domingo, 1 de julio de 2012

Cardenal


Luce chaqueta plomiza,
usa blanco chiripá,
y en el gorro manga está
el punzó de una divisa.
Hoy mi canto te humaniza
pajarito trovador,
porque no falta el cantor
que te envidea y no por mal,
pues tu canto, "Cardenal",
de lo güeno es lo mejor.

Inquieto en la casuarina
avispao y saltarín
soltás al aire el clarín
de tu libertá genuina.
Tu estampa de gala fina
viste lujoso plumaje,
mostrando un algo tu traje
de apariencia patriarcal
por eso que hoy, "Cardenal",
yo te dejo mi homenaje.

(3/11/1981)

Chajá

(Pintura: Carlos Montefusco)

Se luce tu estampa altiva
en la costa del bañao
como un antiguo soldao
previniendo una ofensiva.
En tu vista atenta estriba
el grito seco que alvierta
ante alguna forma incierta
o un estraño movimiento,
quedando enancao al viento
tu ¡"Chajá... chajá!" de alerta.

Cuando no te alcanza el suelo
pa'oservar la lejanía,
por centinela y vigía
ya dentrás a alzar el güelo;
te haces un punto en el cielo
por la altura que buscás,
y ayá arriba te quedás
cuasi sin mover las alas,
de baquiano haciendo galas
por lo lindo que volás.

Vos puesteriás el bañao
con tu compañera en yunta
(no sos amigo de juntas
ni de andar amontonao).
Tu paso grave... pausao,
el mirar fijo y serión,
te dan aire de patrón
pero honrando la verdá,
sos centinela "¡Chajá!"
por herencia y tradición.

(5/11/1981)

Brasita de fuego

(Pintura: Carlos Montefusco)

Paradito sobre un cardo
que hace rato está sin vida,
como una chispa encendida
o como ensangrentao dardo,
poniéndole vida al pardo
color de seca alcachofa,
que por vieja, triste y fofa
el viento hamaca en un juego,
te vi, "Brasita de Fuego",
y aura te brindo mi estrofa.

Por crioyo te estiendo el brazo,
porque el latir de tu vida
como una cosa sentida
revolotea a mi paso.
Yo te saludo, amigazo,
dende el lomo de mi flete,
y aunque tu ser no interprete
mis palabras, dende luego,
un adios color de fuego
me regaló tu copete.

(1/11/1981)

Misa Criolla











1.Kyrie
2.Gloria
3.Credo
4.Sanctus
5.Agnus dei


Artistas que participan:

"Chango" Farias Gomez, Carlos López Puccio, Estudio Coral de Buenos Aires, Jaime Torres, Marcelo Chiodi, Mercedes Sosa & Nicolas "Colacho" Brizuela.

Nutriero


1
Después que un buen chaparrón
dejó blanquiando la pampa
me fui en busca de las trampas
que guardaba en el galpón,
y pa’l lao del cañadón
al ver de que había crecido,
salí al paso, decidido,
quería sacarme la duda,
de ver si alguna “coluda”
pa’ la orilla había salido.
2
Porque es fácil comprender
que cuando el agua está baja,
ráices y troncos de paja
le sobran para comer
mas empezando a llover
al venirse la crecida,
se le inunda donde anida,
y al taparse los pajales,
es entonces cuando sale
a la orilla, por comida.
3
Es en el agua tendida,
donde están los comederos,
entre el junquillo orillero,
sus ráices, las preferidas;
si anda alguna de medida
es fácil de calcular,
sin seña particular
pocas veces me confundo
si el comedero es profundo
algún nutrión puede andar.
4
Aunque sin ser muy canchero
al ver las ráices blanquiando,
prontito voy calculando
de que’s fresco el comedero,
con un vistazo, certero,
en la mejor rastrillada,
dejo bien asegurada
la trampa de boca abierta,
que bruscamente despierta
cuando la nutria es trampiada.
5
También se tiende en los nidos
donde algo de onda se pone
porque si no, a los pichones
se los agarra tupido…
se hace como si ha comido
cortando algunos rebrotes
y pa’ evitar no se note
la trampa, por si es trampiada,
se deja disimulada
con rácies y camalotes.
6
Si la noche fue platiada
al otro día al revisar,
seguro se han de encontrar
varias nutrias entrampadas;
puede haber, trampas cerradas
donde alguna uña dejan;
gruñen las nutrias más viejas
y atropellan con bravura,
quedando de pata dura
con un palo tras la oreja.
7
Luego viene la cueriada,
y la que’l cuero no alcanza
se la abre más pa’ la panza
pa’ que dea en la estirada;
con buena desmatambrada
el cuero se pone flojo
y estirao a güen antojo
puede agrandarnos la cuenta,
si es que llega a dar “sesenta
del tronco ‘e la cola, al ojo”.
8
Eso sí, se ha de tratar
de que muy fino no quede
porque seguro que puede
el comprador protestar;
si se quisiera aflautar
porque el molde es muy blandito
hay que meterle un palito
pa’ que haga fuerza en el medio
y así, con ese remedio,
saldrá el cuero parejito.
9
No quiero alabar las mañas
que’l oficio me ha enseñao,
son sólo porque m’he criao
a orilla ‘e las espadañas,
éstas que hay en las campañas
pa’ quien es medio bichero,
si cuántas vece’unos cueros
que’n buena plata he vendido
pa’ pagarle, me han servido
las cuentas al bolichero.

La fiambrera



Me parece que la viera
En el lugar elegido
Colgada como al descuido
Casi siempre de madera
Debajo la enredadera
Como buscando un fresquito
En su piso está el platito
Uno viejo, uno qualquiera
Con un trapo que cubriera
Y absorviera así el juguito.

Filtrando el aire el tejido
De la sal hay que cuidarlo
Que si no por oxidarlo
Termina como es debido
En sus ganchos contenidos
Los churrascos varios días
Que servirán de comida
Pa´ alimentar la peonada
Que la mira a la pasada
Y la hace su protegida.

El día de la carneada (bis)
Y despúes de despostar
Viendola ahí rebalsar
La acompañan las miradas
Allí quedarán guardadas
Por un tiempo las raciones
Que aportarán nutriciones
De ese precioso elemento
Convertido en alimento
En todas las estaciones.

Con la caricia del viento
Su color va oscureciendo
Negrito se va poniedo
El charqui y no le miento
Hay que mojarlo un momento
Antes de ponerlo al fuego
Para desifrutarlo luego
Después que esté bien asado
Por todo lo que ha aguantado
Acompañao por los ruegos.

Las moscas nunca pudieron
Cumplir con su cometido
De llegar al contenido
A pesar de que insistieron
Por más que se propusieron
Con las ganas se quedaron
Aqueresar no lograron
Como ellas saben hacer
Las vimos desfallecer
Y los gauchos festejaron.

Heladerita del campo
Que cuidó nuestra comida
Hoy que te veo vencida
Dejo florecer mi canto
Por eso la voz levanto
En honor a tu memoria
Recordando aquella gloria
Que acompañó mi niñez
Abro tu puerta otra vez
Y la cierro con tu historia.

El viejo lechero



En un matungo montado
A cada costado un tarro,
Con un chapalear de barro
El reparto ha comenzado,
Algo maltrecho sentado
Como sufriendo un desgarro.

Es de bolsa su recado
De la mejor arpillera,
Que acomodó como quiera
Y maletas le ha colgado,
Con la leche que ha ordeñado
De varias vacas lecheras.

También lleva la medida
Para medio, o litro entero,
Y va gritando lecherooooo
Pa´que salgan enseguida,
Las vecinas afligidas
Por quien atiende primero.

Alguno siempre comenta
Que a la leche la bautiza,
Habrá que hacer la pesquisa
Para saber si la cuenta,
Así le da mejor renta
Y junta lo que precisa.

Ya la clientela creció
Y se compró una charré,
Como podrá ver usted
El negocio mejoró,
Ahijuna como cambió
Él que un dia, empezó a pie.

Pero me alegro le juro
Porque es mucho el sacrificio,
De tan abnegado oficio
Que a veces se vuelve duro,
De penurias un conjuro
Poco tiempo para el vicio.

El caballo acostumbrado
Para solo en cada casa,
Con su memoria repasa
Por lo tanto que ha parado,
Y donde leche ha dejado
Seguro que no se pasa.

Cuantos niños se criaron
Con la leche que el llevó,
Y cuando el tiempo pasó
Ya grandes lo saludaron,
Y al mirarlo recordaron
Fue lechero, y se acabó.

El tambo de antes



Cargadas muchas overas
En la puerta del corral
Irán a entrar cada cual
Ni bien baje la tranquera,
Y se ubicarán primeras
Las de terneros más chicos
Que están asomando el pico
Por la puerta del chiquero,
Peleando por ser primeros
En mojarse los hocicos.

Como está medio nublado
Sin saber que pasará
Colgado y dispuesto está
Por si acaso el encerado,
Un faro bien ubicado
Un petromax de quinientas
Aguantador de tormentas
En invierno o en verano,
Acompaña como hermano
Uno más en estas cuentas.

Ya están listas las maneas
Con el balde y el embudo
Que me servirá de escudo
Controlando las mareas,
Espuma blanca que ondeas
De la leche que volcaré
Ni bien decidido esté
A empezar con la primera,
Y aunque se ponga mañera
Lo mismo la ordeñaré.

Ya empezó el apoyador
Dejando mamar al guacho
Y para que no agarre empacho
Hay que ser controlador,
De su hacer regulador
Mientras sujeta a la madre
Y para que el trabajo cuadre
A la cola tambien le ata,
Dejando juntas las patas
En la manea compadre.

Los chorros con rumbo cierto
Igual que música suenan
Mientras el envase llenan
Se asemejan a un concierto,
De blanco color, es cierto
Que a los andes se parece
Mientras el nivel que crece
Ya va llegando hasta el tope,
En deslocado galope
Y así el corral se estremece.

Ya la última he ordeñado
Y me desaté el banquito
Mientras silbo despacito
Con el tambo terminado
Revueltos y refrescados
Se irán tapando los tarros
Solo falta atar el carro
Y llevarlos al camión,
Terminando la función
En los pagos de Navarro.

Volver en milonga...



Pueblito de mi Entre Ríos
que dichas me hacen volver
por tus calles polvorientas
a los recuerdos de ayer.

Ya no está la vieja casa
la bomba, el trompo, el jagüel,
ya no está la madre selva
que niño me vio correr.

Si la partida es otoño,
primavera quiero ser;
quiero quedarme en tus costas
quiero volver al ayer...
¡pueblito de mi Entre Ríos
cómo quisiera volver!

Me saludaban los cardos
floridos del cañadón
y en las barrancas quedaban
los rojos rayos del sol.

Estoy de vuelta en mi pueblo,
¡qué pena volverlo a ver!
mi madre ya no es la misma,
mi padre no lo encontré...

Si la partida es otoño,
primavera quiero ser;
quiero quedarme en tus costas
quiero volver al ayer...
¡pueblito de mi Entre Ríos
cómo quisiera volver!

Con todo el lazo

(Foto de la película "Martín Fierro" de L Torres Nilson)

1
A lo gaucho me abro paso
como despuntando el vicio,
la campaña fue mi inicio
por eso le canto al lazo,
cuando al impulso del brazo
cái certero y oportuno
a las guampas de un vacuno
o al yeguarizo, en un pial
en la puerta de un corral
con un torcido de uno.
2
Fue ese lacito, el primero,
aparcero en mi niñez,
torcido crudo, al revés,
por mi padre y compañero;
de una vaca flaca, el cuero
cortó en un playo terreno,
y dijo: “Va’a salir güeno
-mientras sonriendo me alvierte-
será sin yapa, muy juerte,
torcido de uno: el chileno.”
3
El torcido de dos hebras
con yapa ‘e cuatro trenzada,
útil pa’ cualquier gauchada
donde lo campero suebra;
como el trenzao, no se quiebra,
por eso que’l pión rural
enlazando en el corral
lo echa al carretel del torno
y no ha de quedar de adorno
si hay que maniar un bagual.
4
También el de tres torcido
-siempre hablando de torzales-,
aunque parezcan iguales
son tan solo parecidos;
la yapa de seis ha sido
a la que’l criollo se inclina
y cualquiera se imagina
que’n la otra punta remata
presilla de trenza chata
y un botón de cinco esquinas.
5
El lazo ‘e cuatro trenzao
reliquia gaucha, serpiente,
decía Martínez, conciente
que no estaba equivocao.
Pedro Risso, bien montao
desató el de seis zumbón,
para cumplir la misión
de sacarlo casi augao
a Corbalán, que porfiao
se largó al Samborombón.
6
Con trenza de ocho cuadrada
el lazo queda vistoso
pero reseco es filoso
y ¡cuidao con la quemada!;
la redonda bien trenzada
con relleno, que’s su apoyo,
le vi usar a más de un criollo
como flamiantes caireles
la’rgolla con cascabeles
que canta al cimbrar los rollos.
7
El de catorce brazadas
se puede ver donde quiera
para enlazar campo afuera
y con rollos y bandada,
como en época pasada
lo manejó con aplomo
el patrón o el mayordomo,
el pión y hasta el cocinero,
viendo rodar un tenrnero
con un pial por sobre’l lomo.
8
Son lazos qu’he conocido
en lo poco qu’he tranquiao,
la variedá del trenzao
como igualmente el torcido;
pero hay algo que no’lvido
del correntino Cantero,
le decían “Gurí”, al campero,
y lucía en el recao
un bruto lazo trenzao
y con argolla de cuero.
9
En pagos de Chascomús,
Casalins cumplió un deseo
y una pieza de museo
su ingenio llevó a la luz,
pues con venas de avestruz
hizo un lazo bien trenzao,
¡las horas que habrá gastao
pa’ ver coronao su intento!,
aunque parezca, no es cuento
el lazo de ocho y cuadrao.
10
Por más que’l progreso avanza
y la tradición va’l hoyo,
el lazo será pa’l criollo
como pa’l indio la lanza;
no hay que perder la esperanza,
darle aliento a los gurises,
afirmar nuestras raíces
y que sepa el más caudillo
¡que habiendo lazo y cuchillo
no vamos a asar lumbrices!