lunes, 4 de mayo de 2015

Por el honor del Gaucho

Por el honor del honor
gaucho que lo miro en yunta,
dejó en la noche una flor
y en el aire una pregunta:

¿De dónde vendrá el honor
que ayer el gaucho lucía
cuando emponchao de valor
por el honor se moría?

Si el gaucho del español
y del nativo ha surgido,
bendito de ese crisol
que personaje ha nacido.

Di Europa no puede ser
pues cada uno que vino,
en la ambición de crecer
resulta un tanto ladino.

Fíjensen por el honor
de la América enlutada,
no tuvo el conquistador
jamás respeto por nada.

En cambio el indio en su acción
de sus ruegos y gualichos
nos muestra una formación
de gran respeto a lo dicho.

Qué pena que no escribió,
el libro viene del blanco,
por eso es que pienso yo
¡cuál habrá sido más franco!

Honor, palabra y lealtad,
poncho de una sola pieza,
que el gaucho con libertad
lució con santa franqueza.

Ser gaucho es la formación
de un personaje aguerrido,
y un hombre de corazón
casi desaparecido.

Honor de gaucho cabal
bajo los cielos descalzo,
es condición natural
por ejemplo no ser falso.

La modestia y la humildad,
la valentía y el respeto,
pertenece desde ya
al gaucho noble y correcto.

Pertenece sin revés,
al hombre de fundamento,
que su palabra de pie
era como un documento.

La irresponsabilidad,
las trampas y las mentiras,
no vienen con la heredad
del gaucho que a mí me inspira.

"Pa'ser gaucho hay que nacer",
dijo Faustino Parada,
como para comprender
que el resto es pura pavada.

Ser gaucho quiero decir,
sin pretensión de caudillo,
no es solamente lucir:
rastra de plata y cuchillo.

El gaucho vive en el ser,
en las mentes y en las manos,
y en lo que se puede hacer
para bien de sus hermanos.

Salvando la confusión
que el pueblo mismo ha creado,
le canté a la formación
del honor gaucho y sagrado.