viernes, 20 de febrero de 2015

Milonga de la esquila


Máquina que va pasando
desde la chacra a la estancia
y de distancia en distancia
va las ovejas pelando;
majada remolineando
cuando en el corral se mete,
paisanaje que arremete
a punta de grito y perro,
como apurando el encierro
contra los lienzos del brete.

Un puchero de espinazo
que va servido sin mesa
y cada cual a su presa
la pesca con un pinchazo.
Mate cocido machazo,
la bolsa con la galleta,
vino en bota que se apreta,
cada cual su cimarrón
y pa cenar tempranón
el costillar con paleta.

La máquina en movimiento,
varillas pa'todos laos,
los paines bien afilaos,
maquinista bien atentos;
¡Amalaya! no haiga viento,
el temblor de las muñecas,
las piernas que se hacen chuecas,
el sudor del que no afloja
y damajuanas que mojan
las gargantas que están secas.

Abrojo que pincha feo,
agarrador que se afana,
el que rejunta la lana
a quien llaman "benteveo";
el balido, el forcejeo,
el vellón con su blancura,
puño que al final se apura
pelando la última pata
y cambia por una lata
el dolor de la cintura.