jueves, 23 de noviembre de 2017

Allá por el mes de Junio


(Foto: Aldo Sessa)


Allá por el mes de Junio
sentí un dolor en el pecho
y el 'dotor', hombre derecho,
dijo dispués de oservarme:
que si no dentro a cuidarme
tengo pa'ndar poco trecho.

Que le haga un afloje al chala,
al chifle y las emociones:
a la noche, a las reuniones,
al vino y a los asao',
que mi corazón cansao'
ya no está pa'esas custiones.

No lo dijo pa'sustarme...
Me habló de franca manera,
tanto él como la enfermera
que atenta me despidió;
si al final no me contó
nada que yo no supiera.

¿Cuidarme? ¡Qué vi'a cuidarme!
Si lo mesmo he de morir,
mas si me llego a dir
antes de ganar la ausencia
quiero que tomen concencia
de lo que le vi'a pedir.

Aunque es pobre mi pilchaje
porque pobre siempre he sido,
lo poco que he conseguido
fue con trabajo y decencia
y al no tener decendencia
debe ser bien repartido.

Mi rastra y el tirador,
lo mesmo que el verijero
que sean pa'mi compañero
el "payador Sanpedrino"
porque él me entibió el camino
con un 'afeto' sincero.

Mis espuelas, las lloronas
de rodajas como estrellas
iban bordando mis huellas
con musicales puntadas..
el que las llevó emprestadas
puede quedarse con ellas.

Nunca fui muy de a caballo
por eso ni me despido,
encararé hacia el olvido
el flete lerdo y panzón,
sin espuelas, a talón...
pa'dirme sin hacer ruido.

Hay varios ponchos pero uno,
el pampa, ese es pa'mi mama,
la que nada me reclama
y vive sola... Esa santa
que lleve esa vieja manta
calor del hijo a su cama.

Mi facón que fue el amigo
que mi vida protegió
y que nunca se manchó
con la sangre de un cristiano
quiero que vuelva a las manos
del bardo que me lo dió.

Mi perro ya tiene dueño,
ya no vive más conmigo,
encontró carne y abrigo
en un rancho acogedor
por ser mi amigo mejor
lo dí a mi mejor amigo.

Tengo un mancarrón mañero,
flaco, de pelo tordillo,
que lo crié dende potrillo
y fue por mí sancochao,
y por no tener recao
hace años que no lo ensillo.

Larguenlón en campo raso
que ande libre por la sierra,
ajeno a domas y yerra,
dueño del suelo en que pisa
porque él pa'mí simboliza
la libertad de esta tierra.

No quiero que mi guitarra
quede en un clavo colgada,
que no se muera callada,
ella que fue mi alegría,
que ande por las pulperías
eternamente emprestada.

Que los cantores del pago
la hagan sonar a su modo,
que siempre encuentre acomodo
si algún pecho la reclama,
así mi nombre y mi fama
no se han de morir del todo.

Lo demás de mi pilchaje
que sea pa'mi compañera,
universal heredera
de lo que me ha dao la suerte
hasta que al rancho, la muerte,
nos lo convierta en tapera.

Ella compartió conmigo
en changas de largos días
las tristezas o alegrías
de mis contínuas ausencias,
si son nuestras pertenencias
mucho más de ella que mías...

Yo me voy a llevar mi muerte
con la vida que he vivido
puesto que no ha conocido
nunca jamás otro dueño,
con algún secreto sueño
que jamás he compartido.

Nunca fui muy de a caballo
por eso ni me despido,
encararé hacia el olvido
el flete lerdo y panzón,
sin espuelas, a talón...
pa'dirme sin hacer ruido.

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