jueves, 1 de enero de 2015

Felices fiestas pa'tuitos!!


(Pintura: Eledoro Marenco)

El almanaque se apronta
Con nuevitos “doce meses”,
Por eso, como otras veces
El año en curso se atonta.
Vivir la vida se afronta
Y es la esperencia renuevo
Por la que a decir me atrevo
Confiao en la humanidá:
¡Valga Feliz Navidá
 Y sea un gauchito Año Nuevo!

martes, 30 de diciembre de 2014

Churrasco crudón

(Pintura: Molina Campos)

Yo que tranquilo vivía
en mi rancho de totora
ande placeres la aurora
en sus alas me trujía,
ande tuito era alegría,
retozo, satisfacción,
tuve por fin la ocasión
cuando menos lo pensaba:
vi que el amor me golpeaba
las puertas del corazón!

¡Conocí pa’ mi pecao
una preciosa pueblera
desde entonces cosa fiera
tengo el pecho distrozao!
Por más que quise, afanao,
hacerle al amor, gambeta,
la moza, al ver mis piruetas
clavó en mi, sus ojazos,
que cruzó como guascaso
por medio de mis paletas.

Eran dulces sus miradas,
sus labios color de guinda
y su figura más linda
que la luz de la alborada,
su boquita sonrosada
era un clavel en botón,
su cuerpo regordetón,
sus cachetes suavecitos
estaban coloraditos
como churrasco crudón.

   (anterior a 1912)

domingo, 28 de diciembre de 2014

El Rancho Feliz (Salmo criollo: 127/128)

(Pintura: Carlos Montefusco)


1

¡Bien haiga el que teme a Dios
y camina por sus sendas!
Carniarás de tus haciendas,
que es fruto de tu labor;
serás dichoso en tu amor,
te irá bien en lo que emprendas.

2
Tu mujer como un parral
pondrá alegría en tu alero
y verás tus herederos
brotar a tu alrededor
con ese mismo vigor
de un sorgal en pleno enero.

3
¡Dios bendice con sus bienes
al que guarda su temor!
Que te bendiga el Señor
cada día de tu vida
desde arriba, donde anida
la querencia de su amor.

4
Que te alegrés al mirar
tu tierra llena de gozo,
tus nietos hacerse mozos,
tus hijos hacerse abuelos,
reinando paz en tu suelo
cuando entrés en tu reposo.

La vida de hogar (Salmo criollo: 126/127)

(Pintura: Carlos Montefusco)

1

Si no es Dios el que construye
es al ñudo darse maña;
de gusto el guardia vigila
si no es Dios el que acompaña.

2
¿Pa qué levantarte al alba
o acostarte con retraso,
comiendo el pan con angustia,
si Dios te presta su brazo?

3
El gran regalo de Dios
son los hijos, en la vida;
son estímulo en la lucha
los hijitos que se cuidan.

4
Es feliz quien ha sabido
hacerse de tal apoyo;
tendrá quien cuide su honor
y lo levante del hoyo.

lunes, 22 de diciembre de 2014

En familia

(Pintura: Eleodoro Marenco)

Con la familia riunido
con la crioyaza cocina,
viendo que'l fin se avecina
del día qu'hemos vivido,
endispués de haber cumplido
trabajos y obligaciones
comparto unos cimarrones
con María, mi patrona,
mujer guapa y camperona
que me ha dao "dos ilusiones".

Es el Martincho el mayor
y en verdá muy hombrecito
-si su media lengua almito
ya quiere ser domador-;
la Anahí, que's la menor,
anque apenitas camina,
con su mirada ilumina
la modestia de mi puesto,
¡y en yunta ponen el resto
entre risa y tremolina!

Aura está tuito juicioso
no hay buya, ni hay alboroto,
¡si hasta se ha echao "El Poroto"
que's un perro fastidioso!
Un momento de reposo
por la cocina se vive
ansí tal cual lo describe
mi espresión más acrioyada
¡que una familia entablada
difícil que desestribe!

Mientras entibia el brasero
el agua que'stá en la pava,
tomando un mate pensaba
en mi vida de campero:
¿... si hay que zarandiar el cuero?
¡Que a naides le quede duda!
Pero en verdá, cuanto ayuda
saber que uno tiene atrás
una familia capaz
si la vida es peliaguda.

(30/05/1986)

(Imagen tomada de "El Gaucho Floro Corrales", de J.M.Monty Luro. Ed. Kraft, 10/1949 - página 199).

jueves, 18 de diciembre de 2014

Engañador

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Ensiyó y salió confiao
porque'l redomón, barajo!,
era mansito de abajo
como el tungo'e los mandao.
No era el hombre pa'l recao
de los más juertes, tal vez,
de áhi que aqueya insensatez
hoy la ricuerda entuavía
¡porque'l susto de'se día
le sirve hasta la vejez!

Ricién se había conchabao
aqueya mesma mañana
en que'l domador Maidana
l'entregó el chuzo indicao;
y si bien, él, de bocao
lo enriendaba'l animal,
tenía boca sin igual
y anque no mordiera freno
podía dar rienda, sereno,
del cabresto del bozal.

Pero era muy quisquiyoso
y endimás asustadizo,
de arrastrarse sin aviso
a un beyaquiar asqueroso.
Y aqueya mañana, el mozo,
que había salido confiao,
ni manotiar el recao
pudo, cuando hizo un requiebre,
al levantarse una liebre
justo al paso del "taimao".

¡Cielo santo, qué sorpresa
la de aquél fiero arrastrón!,
pa'más le calzó un talón
con poca delicadeza.
Sin sombrero y en cabeza
charquió el cojiniyo atrás,
pero era tarde pa'más
-ya había perdido un estribo-,
y sobre'l suelo nativo
lo ricostó el "cachafaz".

Y tras el susto vivido
por lso piones que ayí andaban,
al pronto lo levantaban
viendo que no estaba herido.
Un consuelo pa'l caído
trujo alguno del montón,
pero un chusco retozón
dijo -y hoy sé que'ra cierto-:
"que'l susto de aquél entuerto
se lo yevaba'l cajón!".

(17/05/1988)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed.Zamora, 11/1958- página 113).

No hay que decir

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

A naides escapa en la vida
alguna "de a pie" sufrir,
por eso no hay que decir:
"esa'gua no es mi bebida".
Y si no vea la tenida
entre dos crioyos ¡güenazos!
como Don Jacinto Pasos
y Don Laurino Correa,
topao'en cruda pelea
tirando y sacando hachazos.

La cosa es que por los dichos
de terceros que no faltan,
amosaco'los crioyos saltan
p'aclarar el entredicho.
No hay hombrada ni es capricho
cuando está al medio el honor
y entonces brota un valor
que hasta el hombre desconoce
¡que no se inventa la pose
ante un fierro dentrador!

En los ojos de Jacinto
hay una fijeza muda
que's atitú corajuda
bajo el sombrero requinto.
Y es puma de fiero istinto
don Lauriano agazapao,
pues frente a frente han quedao
el pie derecho adelante
carculando en el semblante
del otro, lo que ha pensao.

Don Jacinto el poncho ha echao
al brazo pa'usar de'scudo,
y por la lonja hecha un ñudo
Laurino, el rebenque ha alzao.
Y dos facones templao'
que dormían en la cintura,
de las vainas, la negrura
dejan, como rejucilo
probando en el aire'l filo
que sustenta una pastura.

¡Santo cielos! Quién diría
que dos mansos pa'un emparde
se toparían sin alarde
con coraje y valentía!
Es que'l istinto porfía
y cuando el peligro acecha,
la sangre, al miedo repecha,
buscando salvar la vida
que'n la más brava tenida
sin pensar ¡el resto s'echa!.

A las puntas del pañuelo
-dando a las vistas, cuidao-
los dos volcaron a un lao
poniendo en ese recelo,
(...no sea de que'n el regüelo
por áhi, castiguen un ojo...).
Y amostrando un serio enojo
-que de momento se hace hondo-
los dos giran en redondo
buscándose el lao más flojo.

Los dos se plantan distintos:
erguido, cuasi derecho,
con el brazo izquierdo al pecho,
ansí se afirma Jacinto;
y tal cual como lo pinto
de cuerpo más bien quebrao,
si se quiere, agazapao,
cubriendo cualquier camino,
ansí se planta Laurino,
y a cual ¡mejor afirmao!

Y pa'que seguir contando
detayes de'se entrevero,
que no es honor pa'un campero
hacerse mentao, peliando.
Por eso, de vez en cuando,
cavilar es la medida,
que a naide escapa en la vida
alguan "de a pie" sufrir,
de áhi que no es güeno decir:
"¡esa'gua no es mi bebida!".

(10/05/1988)

Imagen tomada de "Decimas Gauchas" de Cupertino del Campo. Ed. Zamora, 11/1958- página 17...

El Cacique

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

En cuantito al campo salgo
a recorrer el potrero
ya lo tengo de ladero
a "El Cacique", un perro galgo.
Y parte de lo que valgo
pa'l patrón, como puestero,
se lo debo a este aparecero
que's pa'mí, como un mensual,
que sin sueldo y sin jornal
trajina d'enero a enero.

Él no se anda a los toridos
haciendo espantar l'hacienda
que sabe muy bien dar rienda
asigún sean los chiflidos;
y en los largos recorridos
pa'ver alambrao y aguada
si se alza una liebre'chada,
¡san se acabó, lo tranquilo!
porque's como rejucilo
pa'tenerla acorralada.

Y en esos inviernos fieros
vientosos y yovedores
cuando escasean los calores
y hasta se'scuenden los teros,
cuando en algunos potreros
el agua se'nseñorea
y al recorrer, se hace idea
de golver al poco rato,
risulta que's como pato
el perro pa'l agua, vea.

Y en la noche - a los ronquidos
cuando descabezo un sueño-
es guardián que pone empeño
teniendo alerta un gruñido.
Él es cumpa decedido
por más bravo que sea el pique,
no le conozco un achique
y sí lo sufrido que's
¡porque no tiene revés
mi perro amigo, "El Cacique"!

(11/03//1988)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed. Zamora 11/1958 - página 151)

Otra cosa es con guitarra

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

"Con guitarra es otra cosa"
decía el "Pardo" Juan Perales
mientras cantaba sus males
en forma muy minuciosa:
que su infancia jue penosa
criao guacho como una garra,
que a un chico cualquier'agarra
pa'esplotarlo en el trabajo
y él sabe, por ser de abajo
que "¡Otra cosa es con guitarra!".

El hombre se créiba bardo
y algo payador también
... sin alcanzar ese tren
porque su tranco era tardo.
Y al soltar su canto el "Pardo"
un rezongo suelt'amarra
ande los pesares narra
qu'el ha sufrido en la vida,
pa'remarcar enseguida:
"¡Otra cosa es con guitarra!".

Y ansí, cuando Juan Perales
en el boliche algo canta,
a la concurrencia espanta
con sus consabidos males;
es que amargura a raudales
reclama el hombre, ¡y no es farra!
pues de tristura se'mbarra
y viejón y sin un cobre
canta, sabiéndose pobre:
"¡Otra cosa es con guitarra!".

(09/03/1988)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed. Zamora, 11/1958 -página 89)

Por precaución

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Moviendo l'hacienda mansa
pa'cambiarla de rodeo
ya que un mejor pastoreo
acrecienta la esperanza,
la punta'e vacas avanza
al tranquito, sin apuro,
porque siempre's más seguro
tardar algún rato más
que andar a lo cachafaz
por arriar ¡póngale y duro!

Entre'l chaquiar de un colazo,
ruido'e pezuñas, mugidos...
se oye algún ¡tropa!, chiflidos
y hasta el sonar de un lazaso.
Anda un paisano crioyazo
que oserva -por precaución-
atento en la dirección
en que'l sol, cansao se tira,
y pa'l mesmo lugar mira
el pingo, con atención.

Es que'l hombre ha divisao
algún movimiento estraño
y hay que'vitar cualquier daño
pa'cumplir bien el mandao.
Un chimango que ha volao
y el moverse se una mata,
un alerta le desata
a su istinto de campero,
y ya está el ojo certero
pa'saber de que se trata.

Ensiya un pingo especial
bien calzao de pata y mano
muy avispao y liviano
si hay que esigirlo, un casual.
Cumple'l hombre'n lo formal
lo arreglao con el patrón,
por eso pone atención
pa'sacar bien el encargo
y ansí es que'stá de ojo largo
mirando... ¡por precaución!

(28/04/1986)

(Imagen tomada de "El Padentrano", de Aarón Esevich. Ed. Peuser, 07/1958. página 129)