miércoles, 11 de mayo de 2016

Quejoso estaba un olivo (Estilo)



Quejoso estaba un olivo
de la ingratitud de un ave
que en furiosas tempestades
en él buscaba su abrigo,
y entonando en sí su anhelo
le dijo con eco triste:
-Cuando en mí te guarecías
venías tarde y mañana
y hoy te retiras ufana,
porque sin hojas me viste.

Todo aquél que haya rodado
y haya juntado experiencia
conoce que con paciencia
se espera al que se ha alejado;
-"dime por qué me has dejado,
por qué el nido abandonaste,
por qué en otro árbol colgaste
ingrata tu blando nido:
por qué sin dar un motivo
ave de mí, te alejaste".



Pd: En el cancionero del Río de la Plata recopilado por Jorge Furt aparece la siguiente versión antigua:

Quejoso estaba un olivo
por la ingratitud de un ave
que en feroces tempestades
en él buscaba su asilo,
y entonando en sí su anhelo
lo dijo con eco triste:
-Cuando en mí te guareciste
frondosas eran mis ramas
y te volaste ufana,
cuando sin hojas me viste.

Al ver que, alegre reposas
de tu gloria no presumas,
pueden faltarte las plumas
como me faltan las hojas,
y una estación rigurosa
algún día fatigarte,
y el árbol que abandonaste
con orgullo y vanidad,
de una fuerte tempestad
puede algún día ampararte.