miércoles, 24 de junio de 2015

Milonga



No te digo muchacha ni paloma,
ni sol ni cardo ni palenque rudo;
si tengo que nombrarte, no lo dudo,
hay solo una manera: sos milonga .

Si sos puro latido que se canta,
un instinto anterior que se renueva;
tu simple son del llano es la manera
de sacar el amor por la garganta.

Puñado de verbena en serenata,
como de ablande a un corazón porfiado;
sos el grito caliente y rebelado
que muere de pasión pero no mata.

El quererte milonga, no es amarte,
como beso pagado en boca roja;
aunque sos lenta tu llovizna moja
y no es para cualquiera el ensillarte.

Habrán de ventilarte las costillas,
con amor y paciencia desde abajo;
se sabe que cantarte no es trabajo,
pero por simple, nunca sos sencilla.

Hasta la vuelta, que el vivir disponga,
en Mi menor un día nos veremos,
y al tranquito sin pausa nos iremos
al llamado de un canto por milonga.