tendré, ni los quiero...

yo nunca tuve enemigos,
ni los tendré, ni los quiero.





Relincho


Redonda e inoportuna
por la tormenta cerrada,
al oír la relinchada,
rompe un nubarrón la luna.
Todo duerme pero una
inesperada invasión
de gauchos en dispersión
que a la campaña estremece,
emerge como si fuese
la vanguardia de un malón.

Anda gente misteriosa
rejuntando caballada,
se comenta en las ranchadas
y en la solitaria choza;
todo duerme y reposa
sobre la llanura yerta
desgrana el chajá su alerta
chapaleando luna y lodo
entonces sí, todo...todo...
lo que dormía...despierta.

Relincha un potro salvaje,
por el rumor conmovido,
como un clavideño erguido
sobre un pezón del paisaje;
aurio su fino pelaje,
marfileña su clinera,
desparrama la carrera
en la sonora llanada
donde inquieta una manada
ebrio el relincho de espera.

Y como una marejada,
la correntada clinuda,
se incrusta la noche muda
por el tropel desvelada.
La detiene una lomada,
imperativo resuello,
y al hincharse cada cuello
parece cada pescuezo
un clarín de carne y hueso
que está tocando a degüello.

Y de cuchilla en cuchilla
se oye el agreste mensaje,
va de paraje a paraje
de pago, de orilla a orilla.
Lo transporta una tropilla
de piquetes al corral,
va de caballo al bagual,
de la pulpería al quincho:
el cristalino relincho
flota en el aire oriental.

¡Ojo! No es el mismo que al compás
del cencerro y de badajo
se oyó en horas de trabajo
en plena aurora de paz.
Es mal agüero además,
marchita niña esperanza;
toma el joven, vieja lanza
y sin saber dónde va
en busca de libertad:
estriba, monta y avanza.

Clarín de llano y colina
presagio de mal agüero,
eco inquietante agorero
y anuncia desgracia y ruina...
Pinta el sol cuando declina
rojo horizonte otra vez,
niega orfandad, desnudez,
resurgiendo del olvido;
el luto desvanecido
cosió la ropa al revés.

Por las madres llora el río
y en las campiñas sombrías
¡Salvanos Virgen María,
ayudanos Señor mío!
Resurge el grito bravío
en busca de igualdad,
justicia, paz, libertad,
venganza, sangre y desquite;
una voz nueva repite:
"¡retrógrada humanidad!"

Manda ensillar el caudillo,
ensilla el chasque el baqueano
y el pacífico paisano
junta su apero sencillo.
Se encuentran sable y cuchillo
remora heroica bandera,
desciende el rancho a tapera,
le abre la fraterna mano
y en el desolado llano
duerme el arao a mancera.


Milico Gaucho


(Pintura: Carlos Montefusco)


En cuanto escampó quedaron
todos los charcos despiertos.
Y la primer virazón
los hizo temblar de miedo.
Salió la luna con frío
y unas estrellas con sueño
mientras hacían las ranas
gorgoritos de silencio.

Entonces todos los charcos
se llenaron de agujeros
pa' que las ranas se fueran
a romper cristales lejos.
Y allá en el bajo se oyó
sordo el rumor del carguero,
y estornudar las lechuzas
al despertarse los teros.

Yo era la guardia avanzada
y en mi confiaron el sueño,
diez hombres llenos de orgullo
servidores del gobierno.
¡Audaces! Marchar con luna
bajo la comba del cielo,
onda de azul infinito
ancha de campo y silencio.

Y haberme tocao' la guardia
por disgracia a mí que quiero
economizar las balas
pa' no fundir al gobierno.
¡ Audaces ! Marchar con luna
y tantos astros despiertos...
y esas lechuzas resfriadas...
y ese bochinche de teros.

Venir marchando con luna
y con un frío tremendo
que ha endurecido los pastos
y me ha torcido los dedos.
Ellos no saben que allí
hay diez milicos con Remington
pero sí saben que allá
están sus hijos hambrientos.

Y es tan pequeño el delito
que enguelven en los cargueros
que a veces hasta lo olvidan
y andan con luna y con sueño.

¡ Qué saben de la tragedia
que sufre el pobre!, los teros
mejor hicieran más nidos
y no ensuciaran los huevos.
Y quién mandó a las lechuzas
chismear que va un carguero
si a pobres naide les gana
y a contrabandistas menos.

La luna clara enemiga
oblicuo chorro echa al suelo
pa' que se aclare un delito
hijo bastardo del tiempo.
Brilla al chairarse en las vainas
de los sables miliqueros,
fría se cuela en los ponchos
gastaos a lluvia y a viento.

Ella que ha entrao a los ranchos
por las heridas del techo
y ha visto a niños temblando
ante el horror del invierno...
Ella que ha visto morir
esos saquitos de huesos
por ir con hambre y con frío
¿pa' qué brilló en el sendero ?

¿Pa' qué brilló? ¡delatora!
Si nunca echó de su seno
calor al rancho con frío
y al triste rincón del preso?.
¡Y viene a salir ahora!
Hoy justamente que quiero
que no se gasten las balas
pa' no fundir al gobierno.

Y yo apostao en la guardia
irresoluto y temiendo
que me divise el baquiano
o se despierte el sargento.
Garabateo un "¡alerta!"
me corro por el sendero
lo hago bandera en el sable
y vuelvo orondo a mi puesto.

Yo cuido lo del estao'
pa' eso me paga el gobierno
vaya a saber . . . ¡ cuantas balas !
le economizo con eso.

Leña y alma



(Foto de Coronilla "Scutia buxifolia")


Recitado:

Te cuesta arder pero eso si,
después que prendés ya no te apagas,
basta mover cenizas y encendida,
como un bicho de luz mueves las alas.


 En cambio la charamusca arde enseguida, 

un soplido nomas  y se hace llama, 
la llama crepitante de un minuto
que apenas da calor y menos brazas. 


Metido en el fogon estoy pensando
 como son de gemelas leña y alma.
Hay almas que se dan sin apagarse
y las hay que sin darse ya se apagan. 


Cuantas veces engaña la apariencia
de tanto charamusca iluminada
que en poquito minutos te encandila
y al ratito de arder no queda nada.

           ---------------
¡Qué igualito que somos coronilla!
nacidos en el lomo de una sierra,
y hundimos la raíz como una mano
para afirmar el alma entre las piedras.

No nos vamos en flores pero en cambio
nos damos como amigo en las tormentas,
tampoco damos frutos y sin embargo
algún mburucuyá se nos enrieda.

Recitado:

La espina que mostramos
solo tiene de arisquez dura apariencia, 
y solo se lastima el que pretende
entrar al corazón pero a la fuerza,
o arrancarnos un nido porque un nido
jamás se muere solo y siempre lleva
cuando se muere el canto que empollaba
para ponerle un pico en primavera.
             --------------------
Somos dentro del monte lo más recio
casi sangre, por dentro, la madera
que si se enciende braza por la noche
en pleno mediodía sigue estrella.

No nos vamos en humo y sin embargo
si tiene que arder, ¡arde la leña!
podrán quemar el cuerpo: ¡nunca el alma!
que el alma que es raíz: es como piedra.

Recitado:

Aquí en esta ciudad soy forastero, 
extraño con angustia a mi querencia
y trato en el cemento de dar sombra
la sombra fraternal que el hombre lleva.
                   --------------------
Y aún doliéndole el alma a la distancia
y aún sintiendo sangrar a las ausencias,
del cardenal azul, de las calandrias,
del clavel del aire y la carqueja.

La brasa voladora del churrinche
la chilca, el romerillo y la marcela,
no le aflojo a mi brasa porque aún solo:
un solo coronilla hace una sierra.

Recitado:

¡Qué igualitos que somos, coronilla, 
nacidos en el lomo de la sierra
y hundimos la raíz como una mano
para afirmar el alma entre las piedras.




Consejos a los hijos varones




Por milonga

Yo se que no han de entenderme
pues son chicos todavía
pero ha de llegar el día
prodigando claridades
en que verán mis verdades,
rumbos, caminos y  guías.

No se den por mal servidos
si  fortuna no les dejo
ya que en la vida ¡canejo!
solo rejunté esperencia
le viá dejar por herencia
buen nombre y algún consejo.

No abandonen muy temprano
el rancho donde han nacido,
y aunque se crean precavidos,
traten primero: emplumar,
que tarda más en volar
el pichón que cae del nido.

No se apuren demasiado
si a un buen fin quieren llegar,
y en el que no se sabe andar:
peligro de sucumbir,
pingo bravo pa'partir
se cansa antes de largar.

Rejunta el caminador
buenas como malas mañas,
quien cruzó muchas campañas
toma un rumbo más seguro;
pero los gestos mas duros
se ven en caras extrañas.

Lejos de las amistades
son más amargos los males,
y entre dos hombres iguales
hay notable difierencia:
saliendo de la querencia
se arrocinan los baguales.

En estudios provechosos
bien ampliadas son las horas,
de aquellas cosas que ignoran
no tienen derecho a hablar,
la piedra sin redondear
no sirve pa'boleadora.

Mas solo con estudiar
no se va al triunfo derecho,
entuavía queda un repecho
regular por recorrer,
pues la cencia del saber
es sacarle buen provecho.

Pa'equivocarse en la vida
cada cual tiene su hora,
cuando la suerte es traidora
es ventaja ir adelante,
y a veces el ignorante,
sabe lo que el sabio ignora.

Es difícil aflojar
teniendo razón bastante
mas no olvide el que se plante
esta verdad d'entradora:
que el que no sabe que ignora
es dos veces ignorante.

Y si algo cierto no sabe
es conveniente callarse
se salvará de mezclarse
en cuestión que esté enredada
pues con la boca cerrada
no hay peligro de atorarse.

Con justicia y seriedad
se marca una senda cierta,
y en ella ha de hallar abierta,
de la vida, la tranquera
y podrá entrar ande quiera
con la cara descubierta.

Pa'entropillar desventuras
hay lugares muy propicios,
se encuentran los malos vicios
sin empeñarse en buscarlos,
solo dispués pa'dejarlos
es que cuestan sacrificio.

Yo también anduve en él
pero conocí el terreno,
le puse a los vicios freno
y lo que aprendí, regalo,
porque conozco lo malo:
distingo mejor lo bueno.

Nacen con las criaturas,
diferentes condiciones
y a veces las precauciones
ocultan las ignorancias,
y también las circunstancias
transforman los corazones.

Por Cifra

Si está enviciao a jugar
no trabaje que es en vano;
triste que pierda un paisano,
plata que ganó a sudor,
el que solo es jugador
cuando pierde queda a mano.

No hay peor juego que a facón
se pierde siempre peleando,
hasta es bueno hacerse el blando
sin dejarse pisotear,
pero si dentra a bailar,
amanézcase bailando.

El malo es muy conocido
sus intenciones dañinas,
sus maneras son mezquinas
y yo saco en conclusión,
qu'es más duro el corazón
del árbol que tiene espinas.

Hombre que mira'e soslayo
no es muy de facilitar,
no lo vaya a descuidar
si lo tiene compañero:
todo redomón mañero
vuelca la oreja al montar.

No se deje manosear
ni de entrada al alcahuete
haga que a usted lo rispete
el que de patrón lo ensilla:
que el animal sin cosquillas
queda pronto pa'l piquete.

Al manso todos lo ensillan
dice un refrán con aplomo,
ni patrón ni mayordomo
andan en caballo flaco,
ni he visto a ningún bellaco
estar lastimao del lomo.

La confianza compañera
de la vista sin reves,
no la de toda a la vez
y si la da, sepa darla,
porque es más fácil negarla
que retirarla dispués.

En la carpeta'e la vida
no juegue una sola carta,
jamás su dolor comparta
y aguante mascando el freno,
que el dolor no duele menos
aunque a muchos lo reparta.

Sufra el fuego sin balar
si una disgracia lo faja
es alivio y es ventaja
hacer el mal llevadero,
aprendiendo del hornero
que canta mientras trabaja.

El aguantar resignao
es de hombre manso y sereno,
afligirse es un veneno
que suele aumentar los males,
atrás de los vendavales
viene siempre el tiempo bueno.

Hasta los mismos volcanes
un día habrán de apagarse;
luche sin acobardarse
hasta con la mala suerte,
solo el sueño de la muerte
empieza pa'no acabarse.

Cuide el cuerpo y la salud
que siempre es más el más fuerte,
por mala que sea su suerte
no se apresure por d'irse,
porque hay tiempo p'aburrirse
por linda que sea la muerte.

De la mujer yo no se
si es bálsamo o es veneno,
y el almíbar en su seno
por contraste se juntaron
Dios y el diablo la formaron
de lo malo y de lo bueno.

Y es pa'l que la ha de elegir
tarea muy peligrosa,
ella escuende habilidosa
las maños bajo del ala:
rara vez de novia mala
se saca una buena esposa.

Desconfíe de la mujer
que ya lo anduvo engañando,
al ñudo la irá cuidando
pues como la mula es:
¡ande lo volteó una vez
lo querrá seguir volteando!

Hágale una tanteadita
que ya le va a disparar,
dése vuelta sin mirar
que si es de ley va a volver,
no olvide que a la mujer
¡no se le puede rogar!

Al desnudo la verdad
en mis verdades enanco,
mas nunca salga del tranco
quien quiera andar con firmeza,
porqu'es linda la franqueza
pero hay que saber ser franco.

Mienta obligao solamente,
porque eso es muy desdeñoso,
humillante y vergonzoso,
dice un refrán verdadero:
en boca del embustero
lo cierto se hace dudoso.

Por Estilo

De cristal fino, una copa,
representa la pobreza
una de oro: la riqueza,
si llenan de agua igual:
solo a través del cristal
se nota si hay impureza.

La libertad y la salud
bien se pueden comparar;
se suele el duro ablandar
de la libertad privao,
canta el pájaro enjaulao
porque no aprendió a llorar.

Las canas solas no guían
por caminos desparejos,
ni han juntao todos los viejos
esperencia y desengaños,
yo aprendí en muy pocos años
lo que digo en mis consejos.

Juzgar por las apariencias
no es pues de gaucho baqueano,
yo he visto en centros urbanos
hombres piores que salvajes:
y aves de bellos plumajes
que habitan en los pantanos.
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Y lleven siempre adelante
éstos consejos por guía,
yo aprendí en mis correrías
a golpes y trompezones
que al sembrar buenas acciones,
se cosechan simpatías.

Nunca lleguen a olvidar
esto que en verdad les digo
llevenlo siempre consigo,
guardado en el corazón:
porque mis consejos son
de padre, hermano y amigo.

Poncho de siete colores (Estilo)




Me devolviste el poncho,
"siete colores",
con algo de tu aroma,
¡Ay no lo llores!.
Con algo de tu aroma
¡Ay no lo llores!

Sobre tu piel soltaba
su maravilla,
Sobre tu piel soltaba
su maravilla,
arco iris el poncho,
te florecía...
Arco iris el poncho:
te florecía.

Caminitos pintados
sus franjas finas,
por ellos mi mirada
larga se iba....
Por ellos mi mirada
larga se iba.

Me devolviste el poncho,
"siete colores".
Me devolviste el poncho,
"siete colores";
en los sueños me quema
por él tu nombre,
en los sueños me quema
por él tu nombre.

Me devolviste el poncho...
¡Ay, "siete colores"!




Tapado con Pasto Puna (Milonga corralera)



Al desmontar de la vida
ya cuando me lleve Dios
y con el último adiós,
iniciaré mi partida;
la daré por concluida,
testimoniando en mi pluma
y sin condición alguna
solo desea quien canta:
morir en su tierra pampa
tapado con pasto puna.

Esta tierra que me viera
nacer, crecer y vivir,
también me verá partir
y hundirme en la cementera;
cuando el destino lo quiera
y sin vehemencia ninguna
me iré a cantar a la luna,
llevaré solo mi estampa:
mi cuerpo estará en la pampa
tapado con pasto puna.

De allí seguiré cantando
a las gentes de éste suelo,
desde una estrella del cielo
los seguiré acompañando,
me escucharán guitarreando
en noches de clara luna,
y si alguien cree oportuna
llevar flores al que canta:
mi cuerpo estará en la pampa
tapado con pasto puna.

A la sombra de un caldén
quiero descansar en paz
y ya en la inmortalidad
encontrarme con Pincén,
el anochado también
desde que dejó su cuna
y mi pasión que hoy acuna
el grito de su garganta:
me hace quedar en la pampa
tapado con pasto puna.


viernes, 8 de abril de 2016

Pa'lo que guste mandar (Milonga)



De la academia del campo
fui sacando los sonidos
y aprendí de los silbidos
que en mi pentagrama estampo;
es una estancia que estampo
sin leguas, mi diapasón,
los trastes: el corazón,
la partitura: las aves
y aquí le paso la clave
por la que siento pasión.

Me dicen el orejero
y yo me dejo llamar...
si me quieren achicar
me le prendo al entrevero;
este terrón bien surero
se transmite en la heredad,
por eso mi copla da
sabor a la tierra amada,
es una gaucha estocada
y un grito de libertad.

Si me buscan las cosquillas,
se me aligeran las manos,
que lidiaron orejanos,
aceros, tierras, arcilla;
me he untao con la gramilla
pa'curarme las heridas
y tranquiando por la vida
medio solitario estoy
pero se bien dónde voy,
nunca le erro una partida.

Llevo un campo compañero
prendido en el diapasón,
dentro de mi corazón,
¡bien campero, bien surero!
Tranqueo solito, aparcero,
pues me pasó como a Fierro
y aunque suene algún cencerro
yo no soy de amadrinarme,
solito suelo rascarme
si es que algún camino l'erro.

Por eso sobran consejos
ni palabras de amistad,
al que vive en la orfandad
se guía por sus reflejos;
de los consejos del viejo
saqué tientos de tamaño,
si conocí el desengaño:
solito me he de lamer,
que suele el hombre aprender
con su historia y con sus años.

Y aquí corto mi verseada,
pues pa' eso soy prudente,
no preciso que la gente
me amague con retirada;
si pa'usted fue una estocada
lo que acaba de escuchar,
mi manera de versear
es campera solamente:
y aquí me tiene presente
pa'lo que guste mandar.


lunes, 28 de marzo de 2016

Quien me quita lo bailado (Chamamé)

(Pintura: Molina Campos)


Dice mi suegra
que iré al infierno cuando me muera,
me las aguanto que voy hacer.
Pero ni el Diablo
le saca el gusto a mi calavera
de haber cantado y haber bailado
este chamamé.

Cuando soy rico
yo pa tenerle miedo a la muerte
tengo la suerte del yacaré.
Vivo del río
juntando siempre pa'la pelada*
si no me lleva la correntada
pa'Santa Fe.

Estribillo:
No es que me guste la diversión
sino que pide mi corazón
caña y bailongo
para sacarse la comezón.
Que en la semana vos lo sabés
la paso a mate y a tereré*
dele aguantarme
para bailarme mi chamamé.

Vení guainita*
le demos gusto a la güesería*
nos sobra el tiempo
para llorar.
Pa'un tape* pobre
no hay más fortuna que la alegría
de chupar caña y darse maña
pa'enamorar.

Tengo la piedra
de imán pa'trairte de donde quiera
y una plumita
de caburé.*
Que sigún dice
doña Rufina, la culandrera*
pa'l mal de amores no hay medecina*
como el payé.*


Vocabulario:

*"pa' la pelada": uso para referirse a la muerte sin nombrarla.

* tereré: Mate de yerba servido frío.

*guainita: en el litoral argentino se le dice así a la "mujercita".

*güesería: por montón de huesos.

*tape: lo usan los guaraníes y pueblos del Guaira para referirse al "petiso". Peón del litoral. Camino: en guaraní.

*caburé: lechucita o búho; ave de unos 16cm de tamaño. En Argentina hay 3 especies. (No confundir con el alilicucu). En nuestra región pampeana puede verse el caburé chico ("Glaucidium brasilianum) Son bastante diurnos pero son mas frecuentes en la noche. Confiados. Responden a la imitación de su voz. (Sin orejas). Cara simulada en la nuca. Cejas blancas. Barba y y gargantas blancas separadas por un collar pardo. Son acosados por otros pájaros. Se alimentan de toda clase de mamíferos, aves, reptiles, peces e insectos.
Poseedor de variadas leyendas se cree que su chistido atrae la mas variada cantidad de pájaros eligiendo luego la pieza de su agrado, la hipnotiza y devora...  con su aleteo estruendoso, ahuyenta a las demás. De ahí es que existe la creencia de quien posee una de sus plumas le ha sido traspasado su poder pa hipnotizar...y atraer la buena fortuna en los negocios, la guerra, el juego y ...las  señoritas!
Otros nombres: Cabureí y el Rey de los Pajaritos...

“Porque el corazón del caburé con ser tan chiquito está lleno de brujerías y de ciencia”, Don Segundo Sombra. (Ricardo Güiraldes).

Apuntes de leyenda sobre el Caburé:

Ambrosetti cuenta que en cuestiones de amor no hay nada más efectivo que el payé (o amuleto) hecho con una mezcla de plumas y sesos de caburé con bermellón. Este talismán era muy usado en las provincias de Misiones y Corrientes, donde un indio Chunupí, le quiso vender uno de estos payé diciéndole que era bueno para conquistar “chinas”.

Los payé eran elaborados por los chamanes a pedido personal de los interesados. Se hacían metiendo en una bolsita llamada guayaca, dos plumas de caburé, una piedrita imán y una pizca de contrayerba, taropé o caápia (Flaveria trinervia). La guayaca se lleva colgada del cuello, tratando de que quede bajo el brazo izquierdo y sin abrirla jamás.


No hay acuerdo sobre cuáles son las mejores plumas para el payé, se dice que son las de abajo del ala izquierda, o bien la séptima remera de dicha ala o bien las plumas del álula. Si el payé es para asuntos amorosos, bastará con colocar dos plumones, pero si se hace para obtener dinero, convendrá poner dos plumas más grandes. De todos modos se aconseja no matar nunca un caburé para sacarle las plumas sino que las más efectivas son las que se le desprenden solas.

Conservar el corazón de un caburé en un frasco con agua bendita otorga grandes poderes: ver a través de las paredes, las ropas y los naipes tapados, y escuchar a grandes distancias las voces de la gente. El que escribe con pluma de caburé obtendrá los favores del o la destinatari@ de la carta. Quien logre mantener un caburé vivo en su rancho gozara de mucha suerte en su vida. Esto no parece difícil ya que según Giai: “Se adapta muy bien a la cautividad, aunque es un tanto apático e indolente y deja de reconocer a sus dueños, abandonando la casa si se lo pone en libertad.”

Según Bertoni el poderoso padjé o  payé consiste en “una mosca (mberú) parásita que habita bajo el plumaje de esta ave, viviendo á su expensa. La famosa mosca (que la he visto en él y en otras muchas aves), es de aspecto algo así como una garrapata con alas, larga 8 mm., muy aplastada y de color pardo claro, sumamente rápida y ágil para ocultarse bajo el plumaje; en fin científicamente no tiene nada de mosca.”

El hombre que posea esta mosca como payé “puede ser dueño absoluto de la voluntad de todas las niñas que quiera, y hasta ellas mismas lo buscan y siguen como los pajarillos hacían con el Kavuré-í.” Pero conseguir ese talismán resulta sumamente dificultoso: “En primer lugar hay que cojer al Kauvré-í vivo, el día viernes, no otro día; luego hay que quitarle la mosca antes que pueda moverse; lo que es bastante difícil, porque además de moverse, ensangrentaría las manos, pues su ferocidad es extraordinaria (...) Hecho esto, se da libertad al ex-dueño del padjé, el cual según dicen, se vuelve estúpido y cobarde después de quitarle la mosca y los pajarillos ya no le hacen caso.”

La mosca se conserva hasta el Jueves Santo y a la noche de ese día hay que llevarla muy adentro del bosque, tanto que no se escuche el canto del gallo. Allí se encienden velas y se pasa toda la noche velando la mosca.

“Cuando llega la media noche empieza á oírse los más extraños ruidos infernales que la imajinación pueda concebir; ya parece que tiembla toda la tierra, ya se oye en torno de sí atronadores rujidos de fieras; cuando más se acerca la madrugada, más redoblan los ruidos. Por último se ven acercar, fieras y animales monstruosos, que dicen son los habitantes del infierno y haciendo ruidos espantosos, llegan en ademan agresivo. Este es el momento crítico y la mayor parte huyen espantados, dejándolo todo; pero el que llegase á imponerse al espanto hasta el alba, hora en que desaparecen todos los habitantes del infierno, tienen un talismán milagroso.”


Si no se puede lograr la mosca hay que contentarse con algunas plumas del ave, especialmente las de la fase rojiza o kavwei-puihtá. Esta superstición debe tener origen en la presencia de moscas parásitas de la familia Hippoboscida en los caburé, por ejemplo la especie Ornithoica (Ornithoica) vicina que parasita numerosas especies de aves sudamericanas.

Los qom del Chaco también fabrican con plumas de tonelec (caburé) un talismán o iyaxaic que les permite la conquista amorosa como posesión de otra persona. Pero si esta posesión lleva al maltrato, el efecto del iyaxaic se invierte y el que lo utilizó se vuelve melancólico, triste y solitario. (Extractado del blog www.historiaszoologicas.blogspot.com.ar ( "Historias Zoológicas" del Dr. Alex Mouchard )