domingo, 27 de noviembre de 2016

Desde los montes (Estilo)


(Pintura: Silvina Aguilar de Cardoso)


En el espeso talar
donde se expande mi anhelo,
como el espejo del cielo
te quisiera reflejar...
Y la tarde al declinar,
entre la niebla confusa,
quisiera hacerte mi musa
y la flor quisiera ser
que encienda tu amanecer
y que perfuma en tu blusa...

Yo quiero ser turbio río
que se aclara en la barranca,
por darte, en su espuma blanca,
todo el profundo amor mío.
Puma montaraz, bravío,
en la selva de tu vida
quiero ser; y la florida
promesa del buen regreso,
rubricada con el beso
que tiene la despedida...

De la selva en la espesura
yo quiero ser el panal
de buena miel cordial
por si sufres la amargura.
Calandria de la voz pura
quiero, en tus ramajes, ser,
y así poderte ofrecer,
mi canción, como un reclamo,
en el marchitado ramo
de mis nostalgias de ayer...

Yo quiero ser el cedrón
que en tu ventana echa aromas,
como un nido de palomas
en una eterna canción...
Íntima modulación
del viento junto a las ramas,
la tumba de tus retamas,
quiero ser, sin artes necias,
y todo lo que desprecias
y todo lo que más amas!

Yo quiero ser tu cantor
y como un valiente pecho
subir, cantando, el repecho
de las lomas de tu amor...
Yo quiero ser el cultor
de tu dicha sin testigos,
y ampararte en mis abrigos
como se ampara en su afán,
la gran promesa del pan
en el oro de los trigos!

Quiero ser el árbol bueno
en que tu amor haga nido,
y en algún monte de olvido
darte mi aliento sereno.
El hondo suspiro pleno
de la gran naturaleza
quiero ser; y en tu tristeza,
-páramo de soledad-
dejarte la caridad
de mi infinita terneza.

En un fatal cataclismo,
todos del amor los lazos,
te recibiera en mis brazos
si rodaras del abismo!
En el espasmo del sismo,
de la noche en el terror,
del huracán al fragor,
frente al cruel destino adverso,
por el puente de mi verso
podrá salvarse tu amor!

Mas si al subir tú a la estrella,
moribundo el astro mío,
se apaga y cae al vacío,
me será la muerte bella.
Junto a Dios, sé que tu huella
ningún otro seguirá;
mi amor te perfumará
con su postrimero broche,
y en el dolor de mi noche
tu aurora reventará.