lunes, 3 de diciembre de 2012

El Triste


(Pinturas: Molina Campos)

Hinchó el lomo, la nube
y ya se vino de la orilla'el cielo,
como a llevarse todo por delante,
disparando'e los vientos,
que la espantan de atrás, a los bufidos,
y sin darles risuello,
van rejuntando de quién sabe donde,
las que train de más lejos;
haciéndolas pecharse unas con otras
entre el ruido'e los truenos,
como ser que las nubes, juesen algo
que le suenan los güesos!

Y la tropilla se nos viene encima,
como baguales que figuran cerros!...
Y de tantos que son, juntan las clines
que alcanzan a tapar todito el cielo!...

Mucho antes de que lleguen,
ya se puede sentir el aire fresco:
con el olor a tierra
y humedá del sudor de tantos cuerpos...

Se dispersan los pájaros; los últimos
son las gaviotas, que al alzar el vuelo,
siempre dan unas güeltas, por arriba,
pegando gritos, como risa'e miedo.

Cuando el agua cái mansa,
parece que nos trái al pensamiento,
un cansancio'e pensar, y lo sentimos
que poco a poco se nos hace lerdo...
Es cualisquier idea, como un hoyo
ande aflueja los tiros, sin rimedio;
y dándole pa atrás y pa adelante,
lo ahonda, con inútil pisoteo!...

Hasta parece que, por gusto suyo,
lo pesáo del camino, va eligiendo
con ganas de encontrar algún motivo
pa perder mucho tiempo!...
.........................................................
En la cocina grande, abajo'el humo,
gateando va el proseo...
como siguiendo rastros que se cortan
y lo dejan paráo, de cara al viento...
El denguno se afirma:
se aburre, se fatiga el rastreo...
No hay voluntá que pa seguir lo anime
y se deja caer, en el silencio!...
..........................................................
Ocasiones, parece que andan todos,
con una mesma idea por adentro;
se duerme la palabra en los descansos
hasta que alguno saca del rodeo,
la que todos señalan con los ojos
y no la cortan, por algún recelo!...
.......................................................
De un silencio más largo que los otros,
salió uno diciendo:
-"El Triste" va a llegar... hecho una sopa!...
-Y lo agarró sin poncho, el aguacero!
-Se habrá largáo a recorrer "el cuatro";
como que la majada está pariendo...
Y ese, no va a dejar que se áhugue uno!...
-Y pa todo es lo mesmo...
-¡Pa todo... 'e los demás!... Lo que no es suyo!...
Pa eso tiene cuidáos y miramiento...
No se habrá'e decir, que dejó a náides
en un apuro, por cuidarse el cuero...
-Ni que alargó la mano pa cobrarse
trabajos que a los otros dan provecho!...
Si me figuro que acetar las "gracias",
le repuna!...
                    -Yo creo!...
.................................................................
-Y se nos ha quedáo, llamarle: "El Triste"...
-Eso, jué del prencipio; por lo serio...
Náides lo ha visto arrinconáo, pensando;
ni negarse al proseo;
sólo que no se ríe como todos
y por mala ocurrencia, quedó en eso...
-Pa mí, no tiene güelta que anda triste!...
Y está bien amarráo al sufrimiento!...
No es botón de manea, el de la suerte,
pa poder desprenderlo con los dedos!...

-Y ¿porqué  va jugándose la vida
si a mano viene, por salvar un perro?
No siendo pa pagar alguna deuda,
con Dios o la concencia, no compriendo!...
A mí... que me lo expliquen... yo no caigo:...
Cuanti más güeltas doy, más turbio veo!...

-Yo no sé nada fijo de sus cosas,
y a que no son maldá, juego el pescuezo!...
La maldá que se escuende, la descubren;
la plata, la bebida o el carteo!...
"El Triste", se ha probáo de todos modos...
(varios dicen): -Es cierto...
-y aunque denguno sepa los motivos,
se puede comprender lo que hay en eso...

-Por lo visto, le está sobrando rollo...
Vaya largando, viejo:...

-Pa mí, la cosa es clara:
que anda buscando el fin, y no lo encuentra!...
Ocasiones, la vida-
como si juese hembra, -
al que la busca con mayor codicia,
a ese, lo desprecéa!...
y se enamora del varón altivo
que ni repara en ella!...

-Pero, "El Triste" no es un hombre altivo!
Ni hace alarde'e guapeza.
Su palabra, más bien hace caricias;
su mirada no reta.
Como si un alma'e chiquilín se hubiese
escondido en aquella forma recia,
y hubiera risultáo un hombre ansina,
lo que debía ser alguna fiera!...
Y por que es un botija,
con dimasiada juerza;
y por que tiene dimasiáo coraje
sujetáo en un alma que es muy güena:
no sabe, ni pelear como los hombres,
ni matar como fiera!...
Por eso, juega con su propia vida
y con la mesma muerte, también juega!...

-Pero, un hombre si no es por un motivo,
no se expone al peligro güelta a güelta;
ni va buscando la ocasión con ganas,
de que la muerte venga!...
Naides le ha visto la intención, clarita,
de entregar la cabeza;
pero bien se le vé que no es coraje,
ni mesmo indiferencia,
lo que se muestra en su mirar tranquilo,
con el brillar de una alegría quieta;
ni es coraje, no más, lo que se pinta
en la sonrisa que se estira a penas,
las ocasiones que los güenos machos
algo arrugan las cejas!...
Eso es de alguna cosa que se guarda
pa que náides la vea;
y un rencor que se tiene, con la vida
que por dentro nos quema!...

-Si juese ansina, cualisquiera sabe
reventar la manea
y disparar pal otro láo del campo,
dejando l'alma suelta;
escondiendo los güesos en un hoyo
pa que los tapen los demás, con tierra!...

-No es ansina, muchachos... No es ansina...
es menester que apriendan,
que el coraje'e vivir es un orgullo
cuando cortan, las penas!
Solo maulas, relinchan disparando
cuando los largan con la marca puesta...
El hombre'e calidá, nunca se achica
por que alguna disgracia, le haga presa;
y aunque sienta disprecio por la vida,
no la dá: se la juega!...
Y es la vergüenza'e macho, lo que obliga
a no dejarla dir, sin defenderla,
por que su vida es, cosa bien suya,
y como todo el hombre va con ella,
hay que hacerla valer, pa que a uno mesmo,
lo puedan valorar, cuando la pierda!...

-Puede tener razón en lo que dice,
pero, denguna cosa que se sepa,
se tiene como causa que lo explique;
y la verdá  es que náides dá con ella!...
Un hombre que está lleno'e simpatía;
que al dar la mano, al corazón se dentra;
que está cerca de todos y es cariño
y al dirse siempre un rato se nos queda:
¿cómo puede tener algo escondido,
que en el alma lo muerda,
pa que siendo algún odio, no dé chispas;
pa que siendo disprecio, ni una mueca;
pa que siendo una pena sin alivio,
denguna sombra, su mirada tenga!...
... Y ese hombre, es aquél que en las guerrillas
no se puede quedar de "cuerpo a tierra";
y en los asaltos, sin apuro corre
como el que está seguro de que llega-
y pareciendo ser, que va dispacio,
es el primero él, que se entrevera!...
El mesmo que anda sólo, sin amigos, -
aunque a náides, se niega-
ni tiene un ademán descomedido
del que arisco recela!...
...Se le allegan corriendo, los botijas
ande quiera que dentra,
y aquella mano bruta que los toca
en lugar de espantarlos, los acerca;
y aquella boca que no dice nada,
les debe parecer que hasta los besa!
Lo miran como a un árbol lleno'e fruta
y pa subir, se agarran de las piernas!...
.........................................................
¿Qué cosa puede ser, que güelva a un hombre
tan extraño, que naides lo comprienda?...
..............................................................
-Sí, lo comprienden los que ven más hondo;
ande los ojos solos, nunca llegan!...
ande no llega el pensamiento mesmo,
si algún instinto no afiló la idea!

La vida no es estorbo para naides,
si el corazón no se ha llenáo de pena!...
y ese, tanto la tira sobre un potro,
como quien tira un rial en la carpeta-
y la recoge siempre con ganancia
por que se dá su carta  güelta a güelta-
como la expone al fuego en las guerrillas
pa ver si alguna bala se la lleva;
o la cuelga en la punta de su lanza
pa cambearla por otra que sea güena!...
Pero siempre con honra, con orgullo
de que no se la lleven "como quiera"...
Sin el alarde dle que dá una cosa
por que no la aprecea;
ni la zoncera del tirar la plata
pa que la miren todos cuando suena...

Es el hombre sencillo,
que quisiera  pasar sin alvertencia,
por que su orgullo y su altivez son de alma
y esa clase de juerza:
ablanda el ademán y los modales;
en simpatía se muestra;
mientras la voluntá como un acero,
endurecido en ella,
se vé brillar como una daga, firme
en una mano, que el coraje apreta!...

No hay nada que haga a un hombre tan extraño
que náides lo comprienda.
Lo que vemos, a veces, es alguno
dimasiáo... pa mirarlo de tan cerca.
Confunde a la razón embrutecida
que buscando motivos se hace ciega,
y nunca vé la esencia de los hombres:
l'alma que todo su valer encierra;
la condición que a cada ser distingue,
como al árbol la fibra'e su madera!

Cuando se ve que el ñandubay resiste
el mesmo golpe que a los talas quiebra;
cuando se ve que el tala se sonríe
mientras los sauces su ramaje dueblan;
no se averigua si la planta es sana,
si está débil o enferma;
ni si la tierra puede ser la causa
que unas más juertes que las otas sean.

Cada cual ha'e ser lo que ha nacido
aunque clave las ráices en las piedras;
aunque el viento castigue
aunque el gusano muerda!...

Árboles hay que ni el Invierno mesmo
las hojas les voltea!...
Es en la ráiz y el corazón, que tienen
el secreto'e su juerza!...

Abril 21 de 1931.


Un bulto menos


(Pinturas: Molina Campos)

No ha'e dar paso el arroyo...
Ya debe estar campo ajuera,
y, ese, viniendo crecido
se trái muy malas ideas!...

Parece, mesmo, que l'agua
juese la sangre regüelta,
que al hombre más sosegao
hasta el genio le cambea!...

Estaba visto! de aquí,
ni con vejigas se llega!...
De balde no hay esas cruces
que están diciendo: dea güelta!...

Claro, que se cruza fácil
más abajao, por La Horqueta...
pero es andar en la mala...
Todito se me atraviesa!...

No hay que inventar las disculpas
ahí tiene: "quien busca encuentra"...
¿Táiba caliente la sangre?
Con esto se me refresca!...

(En la mirada perdida
de aquél gaucho, se le véia:
Hecho sonrisa, un martirio;
algún dolor, hecho juerza...)

Desmontó muy dispacioso;
ató con cuidao las priendas;
jué arrimándose a la orilla,
con el caballo'e las riendas).

¿Se anima, zaino?, de nó
solito me hago la prueba.
No haga caso de esas cruces...
En otros láos, hay docenas!...

(Diban nadando sin ansias;
al sesgo l'agua los lleva,
hasta que al medio'el arroyo,
como sin trabajo, llegan...

No se ve lo que sucede.
A la distancia se oservan
dos bultos, aguas abajo...
Ni preocupa lo que sean...

Al más chico, un remolino
se lo borra de la cuenta;
sigue boyando el más grande...
A la otra orilla se acerca...

Llega un caballo a la Estancia,
chorreándole agua las jergas...
... Al poco, salen dos hombres
con una cruz de madera)...


sábado, 1 de diciembre de 2012

"Bicentenario, un viaje a caballo por la Argentina"

Preestreno en BUENOS AIRES, en el Ciclo de PREESTRENO
del Museo del Cine Pablo C. Ducrós Hicken!

VIERNES 7 DE DICIEMBRE, 20:00HS, COLEGIO PÚBLICO DE ABOGADOS, CORRIENTES 1441, C.A.B.A


Entrada Libre! 



Gigantes de la llanura





Atención!!!:

Nueva presentación: el 7 de diciembre
en Mar del Plata...
14  hs...

Nivel cine en:

Shoping "Los Gallegos".
----------------------------------------------

Solicite el libro a su autora: Mariana Boh        marianasboh@gmail.com               
( http://www.facebook.com/marianasboh)

o a la editorial Martín!!
( http://www.editorialmartin.com.ar/)

Antes que desaparezca...
                                                        como las carretas!

ATENCIÓN: (¡No cobro comisión ni en especies...!)

La última carreta

 
 
Va la carreta traquiando
por la huella del olvido
y el boyero va terciando
su tristeza en el silbido.

(Recitado)
No lo apurís güey manchao,
no lo apurís yaguané, 
vamos en viaje al pasao
y ya nunca volveré.

Por aporriao tu destino
y por escudar tu suerte, 
jamás sabrás güey barcino
que tu azoroso camino
lleva derecho a la muerte.

Sigue y sigue al cabecear 
de la carreta vencida
y al boyerito el cantar
se le escapa con la vida

(Recitado)
Qué triste tu andar legüero
y qué aporreada tu suerte, 
jamás sabrás, carretero,
que contra lluvia y pampero
vos vas rumbiando a la muerte.


El camino del gaucho ("Way of a Gaucho")









Película de la 20th Century Fox filmada en Argentina.
Año 1952 dirigida por Jacques Tourneur.  
Actuaron dos famosos actores norteamericanos Rory Calhoun y Gene Tierney.
 Entre los colaborados argentinos fue asesor de vestuario y escenografía:  Eleodoro Marenco y tuvo a figuras de nuestro cine como  Luis César Amadori o el cantautor cuyano 
Félix Dardo Palorma
quien compuso la música de la banda de sonido (no la que aparece en éste video) y el estilo "Gaucho amigo" que aparece en la entrada anterior...








Gaucho amigo (Estilo)



(Foto: Samuel Boote)

Nací gaucho y buen amigo.
como en la pampa desierta
mi rancho y mi corazón
siempre están de puerta abierta,
charqui, mate y un jergón
le ofrezco y téngalo en cuenta.

Guitarra y voz se precisan,
surco y arado parecen:
las coplas son las semillas
que con el sentir florecen
que hay cosas que aunque sencillas
su nombre no desmerecen.

Yo no se de despedidas
ni que me estén esperando
si me apego en éste pago
otro ya me está tentando.
Ni se orean las caronas
y estoy de nuevo ensillando.

Pa sacarlos del olvido



Dende mocito nomás
salí con tropa al camino,
con el finao mi padrino
que fue un mentao capataz.
Y así al galopiar pa'trás
en mis recuerdos serenos,
sin hablar más ni de menos
les haré algunas menciones,
de los pingos más gauchones
que tuve en mis años buenos.

En mil nuevecientos trece
tuve un flete pangaré
que de tantos que ensillé
ninguno se le parece.
Cada día que amanece,
como un recuerdo perdido
parece que hasta mi oído
llegara un tanto apagao
su relincho entrecortao
contestántome el chiflido.

Cuando fui pa la milicia
le había dejao mi alazán
a Olegario Barragán
que hasta hoy me lo codicia.
Más lindo que una caricia,
más guapo que un batallón,
jamás cambió de patrón
y por su gloria pasada
terminó sin hacer nada
viviendo de regalón.

Recuerdo a un picazo overo,
de buen andar, muy fogoso,
pero arisco y cosquilloso
como muchacho soltero.
Me pegó  un susto muy fiero
una mañana, emponchao,
y al beyaquiarme apurao
se sujetó al mucho trecho,
cuando el hocico y el pecho
golpió contra el alambrao.

Tuve un colorao hermoso
de una boca como seda,
que su recuerdo me queda
por vivaracho y airoso.
Yo al toro más peligroso
de adversario lo elegía,
y el colorao ya sabía
que al rival, en el combate,
le pegaría un "sosegate"
con toda mi fantasía.

Un zaino muy tranquiador,
y muy ligero, por cierto,
pa enlazar en campo abierto
fue un animal superior.
Testigo fue de mi amor
porque yo entonces noviaba,
y al saber que me esperaba
mi prenda en cada domingo
salía temprano en mi pingo
con mi emprendao que brillaba.

En el camino más feo
como en las güeyas resecas
un tostao de orejas chuecas
fue el chuzo de mi apreceo.
Me floriaba en un rodeo
entre gente bien montada;
de aguante en la galopiada,
y en un corral, sin ventaja,
siempre con esa "baraja"
copaba cualquier parada.

Aura me queda el consuelo
con mi sentencia o mis fallos
recordar de mis caballos
las condiciones y el pelo.
Hoy con la pata en el suelo
me siento un poco agringao,
y aunque me tengan maniao
en voz alta, y crudamente,
renegando del presente
¡vivo añorando el pasao!


Del algarrobo al ombú


Planto aquí como un laurel mi grito
por el sueño que en mi canto sueño
y este orgullo de ser argentino,
argentino es decir: guitarrero y cantor.

Sureño en el norte, norteño en el sur,
pa' mi el algarrobo es igual que el ombú.

Siempre fue de norte a sur la patria,
solo una, nada más que una;
madre gaucha que cobija hermanos,
hermanos que juntos tenemos que andar.

Sureño en el norte, norteño en el sur,
pa' mi el algarrobo es igual que el ombú.

Hay dos árboles en mi guitarra
tierra erguida de una misma tierra,
si la tierra que es amor, divido,
divido también mi propio corazón.

Sureño en el norte, norteño en el sur,
pa' mi el algarrobo es igual que el ombú.

No pretendo conquistar el cielo
con el rezo que en mis noches rezo
y las notas que en mi canto, canto,
no buscan la gloria sino la ilusión.

Sureño en el norte, norteño en el sur,
pa' mi el algarrobo es igual que el ombú.

Ser más


(Dibujo: "Más malo que piojo'e lechuza" de Jorge Campos)

Pampa adentro y cielo arriba,
viento sur y soledad,
soles de fuego que queman
por un tiempo que vendrá.

Un estribo pa subirse
a un mancarrón sin domar
y andar levantando polvo
en avalanzo y demás.

No es como un hombre cualquiera,
es domador que es ser más.

Los horizontes del pago
si lo habrán visto pasar
flameándole el poncho al viento,
meta y meta galopear.

El viejo rancho, sus pilchas,
el apero y el andar,
el maneador, las lloronas
solo tiene pa'ofertar.

Y aunque parezca que es pobre
es rico como el que más.

Los años se le gastaron
de madrugar y ensillar
y los ojos se le escapan
cuando se pone a matear.

Alguna vuelta hizo noche
a la orilla del sauzal
y le habló largo a la luna
que se fue sin contestar.

La luna sabe que es cierto
pero prefiere callar.