"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Ya en el rancho no nacen las flores
ni se ve la guitarra colgada,
ya no escucha la verde enramada
el idilio campero de ayer.
Ya no se oyen rodar las espuelas
zapateando un malambo en la ciega,
ni se escuchan los tristes de Vega
recordando el perdido querer.
La morocha de ojos negros
ya en tardes de primavera,
recostada en la tranquera
no espera mas al zorzal.
Y el paisano no atraviesa
la misteriosa laguna,
ni se oyen noches de luna:
el pericón nacional.
Ya todo eso llevaron los años,
ya no cruza veloz el pampero
y en las cañas sostén del alero
no se para el jilguero a cantar.
Esa pampa cayada es la tumba
de recuerdos que mi alma no olvida,
la tapera y su loza impulida
y su cruz el ombú secular.
La morocha de ojos negros
ya en tarde de primavera,
recostada en la tranquera
no espera mas al zorzal.
Y el paisano no atravieza
la misteriosa laguna
ni se oyen noches de luna
el pericón nacional.
Aparceros nacimos
yo y mi caballo,
nos criamos a lo pampa,
igual que el cardo.
Hijos del pais y pobres,
iguales somos,
para hacer esta patria
pusimos lomo.
A la huella, a la huella,
chuzo sureño,
mi overo es orejano
como mi sueños.
A la huella, a la huella,
glorioso día,
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Laralalalaila
laralalailalaira....
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Somos los entenados
de un viejo embrollo,
si gano más, mi pingo
sufrido y criollo.
Si va al galope, overo,
haciendo punta,
no importa ingratitudes
yo soy su yunta.
A la huella, a la huella,
rumbo sabido
pa vos el matadero,
pa mí el olvido.
A la huella, a la huella,
glorioso día,
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Laralalalaila
laralalailalaira....
cuando canto la huella
la tierra es mía.
(Foto de don Jorge Daniel Campos) Es bastante macacón y a pesar de sus inviernos forro humilde
de cuaderno de colegial pobretón; bien fornido
y retacón como banco de cocina amolao de una retina el criollo que le
detallo, sabe tanto de caballos como la yegua
madrina.
Galopean en tropel de su pluma y me conmuevo con
los de la marca el huevo al decir de Omar
Menvielle; el dibujo es una
miel que gotean sus dedos gruesos, pienso que también por eso Dios le está plateando el quincho, lo chorició con
relinchos pa hacerse un rancho de huesos.
Mojón que marca un
pasao palenque actual del criollismo si se me hace que hasta el
mismo me se hubiera dibujao; queda la marca "el candao" cuando su puño
derecho como una garra en acecho: índice
medio y pulgar, la pluma hacen badajear desde
el cencerro del
pecho.
Le echó colmillos la calma y al fin de tanto entrevero le retozan los overos en el potrero del alma; de tropel es una palma trabuquiando en el camino, marca 'ciervo' es su destino que no haberá quien lo tronce, Don Jorge Campos es un bronce con tañidos argentinos.
Esa vez que don Roberto
me regaló el potro overo,
salí a buscarlo al potrero
con el corazón abierto.
El campo daba un concierto
y no podía sujetar
la alegría al galopar
y al encontrarlo al clinudo,
andaba con otro crudo
entre caballos de andar.
Y al llegar, como jugando,
ellos solos se apartaron,
los dos potritos que entraron
en la punta, retozando.
Despacio fueron pasando,
mansamente, sin apuro,
esos dos criollitos puros
que al dir entrando en la manga,
me alivianaban la changa
porque allí estaban seguro.
Cuando lo hube embozalao,
lo até cortón en el palo,
donde bramaba de malo
y por demás disconfiao.
Después que estuvo aliviao
en pocos días, les cuento,
se me hizo el presentimiento
que tal vez sobresaliente
saliera, por que obediente
se mostraba siempre atento.
Y al estar manso de abajo
bien sobao por los ijares,
lo agarró Claudio Tobares
pa terminar el trabajo.
Con la habilidad que trajo
por herencia natural
pues Cacho, en forma cabal,
deja al hijo en cada intento,
camperos conocimientos
por ser del medio rural.
Y al tenerlo embozalao
y maneado de adelante,
se disponen al instante
dejarlo al potro tirao.
Con el cabresto pasao
por las manos, en forma tal
pasan la cruz del bagual
bajo la otra mano al frente
y va a parar nuevamente
a la argolla del bozal.
Y al quedar así arrolao derecho, el bocao bien puesto,
rienda prendida a un cabresto
por sobre el lomo amarrao.
Claudio el cabresto agarrao
y a Cacho el tenerlo toca,
Claudio se afirma y provoca
del potro de un salto adelante
y el bagual en ese instante
queda tirao en la boca.
Lo ensillan prolijamente
manos y patas maniadas,
y llegan a la cinchada
con movimientos prudentes.
Conocimiento evidente
es en la doma campera
el sacarlo a la asidera
pa'que dentre el lomo'aflojar,
no se arrastre a corcovear
ni dispare campo afuera.
Busca, cuando está de rienda,
como redomón corriente
el momento, justamente,
que allí el domador comprienda,
pa que el animal entienda
y aprienda a ser liberal,
enfrenarlo es ideal
en un día bueno y temprano
con un frenito liviano
y un trapo envuelto con sal.
No se debe colocar
el freno muy ajustao,
ni tampoco muy colgao
porque se puede golpiar.
Bien calzada ha de quedar
la cabezada que escoja,
ni apretada, ni muy floja: justo ha de ser lo más bueno.
Aprende a tascar el freno
jugando con la coscoja.
Si se ofrece camperiar
prendiéndole a la asidera
un arrastrín o lo que quiera
que necesite arrastrar,
o también pa trabajar
apartando en un corral,
pa'los dos laos servicial
vuelca si usted lo provoca
al ser sujeto'e la boca
se me hace más liberal.
Quieto queda si lo enrienda,
al ir pisando el estribo
pero es entre otros motivos
muy avispado en la senda;
pronto al llevarlo en las riendas
y guapo en cualquier potrero
salió el azulejo overo
bien templadito'e la boca
y de caballo le toca
¡ser ahura mi compañero!
(Pintura: Carlos Montefusco)
Diba tranqueando al palenque
po'el cabestro y el bozal,
cuando miré pa'l corral,
medio s'enturvió mi mente,
porque pensé de un repente
qué caballo iba'garrar;
necesitaba ensillar
alguno muy competente,
porque'l trabajo era urgente
de chúcaros pa'enlazar.
Vide la yegua madrina
casi solita que'staba,
el moro ya me faltaba
y el cebruno golondrina
era todito una ruina,
del lobuno ni que hablar,
que güeno pa'tropellar
pero también se me fue,
de'ande'ntonces para qué
iba'querer enfrenar.
No he querido convercerme
pero la vida es ansina,
me ha quedado la madrina
sin pingos pa'reponerme
y ahora empieza'dolerme
que también me via dir yo,
un ñudo se me atrancó
en la garganta cerrada...
Colgó el bozal en la nada
y Oscar Campos lagrimeó.
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".