miércoles, 24 de junio de 2015

Paisaje de vidalas



Noche provinciana donde el cielo
Es huerto de las mil estrellas,
Que son mil hermanas brillando
Y danzando sobre los desiertos.

Pasa el viento norte por los poleares
Y en la misteriosa maraña espinosa
Todo los aromas transforma en cantares.
Y llegan los hombres, obreros, paisanos,

Hijos de las selvas y los arenales.
Limpios corazones y callosas manos
Y aprenden la copla que dejara el viento
Con melancolías de viejos amores,

Panal de dolores, miel de sufrimientos.
Y hacen esperanza de la antigua pena
Y cantan la dulce y agreste vidala
Con el mismo ritmo que late en la vena.

Trova campesina mística y pagana
Que narra y evoca, que reza y provoca
Rumor de guitarras y cajas indianas.
Y cuando de lejos se siente tu son
Despierta el profundo misterio del mundo
En las tolderías de mi corazón.