domingo, 3 de noviembre de 2013

¡No ser como el jagüel...!



¡No ser como el jagüel…! que’n su modestia
cuando l’hacienda chúcara, a él se ayega…
güenazo y servicial, le da a la bestia
el agua que’n el monte se le niega…!

Dende que’ntré a estribar vivo orejano
negao a tuita ley, y a cualquier freno;
nací como el ombú… que’stá en el yano
sin saber quien lo echó en ese terreno.

Soy como la sabandija o l’alimaña
que vive entre malezas y cardales;
no se lo que’s sufrir, porque la caña
me sirve de rimedio pa’ mis males.

Peliador de mentada nombradía
y zorro pa’molar en los enceles;
bagual que nunca hayó en una sequía
la gloria de abrevarse en los jagüeles.

Perseguido por tuitos, pa’ qu’emigre
de los pagos, lo mesmo que una fiera;
yo, solo amé a zarpazos, como el tigre
si mandinga me dio una compañera.

Curtido por los soles del verano
y el frío chuziador de invierno crudo;
jamás, p’hacer un bien se alzó mi mano,
porque’so no anidó en mi pecho rudo…

¡No ser como el jagüel…! que da agua fresca
sin mirar a quien, porque ha nacido
solo p’hacer el bien al que se ofrezca
y animar al que yega ayí vencido…!

¡Pero, yo, no puedo…! aunque a ocasiones
quisiera ser güeno y servicial; ¡no puedo…!
¡No ser como el jagüel…! ¡Si hay corazones
que son malos… por malos… o de miedo…!