jueves, 22 de noviembre de 2012

"El Pampa del Cacharí"


(Aclaración: ante la falta de foto o video testimonial de la jineteada de "El Pampa del Cacharí" que nos narra don "Mayo", va en vez, una jineteada de Jorge Raúl Aristegui que se acerca bastante, en las imagenes al verso de Tomás Gogorza).

No se si voy a arrancar,
estoy bastante aturdido...
que improvise me han pedido
y es lo que voy a tratar.
Para poder concertar
unos datos conseguí...
estas estrofas escribí,
disculpenmen que le erre:
canto a Roberto Gutierrez
"El Pampa del Cacharí".

Empezó de aficionao
como empiezan los demás
y como el que nace capaz
muy pronto se ha consagrao.
Cinco premios ha sacao
en distintas jinetiadas,
¡cuántas paletas rayadas
van dejando sus talones...!
y en los piores arrastrones
son sus mejores hachadas...

Vez pasada concurrí
a una doma en "La Juanita"
y quedó en mi mente escrita
la impresión que recibí.
"El Pampa del Cacharí",
montó con cuero tendido...
un avalanzo, un bufido,
el potro cae de costado
y el "Negro" quedó parado
igual que chajá en el nido.

Al ver el potro estaquiao
y a él con la rienda en mano,
el corajudo paisano
de nuevo se ha enorquetao...
Del suelo sale engrampao,
haciéndole saltar sangre
y retorcido como un bagre
de nuevo cae el gatiao
y "El Pampa" se le ha cortao
como leche con vinagre.

Fueron tres las costaladas
que aquél reservao pegó...
y Gutierrez se lució
en otras tantas paradas.
Mucha gente entusiasmada
a aquél paisano aplaudió
pero él nunca se marió
por aplausos recibidos
por eso es que es tan querido
por todo el que lo trató.

Yo te he querido florear
porque te lo merecés...
seré el primero tal vez
que te ha venido a cantar.
Ahora te voy a dejar
pero jamás yo me olvido
que tu fama has conseguido
porque tenés las virtudes
en las cuatro latitudes
donde ya sos conocido.

Milonga del ladrillero




1
Desfile de carretillas
los adobes acarreando,
que van la hornalla cargando
mesturaos con carbonillas.
Fuego y leña en las boquillas
que remueve el horganero.
Tierra y agua en entrevero
que llevan viruta encima;
con el grito del que anima
las yeguas del pisadero.

2
En la cava se perfila
el del pico y la pala ancha.
Adobes sobre la cancha
pa'que se sequen en fila.
El pedal pa'hacer la pila,
junto a la estera ramosa.
Mientras tanto no reposa
el que anda con el volquete.
Y el cortador que le mete
por que es por tanto la cosa.

3
Humadera de la hornalla
que al llegar la tardecita,
se queda por áhi cerquita
como besando la playa.
Cuidao que el viento no vaya
a mudarse en un descuido.
Olor a barro cocido.
Y arremangada camisa,
en cuerpo que patentiza
todo el sol que ha recibido.

4
Pasamano pa'cargar
si hay un camión que se arrima.
Un dedo que se lastima,
volear de a tres y contar.
Luna que llega a quemar
con el farol de su brillo...
Y este mi verso sencillo
termino al decir que pasa;
que suele no tener casa
quien hace tanto ladrillo.



---------------------------------------------------


(Homenaje al "Hornerito" musiquero:Mario Delzart)

Los dos vascos de Tandil



Había dos vascos porfiao'
igual que bigot'e gato
con pica desde hace rato
y ordeñar se han desafiao;
por un lechón ensillao
se concretó la carrera,
pensaba la zona entera
que Martín Mutuberkia
a Fermín Zarrabaitia
le va a ganar como quiera.

Noventa vacas apartadas
no se cansan de balar,
parecen va a reventar
las ubres de tan cargadas.
Ya están todas encerradas
algo nervioso el boyero,
acomoda los terneros
que esperan formando hilera
y hacen arquiar la tranquera
las vacas contra el chiquero.

Ya está todo preparao,
se ha largao la carrera,
se dan vuelta la vicera
y hasta el codo arremangao;
los tarros ya destapaos
con las tapas en la manija,
los dos la corren en fija
por su fuerza y ligereza,
levantan con sus cabezas
las vacas de las verijas.

Dos chorros de cada mano,
ordeñar a teta junta,
ninguno gana la punta
se van los dos orejanos.
Los dos con zuecos livianos
van a los tarros trotiando,
el día ya viene aclarando
ni el sol a salir se anima...
¡si han formao una ñeblina
aquellos vascos sudando!

Una vaca trabajosa
va y le toca a don Fermín
y le grita don Martín:
-"Se pone linda "esta cosa"!,
con una fuerza pasmosa
se hace un arco, una bolilla,
se le nota en la costilla
una vieja quebradura
y hace saltar la pintura
del balde entre las rodillas.

Parecen cuatro sirenas
los chorros de don Fermín;
del mundo parece el fin
en la mañana serena,
el balde nunca se llena
¡se produce un accidente!
Se da cuenta de repente
que se le mojan las patas,
se le ha defondao la lata
por cautro chorros potentes.

Calculan se le han volcao
alrededor de treinta litros,
cambia el balde y al ratito
de güelta ha recuperao.
El boyero ya cansao,
a montao en el nochero,
así apoya más ligero,
no hay tiempo pa'ndar lerdiando
y los saca recostando
los guachitos del chiquero.

Se termina y a las cuentas,
ochocientos han sacao
y con los treinta volcao
justito: ochocientos treinta.
Toda la zona comenta
fue puesta aquella carrera,
lo demuestra la manera
que ha procedido el patrón
porque al vino y al lechón
le hizo frente su cartera.


Milonga triste


(Foto de la película: "Aballay, el hombre sin miedo")

Llegabas por el sendero
delantal y trenzas sueltas.
Brillaban tus ojos negros
claridad de luna llena.
Mis labios te hicieron daño
al besar tu boca fresca.
Castigo me dio tu mano
pero más golpeó tu ausencia. ¡Ay!...

Volví por caminos blancos,
volví sin poder llegar.
Grité con mi grito largo,
canté sin saber cantar.

Cerraste los ojos negros,
se volvió tu cara blanca.
 y llevamos tu silencio
al sonar de las campanas.
La luna cayó en el agua.
El dolor golpeó mi pecho.
Con cuerdas de cien guitarras
me trencé remordimientos. ¡Ay!...

Volví por caminos viejos,
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre muerto
recé sin saber rezar.

Tristeza de haber querido
tu rubor en un sendero.
Tristeza de los caminos
que después ya no te vieron.
Silencio del camposanto.
Soledad de las estrellas.
Recuerdos que duelen tanto.
Delantal y trenzas negras. ¡Ay!...

Volví por caminos muertos
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre bueno,
lloré sin saber llorar.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cuentos de fogón


Tomado del Documental:  "Las Huellas de la Redota"...

Fogones


(Pintura: Molina Campos)

Mientras arden las llamas
de los tizones…
van cayendo los gauchos
a los fogones.

Atizando el fuegüito
está un paisano,
paque pase el amargo
de mano en mano.

El humito que sale
de la caldera,
culebreando se pierde
por la ladera.

El asado jugoso
está chillando
y al calor de la lumbre
se va tostando.

Ha formado una rueda
el mujerío
y sonoro se escucha
su vocerío.

Episodios de antaño
cuentan las viejas,
con sus chistes, refranes,
y moralejas.

Amoríos y celos
narran las pollas,
con la gracia nativa
de nuestras criollas.

Amoríos que tienen
nocturnas citas,
perfumadas de trébol
y margaritas.

De carreras y yerras
hablan los mozos,
de los duelos sangrientos
maravillosos.

E interrumpen la charla
de las doncellas
con piropos que lanzan
como centellas.

Con piropos que cruzan
entre las mozas
como cruzan las auras
entre las rosas.

Las guitarras se quejan
con los rasgueos
que armoniosos arrancan
los bordoneos.

Se oyen cielos y tristes
murmuradores,
donde ponen el alma
los payadores.

Y palpitan de goce
los corazones,
con las luz que chispea
de los fogones.
                                  (1908)

Ausencia (Triste)



(Pintura: Vasco Machado)

Como listas’e poncho se me jueron los días,

qui’arrimao a sus ojos ramonié su querencia.
Jué un’alfalfa tiernita su presenci’a mi gusto
y el hayarla era fácil, como agüita di’acequia.

Alboriaba su encuentro mirasol d’entusiasmo,
golondrina di’ocaso m’enlutaba su ausencia:
peru’había en su pago trebolar d’esperansa,
q’encontrarl’a otro día me verdiaba promesas.


Floreció’e vidalitas su camino de siempre
-mi guitarra en canciones mojonaba su güeya-
y hoy me güelv’el camino lamentao’e los tristes:
la vidala es un triste cuando busca y nu’encuent
ra.

Su ricuerdu’es el sol que me arrea las noches,
el reparu’y reposo de suestadas y leguas,
la defens’a los áhugos, contra mal tan grandote,
pans’arriba, a sarpasos, como gatu’en la leña.


And’está l’arroyito que mojaba mi sé,
and’el sauce yorón que sombriaba mi siesta?
¡La Chiquita es agatas un siñuelu’engañoso,
y yo soy un guachito que le bala a su pena!


Floreció’e vidalitas su camino de siempre
-mi guitarra en canciones mojonaba su güeya-
y hoy me güelv’el camino lamentao’e los tristes:

¡la vidala es un triste cuando busca y nu’encuentra!

Chispazos de tradición (Tango criollo)



¡Criollo de mis pampas!
¡Lejos se van tus pasos!
¡Sólo unos chispazos
quedan de tradición!
Junto con la china
de largas trenzas,
te vas, dando el adiós;
y en la triste soledad
de mi fogón
cunde el dolor de tu ausencia!

(estilo)
¡Gaucho de estirpe bizarra!
¡Llora por vos mi guitarra!

¡Ya no anda el Carretón
sobre los llanos,
ni corre el Cimarrón
de mano en mano!
No cruza el pastizal,
la regia estampa
del arisco bagual
de nuestro suelo!
¡Está la pampa de duelo;
la tradición ya se va!...

¡Zambas, chacareras,
gatos y pericones,
gloria de los fogones,
todo ya se perdió!...
Y al igual que un triste
"Ave María".
¡Solloza el diapasón,
con mi bendición oral,
que es la canción
a la inmortal pampa mía!

Misterio (Valseao)



Era memoria linda
La memoria del viejo
Pa contar sucedidos
De quién sabe qué tiempo.
Mientras corría el cimarrón la rueda
Y se enredaba en el ombú el pampero.

Pero había que amañarlo
P'arrancarlo al silencio
Si le araba la frente
Con sus rejas el ceño,
Y en el oscuro espejo e las pupilas
Encendían su luz ciertos recuerdos.

Porque entonces en sus labios,
Temblequiantes y secos,
Beyaquiaba el rezongo
Como potro mañero,
Y de un costáo al otro de la boca
Tranquiaba el pucho de tabaco negro.

A ocasiones él solo
Comenzaba los cuentos
Que el gauchaje del pago
Recogía en silencio.
Viendo resucitar, como a un conjuro,
La atormentada junventú del viejo.

Gurí en la guerra grande,
Mozo cuando Quinteros,
Soldáo en la el Quebracho,
Y herido en la del Cerro,
Ande un caudiyo levantaba el poncho,
Ayí estaba él apeligrando el cuero.

Eran de ver sus ojos
Medio acosáos del sueño
Arder como las brasas
Del tizón trasfoguero,
Cuando echando a la nuca el "Borsalino"
Les contaba e peleas y entreveros.

Los gurises, al óirlo,
Silenciosos y trémulos,
Sentían por las venas
Correrles como un juego
La alborotada sangre de la raza,
Y el fin pedían de la historia al viejo.

Pero cáiban las chinas
Curiosiando el respeto
Con que los gauchos óian
Las locuras del cuento,
Y sin saber por qué, sobre los párpados
Del viejo historiador se echaba el sueño.

Y sus labios, contáidos
Por un gesto e despecho,
Hablaban de una trenza
Cortada rente al cuero,
Y de un amor infortunáo y triste,
Y de un desdén inexplicable y terco.

Junio de 1919.

Dos de novimbre (de 1904)


(Fotos de don Aparicio Saravia y don José Batlle y Ordóñez)

Deshojálas no más po'ande tú quieras,
Que, en la Patria de Artigas,
Tanto son cementerios las quebradas
Como son camposantos las cuchiyas.

Po'ande quiera que jueron
Luciendo en los sombreros las divisas,
Po'ande quiera que jueron nuestros gauchos
Iba quedando roja la gramiya.

¡Quién sabe en qué picada
Cayó pa siempre el que te amó, mi china!
¡Quién sabe cuál jué el molle cuyas hojas
Oyeron lo que dijo en su agonía!...

Ande cantaban antes las calandrias
Dicen áhura las brisas
Que se han quedáo sin besos muchas cunas,
Y se han quedáo sin luz muchas pupilas.

Cayeron de las frentes
De las mozas más lindas
Deshojáos y marchitos azahares,
Y los mantos de gasas hechos tiras.

Las almas de las madres
Van siguiendo entuavía
El vuelo e los caranchos, que señala
El lugar en que jueron las guerriyas.

Y en cerros y en cañadas
Las rojas margaritas
Parecen cuajarones de la sangre
En el altar de la pasión vertida.

Deshojálas no más, cubrí de flores
Esta tierra bendita,
Y dejáme yorar. Entuavía faltan
Algunas horas pa encordar la lira.

 
 ----------------------------------------------------------
Pd: Dedico estos versos de José Alonso y Trelles ("El Viejo Pancho") a los amigos  Uruguayos que pasan de visita por esta pampa virtual...