jueves, 18 de diciembre de 2014

Engañador

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Ensiyó y salió confiao
porque'l redomón, barajo!,
era mansito de abajo
como el tungo'e los mandao.
No era el hombre pa'l recao
de los más juertes, tal vez,
de áhi que aqueya insensatez
hoy la ricuerda entuavía
¡porque'l susto de'se día
le sirve hasta la vejez!

Ricién se había conchabao
aqueya mesma mañana
en que'l domador Maidana
l'entregó el chuzo indicao;
y si bien, él, de bocao
lo enriendaba'l animal,
tenía boca sin igual
y anque no mordiera freno
podía dar rienda, sereno,
del cabresto del bozal.

Pero era muy quisquiyoso
y endimás asustadizo,
de arrastrarse sin aviso
a un beyaquiar asqueroso.
Y aqueya mañana, el mozo,
que había salido confiao,
ni manotiar el recao
pudo, cuando hizo un requiebre,
al levantarse una liebre
justo al paso del "taimao".

¡Cielo santo, qué sorpresa
la de aquél fiero arrastrón!,
pa'más le calzó un talón
con poca delicadeza.
Sin sombrero y en cabeza
charquió el cojiniyo atrás,
pero era tarde pa'más
-ya había perdido un estribo-,
y sobre'l suelo nativo
lo ricostó el "cachafaz".

Y tras el susto vivido
por lso piones que ayí andaban,
al pronto lo levantaban
viendo que no estaba herido.
Un consuelo pa'l caído
trujo alguno del montón,
pero un chusco retozón
dijo -y hoy sé que'ra cierto-:
"que'l susto de aquél entuerto
se lo yevaba'l cajón!".

(17/05/1933)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed.Zamora, 11/1958- página 113).

No hay que decir

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

A naides escapa en la vida
alguna "de a pie" sufrir,
por eso no hay que decir:
"esa'gua no es mi bebida".
Y si no vea la tenida
entre dos crioyos ¡güenazos!
como Don Jacinto Pasos
y Don Laurino Correa,
topao'en cruda pelea
tirando y sacando hachazos.

La cosa es que por los dichos
de terceros que no faltan,
amosaco'los crioyos saltan
p'aclarar el entredicho.
No hay hombrada ni es capricho
cuando está al medio el honor
y entonces brota un valor
que hasta el hombre desconoce
¡que no se inventa la pose
ante un fierro dentrador!

En los ojos de Jacinto
hay una fijeza muda
que's atitú corajuda
bajo el sombrero requinto.
Y es puma de fiero istinto
don Lauriano agazapao,
pues frente a frente han quedao
el pie derecho adelante
carculando en el semblante
del otro, lo que ha pensao.

Don Jacinto el poncho ha echao
al brazo pa'usar de'scudo,
y por la lonja hecha un ñudo
Laurino, el rebenque ha alzao.
Y dos facones templao'
que dormían en la cintura,
de las vainas, la negrura
dejan, como rejucilo
probando en el aire'l filo
que sustenta una pastura.

¡Santo cielos! Quién diría
que dos mansos pa'un emparde
se toparían sin alarde
con coraje y valentía!
Es que'l istinto porfía
y cuando el peligro acecha,
la sangre, al miedo repecha,
buscando salvar la vida
que'n la más brava tenida
sin pensar ¡el resto s'echa!.

A las puntas del pañuelo
-dando a las vistas, cuidao-
los dos volcaron a un lao
poniendo en ese recelo,
(...no sea de que'n el regüelo
por áhi, castiguen un ojo...).
Y amostrando un serio enojo
-que de momento se hace hondo-
los dos giran en redondo
buscándose el lao más flojo.

Los dos se plantan distintos:
erguido, cuasi derecho,
con el brazo izquierdo al pecho,
ansí se afirma Jacinto;
y tal cual como lo pinto
de cuerpo más bien quebrao,
si se quiere, agazapao,
cubriendo cualquier camino,
ansí se planta Laurino,
y a cual ¡mejor afirmao!

Y pa'que seguir contando
detayes de'se entrevero,
que no es honor pa'un campero
hacerse mentao, peliando.
Por eso, de vez en cuando,
cavilar es la medida,
que a naide escapa en la vida
alguan "de a pie" sufrir,
de áhi que no es güeno decir:
"¡esa'gua no es mi bebida!".

(10/05/1988)

Imagen tomada de "Decimas Gauchas" de Cupertino del Campo. Ed. Zamora, 11/1958- página 17...

El Cacique

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

En cuantito al campo salgo
a recorrer el potrero
ya lo tengo de ladero
a "El Cacique", un perro galgo.
Y parte de lo que valgo
pa'l patrón, como puestero,
se lo debo a este aparecero
que's pa'mí, como un mensual,
que sin sueldo y sin jornal
trajina d'enero a enero.

Él no se anda a los toridos
haciendo espantar l'hacienda
que sabe muy bien dar rienda
asigún sean los chiflidos;
y en los largos recorridos
pa'ver alambrao y aguada
si se alza una liebre'chada,
¡san se acabó, lo tranquilo!
porque's como rejucilo
pa'tenerla acorralada.

Y en esos inviernos fieros
vientosos y yovedores
cuando escasean los calores
y hasta se'scuenden los teros,
cuando en algunos potreros
el agua se'nseñorea
y al recorrer, se hace idea
de golver al poco rato,
risulta que's como pato
el perro pa'l agua, vea.

Y en la noche - a los ronquidos
cuando descabezo un sueño-
es guardián que pone empeño
teniendo alerta un gruñido.
Él es cumpa decedido
por más bravo que sea el pique,
no le conozco un achique
y sí lo sufrido que's
¡porque no tiene revés
mi perro amigo, "El Cacique"!

(11/03//1988)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed. Zamora 11/1958 - página 151)

Otra cosa es con guitarra

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

"Con guitarra es otra cosa"
decía el "Pardo" Juan Perales
mientras cantaba sus males
en forma muy minuciosa:
que su infancia jue penosa
criao guacho como una garra,
que a un chico cualquier'agarra
pa'esplotarlo en el trabajo
y él sabe, por ser de abajo
que "¡Otra cosa es con guitarra!".

El hombre se créiba bardo
y algo payador también
... sin alcanzar ese tren
porque su tranco era tardo.
Y al soltar su canto el "Pardo"
un rezongo suelt'amarra
ande los pesares narra
qu'el ha sufrido en la vida,
pa'remarcar enseguida:
"¡Otra cosa es con guitarra!".

Y ansí, cuando Juan Perales
en el boliche algo canta,
a la concurrencia espanta
con sus consabidos males;
es que amargura a raudales
reclama el hombre, ¡y no es farra!
pues de tristura se'mbarra
y viejón y sin un cobre
canta, sabiéndose pobre:
"¡Otra cosa es con guitarra!".

(09/03/1988)

(Imagen tomada de "Décimas Gauchas", de Cupertino del Campo. Ed. Zamora, 11/1958 -página 89)

Por precaución

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Moviendo l'hacienda mansa
pa'cambiarla de rodeo
ya que un mejor pastoreo
acrecienta la esperanza,
la punta'e vacas avanza
al tranquito, sin apuro,
porque siempre's más seguro
tardar algún rato más
que andar a lo cachafaz
por arriar ¡póngale y duro!

Entre'l chaquiar de un colazo,
ruido'e pezuñas, mugidos...
se oye algún ¡tropa!, chiflidos
y hasta el sonar de un lazaso.
Anda un paisano crioyazo
que oserva -por precaución-
atento en la dirección
en que'l sol, cansao se tira,
y pa'l mesmo lugar mira
el pingo, con atención.

Es que'l hombre ha divisao
algún movimiento estraño
y hay que'vitar cualquier daño
pa'cumplir bien el mandao.
Un chimango que ha volao
y el moverse se una mata,
un alerta le desata
a su istinto de campero,
y ya está el ojo certero
pa'saber de que se trata.

Ensiya un pingo especial
bien calzao de pata y mano
muy avispao y liviano
si hay que esigirlo, un casual.
Cumple'l hombre'n lo formal
lo arreglao con el patrón,
por eso pone atención
pa'sacar bien el encargo
y ansí es que'stá de ojo largo
mirando... ¡por precaución!

(28/04/1986)

(Imagen tomada de "El Padentrano", de Aarón Esevich. Ed. Peuser, 07/1958. página 129)

Poniendo la firma

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Esperando la señal
que dé iniciada la yerra
hay un mozo que se aferra
a un lindo lazo pa'l pial;
la empalizada'el corral
le'mpriesta lugar de apoyo;
y pa'no mezquinar royo
un cuerito recortao,
dice de que's aplicao
pa'echar verija, a lo crioyo.

Tiene la barba cerrada
tupida, pero prolija,
y está su mirada fija
de andar la vida, templada;
camiseta arremangada
pa'liberar bien el brazo,
chiripá cortón pa'l caso
que haiga un trajín muy movido,
y entre la bota metido
el calzonciyo machazo.

¿Su nombre? tal vez Manuel,
Ciriaco, Juancho, Aparicio...
un campero en el oficio
de volcar lazo sin yel.
No dá... ¡ni pide cuartel!
cuando dentra a revoliar.
Su silencio, no es cayar,
es carcular tiro a tiro,
que la'rmada en cada giro
¡es su modo de firmar!

(28/04/1986)

(Imagen tomada de "El Padentrano", de Aarón Esevich. Ed. Peuser, 7/1958 - página 3)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡Abralé, compañero!

(Dibujo: Eleodoro Marenco)

¡Abralé grande, mi amigo,
igual que'n sus años mozo!
... que no por viejo pa'l pozo
se tendrá que dir?... yo digo.
Usté's como leche d'higo
pa'l lomo de los baguales,
más... se cruzan animales
que a uno lo bajan, sin duda,
como esa vaca guampuda
que aura ha pechao, ¡pa'sus males!

Tiene'l pingo que ha hocicao
los ojos poblao de asombro
¡igual que'l  que'ncaje un hombro
si lo tantean de cayao!
Los estribos han flamiao
como bandera en el viento,
-si hasta se me hace que siento
de'se'ncontrón el repique-
y el corral de palo a pique
puede atestiguar mi cuento.

Le digo y con sensatez
porque no tuito es chacota:
¡no cualquiera da la nota
parando con su altivez!
Yo he visto más de una vez
hocicar hombre y cabayo
y por eso lo detayo,
a anque haiga broma en mi voz:
¡compadrón pa' echar el dos
como cacareo de gayo!

(20/01/1983)

Linda yunta


(Dibujos: Eleodoro Marenco)

Entre Don Zenón Ayala
-en un picacito lista-
y Don Jacinto Altavista
que'n un gatiao lo apuntala,
como chicharra de un ala
al medio, ¡bien ricostao!
tráin un noviyo porfiao
que quizo hacerse perdiz,
y aprovechan el desliz
pa'ver si andan bien montao.

Los dos pasan los sesenta
y anque Ayala se ha blanquiao,
Don Jacinto ha conservao
su pelo color pimienta;
el gatiao que'l hombre muenta
-un animal redomón-
demuestra su condición
y hamaca en la ricostada
las dos borlas coloradas
que tiene'l bocao gauchón.

Hacen yunta los paisanos
dende hace muchos abriles
y han gastao varios mandiles
trajinando como hermanos.
Hoy, anque ya veteranos
trabajan por diversión
no perdiendo la ucasión
cuando una yerra despunta...
Y de que hacen ¡flor de yunta!
es general la opinión.

(06/03/1982)

Capataza de mi amor

(Pintura: Rodolfo Ramos)

1
Cái una garuga fina
queriendo calarme el cuero
mientras que al ala'el sombrero
el peso'el  agua la inclina.
El viento se arremolina
castigando el encerao,
y el "Lobuno" - trajinao
por dir en güeya pesada-
con la cabeza agachada
va tranquiando resinao.

2
La tarde ya se jué al mazo
adelantando la noche
y haciendo de agua derroche
la tormenta marca el paso.
La yuvia me dá su abrazo...
Al pasar me chifla el viento,
pero sordo a ese lamento
bajo un cielo sin estreyas,
solo ansío los brazos de eya
y ansí cantarle contento.

3
¡Es mi morocha paisana,
"Capataza de mi amor"!
De mi querencia: la flor,
de mi vida: la mañana.
Y anque la yuvia se afana
pa'que no yegue a destino,
a continuar solo atino
¡no me aflueje mi "Lobuno"!
Que mi amor tan solo es uno
¡Y espera al fin del camino!

(30/09/80)



martes, 16 de diciembre de 2014

Tientos (Estilo)



Cuando me da por cantar
no más canto y en voz alta,
y no preciso de naides
pa'compañar mi tonada.
Me agencio un puñao de vientos,
los tiemplo en una enramada
y se me hace que en el aire
suena pa'mi una guitarra:
laralalaaaa, laralerooo...
mis penas se hicieron pampas.

Donde a otros les crecen ráices
a mí me nacieron alas,
y voy cruzando la vida
con una estrofa en el alma.
Me gusta siempre ir cantando
a donde quiera que vaya,
pa mi que antes de ser hombre,
dejuro, nací calandria,
laralalaaaa laraleroooo...
mis penas se hicieron alas.

Amores ni me los nombren
si es que vienen en racimo;
amor si, pero uno solo,
el que le tengo a mis hijos.
Y no se ponga celosa
la dueña de mi cariño
que estoy queriendo su entraña
en esos frutos benditos
laralara laralero...
mis penas se hicieron nido.