domingo, 2 de marzo de 2014

Décimas al caballo criollo




Caballo criollo que fuiste
aliado del montonero
en el bélico entrevero
donde con él anduviste;
caballo que al gaucho diste
en las patriadas aliento,
cuando en el combate cruento
y en la lucha encarnizada,
corrió como clarinada
tu relincho con el viento.

En larga marcha precisa,
transportaste hasta Caseros
los arrogantes lanceros
de las columnas de Urquiza.
Otra hazaña sintetiza
tu innata temeridad:
¡hollando su majestad
venciste la andina cumbre
llevando como una lumbre
a otros pueblos libertad!

¡Pingo criollo, compañero
del hombre en las lides fuiste
y antaño con él hiciste
más de un arduo derrotero…!
Sobre tu lomo el tropero
arreó el arisco ganado;
abrió surcos el arado
que arrastraste con la aurora,
y eres tan útil ahora
cual lo fuiste en el pasado.

Unas veces galopando,
otras al trote o al tranco,
oscuro, alazán o blanco,
vas por la historia cruzando…
con Alico vas rumbeando,
con Calibar rastreador
tras las huellas de un traidor…
y con el chasque altanero
con la nueva del guerrero
en la liza vencedor!

Amaste la libertad
como el hijo de mi gleba
que en sí encarnada la lleva
como santa idealidad.
Como la ama en  mi heredad
el colibrí tornasol
zumbando entre el arrebol
de la mañana encendida…
¡Así tu amaste la vida
siempre al pampero y al sol!

Compartiste honra y laurel
del antiguo payador;
soledad y sinsabor
del matrero de Montiel.
Porque al hombre fuiste fiel
en su ventura o quebranto,
disfruta de paz… en tanto
te acoja la patria historia,
junto al héroe y a su gloria,
como te acoge mi canto!


  Villaguay, E. R., 31/12/1973