miércoles, 5 de diciembre de 2012

El velorio

(Pintura: "Velorio del angelito" por Molina Campos)


Anoche cerró por duelo
el bodegón La Maroma:
murió el negrito Carmona,
remanyao escabiador.
En el mistongo convoy
donde el pobre era velao
varios curdas jubilados
acariciando el cajón,
lagrimeaban apenados...
empinando un semillón.

Una mosca que había entrao
y rondaba indiferente
se fue a parar justamente
en la nariz del finao.
Rocatagliata el pesao,
rechupao como un faso,
viendo a la mosca en el naso
le pegó tal bofetón
que hizo volar del zurdazo
a Carmona del cajón.

El "jonca" quedó forfait,
y Grapini con un llanto
sentó al difunto en un banco
pa' que descansara en paz.
A su lado El Bataraz
empezó a contarle un cuento
mientras el taita Mamerto
con un filoso puñal,
quería clavarlo al muerto...
porque lo miraba mal.

El peluquero Calvete
viendo el cadáver chivudo
se acordó de su laburo
y le afeitó hasta el copete.
Cayó el punga Firulete
con unas cuantas chiruzas;
venía de una garufa
empuñando un bandoneón,
y entre curdas y papusas
se armó una milonga flor.

La milonguera Rene,
apantallando al finao,
creyendo que era un mamao
quería darle café.
Melena y El Yacaré
estaban jugando al truco
y el goruta Benvenuto
encargado del convoy
en camisón y confuso
rajó pa´la "treintaidos".

De pronto en esa reunión
se hizo presente la yuta
y la curdela batuta
la fue arriando pal camión...
Garabito y Chicharrón
se piantaron con el vino,
y el muerto... fue detenido
pues un payuca botón
se lo llevó de testigo
pa´prestar declaración!
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Aclaración: El criollo "Gabino" recita aquí una versión paisana con algunas variantes de la letra original.

Queda pa otra rato transcribir los versos del segundo recitado que puede escucharse: "El tacho de su adorada"...


Juan Moreira el "Gran Campeón"



Mi perro sentía aversión,
yo diría un odio asesino,
por aquél gato barcino
de la vieja Encarnación.
Ya en más de una ocasión
las rencillas fastidiosas,
pasaban de simples cosas
a espectáculos incultos
por los tremendos insultos
de aquella vieja furiosa.

Fue por entonces que un día
que andaba mal de plata,
oí la noticia grata
que despertó mi alegría
pues en ella entreveía
mi oportunidad divina;
se estudiaría la fina
calidad de la región
con la "Gran Exposición
Nacional de Raza Ovina".

Con un premio en efectivo
y trofeos ejemplares,
solicitaron lanares
de gran clase y con recibo.
Mi perro me dió el motivo
pa entrar en aquél evento,
y con mi conocimiento
y mis costumbres paisanas,
¡compré diez kilos de lana
y un frasco de pegamento!

Juan Moreira desconfiado
por lo que se avecinaba,
seguramente pensaba
que iba a salir mal parao
pero se prestó al mandao
porque él era macanudo.
Con la lana, el engrudo,
con gran paciencia y esmero
¡lo convertí en un carnero
notablemente lanudo!

Al llevarlo a concursar,
el encargao de admisión,
no ocultó su admiración
por aquél raro ejemplar.
Después lo entró a mirar
igual que una cosa extraña,
y con expresión huraña
me exigió la referencia,
certificao, procedencia
y nombre de la cabaña.

¿Yo que sabía de cabaña,
certificao, referencias?...
En cuanto a la procedencia
dije: "Somos de campaña"
tratando de darme maña
pa salirme de la cuestión,
agregué con desición
pa que no se diera cuenta:
-"Pongalé que representa
a la Cabaña del Tío Tom"!



Juan Moreira, ¡flor de amigo!
por la mirada de la gente,
se daba cuenta claramente
que no la tenía consigo,
y cuando con un testigo
el Presidente investido
se le acercó decidido
a calificar el lote,
¡serio como perro en bote
lo miró de ojo torcido!

El Presidente perplejo,
rascándose la cabeza,
le susurró al otro viejo
-"No lo ubico con certeza"
El otro miró la pieza
pa dar un fallo certero
y dijo: -"Éste carnero
es de una raza confusa,
parece ser una cruza
de oveja con perdiguero.

Aumentando el embarazo
de la tensa confusión,
apareció doña Encarnación
con el gato abajo'el brazo.
Yo quise salirle al paso
pero no fui tan ligero,
y llegando ella primero
sin advertir el yerro,
se paró frente a mi perro
disfrazao de gran carnero.

Y pa qué seguir contando
lo que fue aquella carrera...
¡gritos, llantos, polvadera
y la gente disparando!
El corderaje balando
por toda la exposición,
y aumentando la confusión
y agrandando más los ruidos,
los espantosos chirridos
de la vieja Encarnación!

El testigo y el jurao
se afanaban diligentes,
levantando al Presidente
que cayó desparramao.
Y como saldo alocao
de aquél tremendo remolino
la señora de un vecino,
gritaba: -"¡Viejo, ¿estoy soñando?
¡Pasó un cordero balando
detrás de un gato barcino!

 
..........................................
Casi un mes a calabozo,
declaraciones, testigos...
¡Menos mal que unos amigos
me sacaron de aquél pozo!
Por fin ha llegao el gozo
de una vida diferente;
doña Encarnación conciente
de qué era lo más sensato:
se marchó y llevó a su gato
a vivir con otra gente!





martes, 4 de diciembre de 2012

La pena de los domingos



Como una vieja tapera
quedó mi pecho vacío,
los sueños que ayer cantaban
hoy han dejado sus nidos.
Detrás de sus pasos fueron,
tal vez murieron de frío,
la noche no tiene a veces
ni poncho para un amigo.
Como una vieja tapera
quedó mi pecho vacío.

La tarde de los domingos
pa'mí no tiene motivo,
como abría de tenerlo
si ya todo lo he perdido.
Hasta mi última esperanza
que cuidé con gran cariño,
también se me fue volando
al monte de los olvidos.
La tarde de los domingos
pa'mí no tiene motivo.

Guitarra, mi fiel guitarra,
vamos andando el camino,
que ya nos viene apurando
la noche de mi destino.
Dejá que vuelva al recuerdo,
dejá que desde el olvido,
tal vez se vuelva en recuerdo
todito lo que se ha ido.
Guitarra, mi fiel guitarra
vamos andando el camino.

El injerto insólito


(Pintura: Molina Campos)

Aunque experiente y seguro
con el arao de mancera
un chacarero cualquiera
puede verse en un apuro;
y arando en un campo duro
con  reja bien afilada
se hirió un pie en una volcada
el pobre Martín Camacho,
y le quedó el dedo macho
saltando en la tierra arada.



Paró con acierto y maña
la hemorragia de la herida
cubriéndosela enseguida
con unas telas de araña;
cualquier hombre de campaña
conoce esta solución
y al fin de la curación
Martín con el toco blanco,
salió pa su rancho al tranco
pisando con el talón.

Ya en su rancho de terrón
con su pie en un ta'urete
 tomó como seis o siete
tragos grandes del porrón,
y pa evitar la infección
que es peligrosa también,
asegurándolo bien
y apretándolo sin miedo
se ató donde estaba el dedo
un trapo con querosén.

Metió el caballo tordillo
entre las varas del carro,
se subió, armó un cigarro
y echó el tabaco al bolsillo;
luego salió por el trillo
rumbo al pueblo algo distante,
luciendo lo más campante,
su ponchito de verano
con el porrón en la mano
y la pata en el pescante.

El carro y el animal
se los dejó a un primo hermano,
y tomó el tren de Soriano
que va pa la Capital;
cuando llegó al hospital
lo atendió el doctor de turno
y un practicante nocturno,
más bruto que un domador,
que le hizo ver de dolor
a Júpiter y a Saturno.

Cuando pudo reaccionar
el doctor le dijo: -"Usté,
el dedo gordo del pie
lo puede recuperar;
si me permite cortar
su enorme nariz sin miedo,
yo le aseguro que puedo
largarlo como si nada,
con la nariz arreglada,
y de paso, con el dedo".

-"Si ve que puede matar
dos pájaros de un chumbazo,
corte nomás el pedazo
que necesite cortar"
Y sin hacerse esperar
el médico decidido
lo cortó, y desconocido
salió al mes del hospital
con una nariz normal
 y un dedo como nacido.

Cuando a su pueblo volvió
recuperado del todo,
había que ver de qué modo
el pueblo lo recibió;
más de uno se interesó
por conocer de raíz
la intervención tan feliz
del doctor Julio Macedo
que le hizo a Martín un dedo
con un trozo de nariz.

 Comentaba satisfecho
que el dedo recién cosido,
era, más que parecido,
igual al del pie derecho
y que el injerto fue hecho
porque él tenía mucha cuña,
y un tal Emeterio Acuña,
muy cargoso y muy lambeta,
le hizo sacar la chancleta
pa ver si tenía la uña.

Pero era como lombriz
sin nada por ningún lao
aunque grueso y colorao
como espiga de maíz.
Comentaba: -"La nariz
me quedó al pelo en la pata,
gracias a la clase nata
de un médico macanudo;
eso sí, cuando estornudo
¡se me salta la alpargata!










lunes, 3 de diciembre de 2012

El Triste


(Pinturas: Molina Campos)

Hinchó el lomo, la nube
y ya se vino de la orilla'el cielo,
como a llevarse todo por delante,
disparando'e los vientos,
que la espantan de atrás, a los bufidos,
y sin darles risuello,
van rejuntando de quién sabe donde,
las que train de más lejos;
haciéndolas pecharse unas con otras
entre el ruido'e los truenos,
como ser que las nubes, juesen algo
que le suenan los güesos!

Y la tropilla se nos viene encima,
como baguales que figuran cerros!...
Y de tantos que son, juntan las clines
que alcanzan a tapar todito el cielo!...

Mucho antes de que lleguen,
ya se puede sentir el aire fresco:
con el olor a tierra
y humedá del sudor de tantos cuerpos...

Se dispersan los pájaros; los últimos
son las gaviotas, que al alzar el vuelo,
siempre dan unas güeltas, por arriba,
pegando gritos, como risa'e miedo.

Cuando el agua cái mansa,
parece que nos trái al pensamiento,
un cansancio'e pensar, y lo sentimos
que poco a poco se nos hace lerdo...
Es cualisquier idea, como un hoyo
ande aflueja los tiros, sin rimedio;
y dándole pa atrás y pa adelante,
lo ahonda, con inútil pisoteo!...

Hasta parece que, por gusto suyo,
lo pesáo del camino, va eligiendo
con ganas de encontrar algún motivo
pa perder mucho tiempo!...
.........................................................
En la cocina grande, abajo'el humo,
gateando va el proseo...
como siguiendo rastros que se cortan
y lo dejan paráo, de cara al viento...
El denguno se afirma:
se aburre, se fatiga el rastreo...
No hay voluntá que pa seguir lo anime
y se deja caer, en el silencio!...
..........................................................
Ocasiones, parece que andan todos,
con una mesma idea por adentro;
se duerme la palabra en los descansos
hasta que alguno saca del rodeo,
la que todos señalan con los ojos
y no la cortan, por algún recelo!...
.......................................................
De un silencio más largo que los otros,
salió uno diciendo:
-"El Triste" va a llegar... hecho una sopa!...
-Y lo agarró sin poncho, el aguacero!
-Se habrá largáo a recorrer "el cuatro";
como que la majada está pariendo...
Y ese, no va a dejar que se áhugue uno!...
-Y pa todo es lo mesmo...
-¡Pa todo... 'e los demás!... Lo que no es suyo!...
Pa eso tiene cuidáos y miramiento...
No se habrá'e decir, que dejó a náides
en un apuro, por cuidarse el cuero...
-Ni que alargó la mano pa cobrarse
trabajos que a los otros dan provecho!...
Si me figuro que acetar las "gracias",
le repuna!...
                    -Yo creo!...
.................................................................
-Y se nos ha quedáo, llamarle: "El Triste"...
-Eso, jué del prencipio; por lo serio...
Náides lo ha visto arrinconáo, pensando;
ni negarse al proseo;
sólo que no se ríe como todos
y por mala ocurrencia, quedó en eso...
-Pa mí, no tiene güelta que anda triste!...
Y está bien amarráo al sufrimiento!...
No es botón de manea, el de la suerte,
pa poder desprenderlo con los dedos!...

-Y ¿porqué  va jugándose la vida
si a mano viene, por salvar un perro?
No siendo pa pagar alguna deuda,
con Dios o la concencia, no compriendo!...
A mí... que me lo expliquen... yo no caigo:...
Cuanti más güeltas doy, más turbio veo!...

-Yo no sé nada fijo de sus cosas,
y a que no son maldá, juego el pescuezo!...
La maldá que se escuende, la descubren;
la plata, la bebida o el carteo!...
"El Triste", se ha probáo de todos modos...
(varios dicen): -Es cierto...
-y aunque denguno sepa los motivos,
se puede comprender lo que hay en eso...

-Por lo visto, le está sobrando rollo...
Vaya largando, viejo:...

-Pa mí, la cosa es clara:
que anda buscando el fin, y no lo encuentra!...
Ocasiones, la vida-
como si juese hembra, -
al que la busca con mayor codicia,
a ese, lo desprecéa!...
y se enamora del varón altivo
que ni repara en ella!...

-Pero, "El Triste" no es un hombre altivo!
Ni hace alarde'e guapeza.
Su palabra, más bien hace caricias;
su mirada no reta.
Como si un alma'e chiquilín se hubiese
escondido en aquella forma recia,
y hubiera risultáo un hombre ansina,
lo que debía ser alguna fiera!...
Y por que es un botija,
con dimasiada juerza;
y por que tiene dimasiáo coraje
sujetáo en un alma que es muy güena:
no sabe, ni pelear como los hombres,
ni matar como fiera!...
Por eso, juega con su propia vida
y con la mesma muerte, también juega!...

-Pero, un hombre si no es por un motivo,
no se expone al peligro güelta a güelta;
ni va buscando la ocasión con ganas,
de que la muerte venga!...
Naides le ha visto la intención, clarita,
de entregar la cabeza;
pero bien se le vé que no es coraje,
ni mesmo indiferencia,
lo que se muestra en su mirar tranquilo,
con el brillar de una alegría quieta;
ni es coraje, no más, lo que se pinta
en la sonrisa que se estira a penas,
las ocasiones que los güenos machos
algo arrugan las cejas!...
Eso es de alguna cosa que se guarda
pa que náides la vea;
y un rencor que se tiene, con la vida
que por dentro nos quema!...

-Si juese ansina, cualisquiera sabe
reventar la manea
y disparar pal otro láo del campo,
dejando l'alma suelta;
escondiendo los güesos en un hoyo
pa que los tapen los demás, con tierra!...

-No es ansina, muchachos... No es ansina...
es menester que apriendan,
que el coraje'e vivir es un orgullo
cuando cortan, las penas!
Solo maulas, relinchan disparando
cuando los largan con la marca puesta...
El hombre'e calidá, nunca se achica
por que alguna disgracia, le haga presa;
y aunque sienta disprecio por la vida,
no la dá: se la juega!...
Y es la vergüenza'e macho, lo que obliga
a no dejarla dir, sin defenderla,
por que su vida es, cosa bien suya,
y como todo el hombre va con ella,
hay que hacerla valer, pa que a uno mesmo,
lo puedan valorar, cuando la pierda!...

-Puede tener razón en lo que dice,
pero, denguna cosa que se sepa,
se tiene como causa que lo explique;
y la verdá  es que náides dá con ella!...
Un hombre que está lleno'e simpatía;
que al dar la mano, al corazón se dentra;
que está cerca de todos y es cariño
y al dirse siempre un rato se nos queda:
¿cómo puede tener algo escondido,
que en el alma lo muerda,
pa que siendo algún odio, no dé chispas;
pa que siendo disprecio, ni una mueca;
pa que siendo una pena sin alivio,
denguna sombra, su mirada tenga!...
... Y ese hombre, es aquél que en las guerrillas
no se puede quedar de "cuerpo a tierra";
y en los asaltos, sin apuro corre
como el que está seguro de que llega-
y pareciendo ser, que va dispacio,
es el primero él, que se entrevera!...
El mesmo que anda sólo, sin amigos, -
aunque a náides, se niega-
ni tiene un ademán descomedido
del que arisco recela!...
...Se le allegan corriendo, los botijas
ande quiera que dentra,
y aquella mano bruta que los toca
en lugar de espantarlos, los acerca;
y aquella boca que no dice nada,
les debe parecer que hasta los besa!
Lo miran como a un árbol lleno'e fruta
y pa subir, se agarran de las piernas!...
.........................................................
¿Qué cosa puede ser, que güelva a un hombre
tan extraño, que naides lo comprienda?...
..............................................................
-Sí, lo comprienden los que ven más hondo;
ande los ojos solos, nunca llegan!...
ande no llega el pensamiento mesmo,
si algún instinto no afiló la idea!

La vida no es estorbo para naides,
si el corazón no se ha llenáo de pena!...
y ese, tanto la tira sobre un potro,
como quien tira un rial en la carpeta-
y la recoge siempre con ganancia
por que se dá su carta  güelta a güelta-
como la expone al fuego en las guerrillas
pa ver si alguna bala se la lleva;
o la cuelga en la punta de su lanza
pa cambearla por otra que sea güena!...
Pero siempre con honra, con orgullo
de que no se la lleven "como quiera"...
Sin el alarde dle que dá una cosa
por que no la aprecea;
ni la zoncera del tirar la plata
pa que la miren todos cuando suena...

Es el hombre sencillo,
que quisiera  pasar sin alvertencia,
por que su orgullo y su altivez son de alma
y esa clase de juerza:
ablanda el ademán y los modales;
en simpatía se muestra;
mientras la voluntá como un acero,
endurecido en ella,
se vé brillar como una daga, firme
en una mano, que el coraje apreta!...

No hay nada que haga a un hombre tan extraño
que náides lo comprienda.
Lo que vemos, a veces, es alguno
dimasiáo... pa mirarlo de tan cerca.
Confunde a la razón embrutecida
que buscando motivos se hace ciega,
y nunca vé la esencia de los hombres:
l'alma que todo su valer encierra;
la condición que a cada ser distingue,
como al árbol la fibra'e su madera!

Cuando se ve que el ñandubay resiste
el mesmo golpe que a los talas quiebra;
cuando se ve que el tala se sonríe
mientras los sauces su ramaje dueblan;
no se averigua si la planta es sana,
si está débil o enferma;
ni si la tierra puede ser la causa
que unas más juertes que las otas sean.

Cada cual ha'e ser lo que ha nacido
aunque clave las ráices en las piedras;
aunque el viento castigue
aunque el gusano muerda!...

Árboles hay que ni el Invierno mesmo
las hojas les voltea!...
Es en la ráiz y el corazón, que tienen
el secreto'e su juerza!...

Abril 21 de 1931.


Un bulto menos


(Pinturas: Molina Campos)

No ha'e dar paso el arroyo...
Ya debe estar campo ajuera,
y, ese, viniendo crecido
se trái muy malas ideas!...

Parece, mesmo, que l'agua
juese la sangre regüelta,
que al hombre más sosegao
hasta el genio le cambea!...

Estaba visto! de aquí,
ni con vejigas se llega!...
De balde no hay esas cruces
que están diciendo: dea güelta!...

Claro, que se cruza fácil
más abajao, por La Horqueta...
pero es andar en la mala...
Todito se me atraviesa!...

No hay que inventar las disculpas
ahí tiene: "quien busca encuentra"...
¿Táiba caliente la sangre?
Con esto se me refresca!...

(En la mirada perdida
de aquél gaucho, se le véia:
Hecho sonrisa, un martirio;
algún dolor, hecho juerza...)

Desmontó muy dispacioso;
ató con cuidao las priendas;
jué arrimándose a la orilla,
con el caballo'e las riendas).

¿Se anima, zaino?, de nó
solito me hago la prueba.
No haga caso de esas cruces...
En otros láos, hay docenas!...

(Diban nadando sin ansias;
al sesgo l'agua los lleva,
hasta que al medio'el arroyo,
como sin trabajo, llegan...

No se ve lo que sucede.
A la distancia se oservan
dos bultos, aguas abajo...
Ni preocupa lo que sean...

Al más chico, un remolino
se lo borra de la cuenta;
sigue boyando el más grande...
A la otra orilla se acerca...

Llega un caballo a la Estancia,
chorreándole agua las jergas...
... Al poco, salen dos hombres
con una cruz de madera)...


sábado, 1 de diciembre de 2012

"Bicentenario, un viaje a caballo por la Argentina"

Preestreno en BUENOS AIRES, en el Ciclo de PREESTRENO
del Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken!

VIERNES 7 DE DICIEMBRE, 20:00HS, COLEGIO PÚBLICO DE ABOGADOS, CORRIENTES 1441, C.A.B.A


Entrada Libre! 



Gigantes de la llanura





Atención!!!:

Nueva presentación: el 7 de diciembre
en Mar del Plata...
14  hs...

Nivel cine en:

Shoping "Los Gallegos".
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Solicite el libro a su autora: Mariana Boh        marianasboh@gmail.com               
( http://www.facebook.com/marianasboh)

o a la editorial Martín!!
( http://www.editorialmartin.com.ar/)

Antes que desaparezca...
                                                        como las carretas!

ATENCIÓN: (¡No cobro comisión ni en especies...!)

La última carreta

 
 
Va la carreta traquiando
por la huella del olvido
y el boyero va terciando
su tristeza en el silbido.

(Recitado)
No lo apurís güey manchao,
no lo apurís yaguané, 
vamos en viaje al pasao
y ya nunca volveré.

Por aporriao tu destino
y por escudar tu suerte, 
jamás sabrás güey barcino
que tu azoroso camino
lleva derecho a la muerte.

Sigue y sigue al cabecear 
de la carreta vencida
y al boyerito el cantar
se le escapa con la vida

(Recitado)
Qué triste tu andar legüero
y qué aporreada tu suerte, 
jamás sabrás, carretero,
que contra lluvia y pampero
vos vas rumbiando a la muerte.


El camino del gaucho ("Way of a Gaucho")









Película de la 20th Century Fox filmada en Argentina.
Año 1952 dirigida por Jacques Tourneur.  
Actuaron dos famosos actores norteamericanos Rory Calhoun y Gene Tierney.
 Entre los colaborados argentinos fue asesor de vestuario y escenografía:  Eleodoro Marenco y tuvo a figuras de nuestro cine como  Luis César Amadori o el cantautor cuyano 
Félix Dardo Palorma
quien compuso la música de la banda de sonido (no la que aparece en éste video) y el estilo "Gaucho amigo" que aparece en la entrada anterior...