miércoles, 20 de abril de 2016

Dejenmen en tierra




A Hugo Beltrán


A mí no me recen
en dispués de muerto
en hacer gauchadas
gasten ese tiempo.
No quiero que el alma
me abandone el cuerpo...

Anduve la vida
por caminos güenos,
resignao y manso
priestando mi apero,
priestando mi poncho,
mi moro y mi techo,
qué's, al fin de cuentas
lo poco que tengo,
ganao con trabajo
y en míseros sueldos.
El cuchillo sólo
lo usé de tropero
hachando algún gajo
pa'priender el juego.

Pa'cortar alambre,
ni a Dios se lo empriesto
corto una estribera
si un bagual mañero
arrastra algún gaucho
del estribo'e fierro.
En peliar? Mil veces
lo empeño primero.

Es pa'mi lo mismo
un blanco que un negro,
y en las religiones
por denguna dientro
porque en todas ellas
encontré lo mesmo.

A mí no me recen
porque tengo miedo
que las oraciones
me lleven al cielo
han de -dice- han ido
tantos que no quiero
ni en la misma gloria
toparlos de nuevo.

Pasaron en vano
la vida, y mintiendo,
negándole al niño
el pan y los sueños;
matando a miseria
puebluchos enteros,
y haciendo de mucho
que sirven pa'ejemplo
con sus injusticias
jaguares y perros.

Si es, que esos mandingas
han subido al cielo
empujaos de abajo
por misas y rezos
porque se achicaron
y se arrepintieron;
o porque donaron
pa'salvar el cuero
a la Santa Iglesia
los robos que hicieron;
dejenmén el alma
pegadita al cuerpo...

Pero eso sí, hermanos:
que me entierren quiero
al pié de algún árbol
-cualquiera es lo mesmo-
dejenmén pagarle
algo por lo menos
a la madre tierra
que tanto le debo.

Subiré en la savia...
brotaré en renuevos,
me abriré en las flores
de pétalos frescos,
ofreciendo nétar
al dardo mielero...
Maduro en semillas
nutriré polluelos...
cantaré en sus picos,
volaré por ellos...

A mí no me recen
que me encanta el suelo;
quiero ver la luna
que inspiró mis versos,
andar por los riachos
corriendo, corriendo...

Oír la guitarra
errante del viento,
aliviar las hondas
tristezas del muerto
extraño y profundo
dolor del silencio.

............................................................................

Nota aclaratoria:

El payador don Pablo Diaz ha omitido algunos pocos versos en su sentida recitación que acá se los acercamos pa que refresque su memoria cuando guste y  precise...Y pa'los que no los conocían va en su  completa versión sin transgresión y a lo toro.
(Sacados del libro "Trote Chasquero" pags., 48,49 y 50).

La pulpería (Triunfo)



Como un mojón del tiempo
la pulpería, la pulpería;
se divisa entre el monte
de casuarinas, la pulpería.

Refugio de los gauchos
y payadores...y payadores;
el mostrador los llama
como en fogones, los payadores.

Laralaralaraila, laralaraila
La Pulpería!

Posta "La Libertad",
hoy "San Gervasio, hoy "San Gervasio";
la patria iba naciendo,
moldeaba el rumbo, buscando espacio.

Semblanza de un pasado,
linda memoria, linda memoria;
testimonio y presente
de nuestra historia, linda memoria.

Laralaralaraila, laralaraila,
linda memoria!

martes, 19 de abril de 2016

Arbolito del querer


De balde busqué tu sombra 
arbolito del querer;
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

En el juego del amor
siempre se arriesga de más,
jugador de ojos vendados
a pura pérdida va.

Si el amor es una brasa
en el fogón de la sangre,
de sobra estará el fogón 
cuando la brasa se apague.

Ay del corazón que sangra
por un amor imposible, 
no hay remedio que lo cure
ni palabra que lo alivie.

Para que el sol no la hiriera
mi amor pintó una paloma, 
la paloma abrió las alas
y ellos le dieron su sombra.

Si el amor es una llave
que abre las puertas que quiere;
¡dichoso quien vive amando
y que amando se muere!

No lloro el tiempo que muere,
lloro el amor que se va
solo envejecemos, sólo:
cuando dejamos de amar.

Ladrón a media, otoño, 
ladrón a medias: ¿por qué!,
si me robaste la fuente, 
no me robaste la sed?

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Por donde andarán tus ojos
mirando lo que no quiero
ellos regalando vida
y yo muriendo por ellos.

Se va secando, secando
el árbol de mi esperanza;
si no lo riegan tus ojos
qué mal destino me aguarda.

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Aunque la noche te esconda
igual te veré a mi lado;
el recuerdo enamorado
es la mirada más honda.

Para el amor y el olvido
se han hecho solo dos huellas:
la del amor en el agua,
la del olvido en la piedra

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Qué pena vana la pena
de andar y andar recordando
promesas de una morena
que se divierte olvidando.

Buscando olvido me fui,
me fui de donde vivía;
muchas cosas olvidé
menos lo que yo quería.

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Coplero



(Foto de don Aledo Luis Meloni, fallecido en enero de 2016...
 a los 103 años de edad)


La copla llega de pronto, 
semeja un golpe de sangre
y luego se va tan libre
que es de todos y de nadie.

Si al corazón de la copla
alguien acerca el oído, 
no escuchará nada nuevo
sino su propio latido.

Coplero soy, alma adentro,
una manera de ser
aunque en la copla me encuentro
siempre me vuelvo a perder.

Coplero iluso que busca
dejar desnuda en la arena
por la suerte de una copla
la cicatriz de su huella.

.............................................


Llevo una copla en el alma
igual que un grillo nochero;
yo sé que es muy poca cosa
pero me basta con eso.

Para que lleve en el pulso
el calor que da la vida,
la copla como la sangre
ha de brotar de una herida.

No estoy yo solo en mi copla;
en su juego en su intención,
están todos los que sienten
lo mismo que siento yo.

Cuando se muera el coplero
no lo lloren por llorarlo,
que solo lo llore Dios
si es para resucitarlo.

Zumo de un mismo racimo,
sangre de una misma arteria,
la pena llora por dentro,
la copla canta por fuera.

El corazón de la viña
le da su sangre a la copla;
que solo se vuelve canto
si se hace vino en la boca.

Qué suerte la del coplero
si anclada como una boya,
en el río que lo lleva
queda la luz de su copla.

Cuando un coplero se muere
comienza a andar su memoria,
lo que la muerte le quita
se lo devuelve la copla.

Y casi vendo el caballo


Oiga patrón, si me fía,
capaz que me tomo un trago,
total yo siempre he pagao,
y nunca le metí un clavo,
y no ha de ser por el vicio,
me tenga que ir del pago.

Justito hoy pague el arriendo,
Y casi vendo el caballo,
Justito hoy pague el arriendo,
Y casi vendo el caballo,
De no ser porque el patrón,
Comprendió lo mal que ando,
Me hubiera quedao a pata,
y eso quien sabe hasta cuando.

Le expliqué que no hay manera
y aunque me cobre barato
Le explique que no hay manera
y aunque me cobre barato.
La chacra no da pa´ mas
Y menos cuando no hay pasto,
Menos mal que comprendió
Y le pagué con el carro.

Se acuerda que el mes pasao
Me quedé sin las ovejas
Pa´ poder curar la vieja
que andaba medio ratica,
Hoy pa´ pagar la botica
Vendí el arado de tres rejas.

Pero no es pa´ traerle quejas
Que me arrimé al mostrador,
Yo se que no es de señor
Andar chupando de fiao
Y menos si se ha quedao
Sin nada el aparador.

Pero siento que un ardor
Que me nace en la garganta,
Que no ha de ser porque canta
Ni por tragar muy caliente,
Se me viene de repente
Como perro pa´ la planta.

Solo por eso le pido
Que me eche un trago de fiao,
No quisiera ser pesao
Y perdone lo atrevido,
Un vino no mas le pido
Hasta mañana o pasao.

Fui a festejar el domingo
y el andar cada vez pior,
Fui a festejar el domingo
y el andar cada vez pior
y fui a chupar en honor
de lo que me anda pasando
y si termino llorando
no ha de hacer por llorador.

Y es mejor que esté callada



No se si tendrá razón,
El corazón cuando canta,
El corazón cuando canta,
Yo creo que no es pa´ tanto,
Que con no llorar alcanza
Yo creo que no es pa´ tanto,
Que con no llorar alcanza.

Pa´ que alborotar el aire
Con gorgoritos del alma,
Pa´ que alborotar el aire
Con gorgoritos del alma
Si en una de esas resulta
Que es mejor que esté callada,
Si en una de esas resulta
Que es mejor que esté callada.

Mi boca tiene canciones
Pa´ tapar una montaña,
Mi boca tiene canciones
Pa´ tapar una montaña,
Sin embargo tantas veces
No me tapan ni las ganas.

Las ganas de cantar fuerte
Pa´ que me oiga la guitarra
Porque ella me deja solo
Y me cubre de distancia.
Yo se que nunca mis manos
Habrán de tener la gracia
De ser suaves y livianas
Pa´ poder acariciarla.

Que pesadas me nacieron
Las manos y las palabras,
Que pesadas me nacieron
Las manos y las palabras,
aquellas como cascotes
estas otras tan amargas.

Todo me quiere cantar
Cuando encuentro una esperanza,
Todo me quiere cantar
Cuando encuentro una esperanza
Pero al final no es pa´ tanto
Y con no llorar alcanza,
Pero al final no es pa´ tanto
Y con no llorar alcanza...

Mi alma sabe la verdad
Y es mejor que este callada.

Julián, 'el maula'



-"Miente, patrón y disculpe,
¿Quién le ha dicho que soy maula?
¿Qué motivos tiene Usted,
pa'tratarme así tan mal?
Aura soy yo quien le digo,
mire qué es lo que habla,
no quisiera que en su pecho
haga estragos mi puñal...

Ansí nomás como suena,
como lo siente, patrón,
cual debe de hablar un hombre
de adelante y no de atrás,
Usted ha dicho que soy maula
y miente como un ladrón
esas cosas entre hombres
no se perdonan jamás.

Si yo estoy en esta estancia
para domar sus baguales,
hombres y tigres también
sería capaz de domar,
y si a veces no he peleado
como esos gauchos brutales
ya está muy cerquita el día
que hasta Usted podrá probar.

Ya hace tres o cuatro años
que soy aquí el domador,
¡que para eso me paga
y no es para verme pelear!
Y además no me conviene,
tengo en el pago un amor
que es su hija... pa'que lo sepa
con la que me vi'a casar.

Sé que será una vergüenza
que se case con un hombre
tan maula como lo ha dicho
su mesma lengua, patrón,
pero en fin, tenga paciencia,
he jurao darle mi nombre:
dé cuenta a la policía
o defiéndala a facón".

Es bueno decir, señores,
que el patrón quedó chiquito
viendo la forma tremenda
en que el paisano se encrespó
pero la noche serena
tendió su manto infinito,
y un duelo casi seguro
entre las sombras quedó.

Sucedió que en "La Fontana"
que era el nombre de la estancia
había el domingo siguiente
yerra y doma de mi flor,
fiesta que cada tres años
se hacía con perseverancia,
con veinte libras de premio
al gaucho más domador.

Cayeron como costumbre,
domadores de otros pagos,
y con sus trajes pintorescos
y sus prendas de domar,
hombres de mucho coraje
que después de algunos tragos
hacían cosas increíbles
por el gusto de agradar.

Por fin le tocó a Julián,
el domador más temido,
era un muchacho grandote,
elegante y seductor,
apenas lo divisaron
cuando ya fue conmovido
con una ovación de aplauso
que estalló a su alrededor.

Agradeció como pudo,
inclinándose un poquito
y con paso agigantado
pa'l corral enderezó;
-"Ya tenés un tigre pronto!",
le gritaba un amiguito,
 -"Dejálo nomás, hermano,
después de Dios...estoy yo!"

Lo miró breves instantes
y lo palmeó un momento,
dijo: "Qué lindo y qué grande!
de éstos me gustan a mí",
cuando una voz femenina
lo arrulló con sentimiento,
-"Hoy más que nunca, Julián,
debes ganarlo por mí".

-"Si por vos ya lo he echo todo
y hasta he pasao por cobarde,
por no causarte un disgusto,
por no descubrir mi amor,
¡pero no lo aguanto más!,
lo vas a ver esta tarde
tu padre va a conocer
a Julián el domador".

- "¿Qué vas a hacer mi Julián?",
-"No se, mi Juana, no sé,
te aseguro que esta tarde
vas a tener que llorar,
porque en cuantito regrese
a todos desafiaré,
a ver si encuentro algún hombre
que sea capaz de pelear".

Se hizo vendar bien los ojos
con dos pañuelos de seda,
puso una flor en la boca
que más bien se la mordió;
y después de haber montado
-"¡Larguen!", le gritó a la rueda
y el bagual echo un ovillo
a los saltos se alejó.

Un cual bruto su cabeza
como vencido en el duelo,
como si ya no pudiera
con aquella carga cruel,
y de repente surgía
como un fantasma del suelo
y Julián permanecía
como un centauro sobre él.

Era fantástico verle
la tierra que levantaba,
el griterío de la gente
viendo la lucha mortal
de repente parecía
no corría, que volaba
y era una misma pieza
el hombre y el animal.

Los domadores más viejos
quedaron como asombrados,
al ver lo que estaban viendo
que no lo podían creer,
-"Es mandinga!, pues
con los ojos vendados,
no hay cristiano que resista
sin cansarse ni caer!".

-"Ha de tener brujería",
dijo un caudillo matón,
porque sinó, no es posible
que no lo pueda voltear,
¡lástima que sea tan maula!
pues sigún dijo el patrón
ya lo ha insultado tres veces
y no ha querido pelear".

En ese mismo momento
llegaba Julián triunfante,
pero sin darle importancia
por lo que le dicho ver,
mas al destapar sus ojos
miró al patrón desafiante
que dijo: "Creo que
el maula ha cumplido su deber".

"Aura si le resta duda
traiga un hombre y un facón
y verá que le compruebo
que yo también se pelear,
si le parece, Usted mismo,
porqué no prueba patrón,
así le cierro esa boca
que no ha querido cerrar".

Hicieron duelo enseguida,
las mujeres y los niños,
en defensa del patrón...
-"Yo soy quien lo va a pelear!"
dijo entonces el matón
pero antes deme la mano
así le doy más coraje
pa'que no haga un papelón.

La fama de aquél caudillo
había trascendido lejos,
dicen que era sanguinario,
terriblemente feroz,
con esos antecedentes
decían mozos y viejos
"que Julián se salvaría
por un milagro de Dios".

-"Les pido, dijo Julián,
que me aten con el caudillo,
a dos pasos de distancia
pa'mayor seguridad.
¡Venga un alambre enseguida!
y de tobillo a tobillo
nos atan a los juntos
por mayor cordialidad.

-"Acepto!", dijo el pesado
haciendo fama de su alarde
pero esa idea mocito,
puede ser su perdición"
-"Eso, le dijo Julián,
lo vamos a ver más tarde!",
y en un trágico silencio
comenzó el duelo a facón.

Pero al poco andar se vió
que aquél matón reculaba,
la sangre sobre los ojos
ya no lo dejaba ver,
y en cambio Julián, sonriente,
otro planchazo le daba
jugó con él como el gato
cuando no quiere comer.

-"No ves, caudillo mulita,
que no he querido matarte,
sino en los primero tajos
ya te hubiera echo saltar,
sólo te marqué seis puntos,
solo quise dibujarte
las seis letras de mi nombre
que jamás olvidarás".

Mas como siempre en la vida
no falta un poco de amor,
la hermosa hija de la casa
no pudiendo con su afán,
vino y se prendió del brazo
de su amante domador
y llorando le pedía: -" No!,
no lo mates Julián!".




lunes, 18 de abril de 2016

De cabeza 'e basto


(Foto: rastra de "cabeza'e basto" perteneciente a don Pedro Saubidet)


Áhi le llegó, Saubidet,
la prenda que me encargó,
si el platero terminó
fue porque yo lo apuré;
quería entregársela y sé
que’s más campera que el pasto,
el uso ha hecho su gasto
y aún más valor le encastra:
¡qué linda queda la rastra
hecha de cabeza’e basto!

Se que’l basto de su abuelo
era, y que la platería
su padre uso con maestría
pa’ ensillar, sobre este suelo;
¡qué linda pilcha!, un anhelo,
parte de nuestra cultura,
el basto, que’s la figura
pura del recado nuestro
y hoy la pilcha de su ancestro
¡la lucirá en la cintura!

El centro pa’ destacar
plata y oro entreverado,
un trabajo burilado
en la inicial, da que hablar,
verdá es que se fue a gastar
pero que esté al lado suyo
pa’ lucirla en los mangrullo’
o escenarios donde cuadre,
la usó su abuelo, su padre,
y ahora pa’ usté’s un orgullo.

Quedó sin pulir, más brilla
por su historia y por su encuentro;
para que se luzca el centro
son de alambre las costillas.
Prenda gaucho y sencilla,
una hermosa antigüedad,
ah! y le digo la verdad
que lo que cobró el platero
se lo va a pagar Vaquero…
¡regalo de una amistad!

  (3/03/2016)

Las aguas claras



....Como anuncian las piedras del cauce, el paso del río. Entre los hombres las aguas claras nacen en la fría soledad de las cumbres, Allí han vivido en fidelidad el largo diálogo invernal con la Roca, sabedora de vendavales. De rostro al sol, un día la primavera las puso en movimiento.



Cantando su canto
lavando las piedras,
regando los surcos
camino del mar.

Su cauce es humilde,
su canto es pequeño,
su fuerza se llama
cotidianidad.

Partiendo las rocas
abrieron gargantas,
y abrevaron pueblos
siempre sin parar.

Las mantiene el cerro
cargado de nieves,
que alimenta el cielo
donde Dios está.




Copla fogonera



Una copla nace
sentida y pequeña,
buscando la altura
igual que un llamear,
se prende a la astilla
la lame y rodea
y después crepita
como un aletear.

La llama es pequeña
pero adentro encierra
una fuerza enorme
capaz de incendiar
todo lo que encuentra
dormido en la leña;
lo que el tiempo viejo
logró allí nuclear.

Desde las raíces
del árbol antiguo
subió por el tronco
la tierra natal;
anidó en las ramas
se hizo madera,
algo disponible
que habrá que entregar.

Si vuelve a la tierra
para allí dormirse,
completó su ciclo
de forma normal;
tiempo provisorio
que amasó la vida
y que nos invita
de nuevo a empezar.

Pero cuando acepta
ser cortado verde
y tiene paciencia
sabiendo aguantar,
entonces su leña
será disponible
para ser madera
y así perdurar.

A veces el fuego
igual que una copla
le saca de adentro
todo su calor,
pa'entibiar inviernos
o reunir hermanos
que arriman sus manos
juntito al fogón.