domingo, 19 de octubre de 2014

Pa vos, gaucho malo

(Dibujo: Carpani)

¿Tuitos te desprecean?
¿Te dijeron que sos gaucho malo;
que no sale un ternero
si vaca por parir has embretao,
que se junde l'hacienda
ande güela tu laso,
que sos como el veneno,
que ayí donde tus botas han pisao
ni el pastro crece más?



Y te olvidaste
del consejo del cardo,
que pincha, sí, canejo, al que se arrima,
y da la flor más linda del verano...
Acordat'e la tela
de aquél bicho peludo en el naranjo.
¡Ese sí qu'era fiero!... Y hoy lo almiran,
que su maldá las alas le ha formao.







(De "Rebencasos". - 1939)

sábado, 18 de octubre de 2014

Mi hacienda



En el potrero de mi alma,
cada día más se aumenta,
-con tristeza lo he oservao-
la tropiya de mis penas...

Y asigún yo me carculo,
en mi desgraciad'hacienda,
deben haber penas machos
entreveraos con las hembras!...

Sino

(Pintura: Angel Della Valle)



Qué quiere que le haga, si es ese mi sino:
El gaucho ha nacido pa ser como bola,
pa rodar un poco y a juerza de golpes
apriender las cosas...!

El sino, p'al gaucho, es lo mesmo qu'el viento
pa las pobres hojas...!
Y no hay más remedio que dir cabrestiando
aunque el dir nos cueste lágrimas muy hondas...!

El mundo es muy grande y hay muchos caminos
y es mejor ser ave que un montón de bosta.
Pa eso la esperencia es hermana'e la suerte,
pa juir por las lomas...!

Y antes de entregarse, de puro mañera
la ingrata nos cobra,
un montón bien grande de ilusiones guachas,
y un montón de muchas esperanzas mochas...!

Si dispués de todo no hay nada más lindo
que ver pagos nuevos y ver nuevas mozas,
y ansina andar siempre, pa llegar y dirse,
dejando atrás de uno dos ojos que lloran...!

Y a pesar de tuitos los golpes y sustos,
tener siempre pronta
una sonrisita puntiando en los labios,
y una canción fresca cantando en la viola...!

Bien montao, teniendo el cuchillo y el poncho,
la yesca y el mate, la pava y la viola
cualquier gaucho, solo, se anima a largarse
a contar los astros que la noche doran...!
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Montevideo, mayo de 1931

La patria del corazón



En trueno de ternura
su voz viril de paisano
y al decir, decían las manos
de su recia galanura,
del traje a la barba oscura
trasuntaba rebeldía,
si un dolor lo ensombrecía
a un mostrador acodao
era un silencio embrujao
Rufino Mario García.

En mi soledad uraña
su muerte mi vida bate,
y el abuelo del remate
siente un frío en las entrañas,
si un duende habita en la caña
te buscará tu hidalguía,
y en su rubia hechicería
te buscará tu vivencia
pues sos paloma de ausencia:
Rufino Mario García...

Si mi memoria se cuelga
con tu decir legendario
crece el temple temerario
del lancero Santos Niebla;
y aunque a nacer otro vuelva
con tu empaque y gallardía
el duende que vos tenías
apadrinó tu alma al cielo,
inalcanzable tu vuelo:
Rufino Mario García...

La patria del corazón
no se emponchará de anemia
al evocar tu bohemia,
chasque azul de la emoción,
mate, guitarra, fogón,
revive en tu gauchería
y esta raza tuya y mía
fiel, humana y montaraz,
no te olvidará jamás
Rufino Mario García...




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Homenaje de Santiago Chalar al gran recitador Uruguayo don Rufino Mario García!





jueves, 16 de octubre de 2014

Filo



Si habré masticao el chala
en mis noches sin fortuna
mirando cómo la luna
dispacito se resbala;
ninguna amargura iguala
a la que hizo nido en mí,
tal vez ella me hizo así:
apartao, triste y uraño
rondando los desengaños
que en la huella recogí.

Como fogón de tropero,
empinao en algún paso,
me ñublo con los ocasos
y me enciendo en los luceros,
soy cinta de clavijero
atada en una mancera
y es mi vida toda entera
cuando el pesar la desgarra,
el alma de una guitarra
que tener alas... ¡quisiera!

Cuando el infortunio un día
con su daga envenenada,
me hirió por la puñalada
porque es sangre de poesía;
en mi existencia no había
otra ilusión y otro empeño,
como el de templar mi sueño
al calor de la esperanza,
fui reja en mis acechanzas
ahondando surcos de ensueño.




Quemá esas cartas (Valseao)



Quemá esas cartas donde yo he grabado

Solo y enfermo, mi desgracia atroz,
Que nadie sepa que te quise tanto
Que nadie sepa, solamente Dios.

Quemalas pronto y que el mundo ignore

La inmensa pena que sufriendo está,
Un hombre joven, que mató el engaño
Un hombre bueno, que muriendo va.

Te amaba tanto que a mi santa madre

Casi la olvido por pensar en ti,
Y mira ingrata como terminaron
Todos los sueños que vivían en mí.

Yo ya no espero que tu amor retome

Al dulce nido donde ayer nació,
Yo ya no creo que tu blanca mano
Cierre la llaga que en mi pecho abrió.

Y te perdono porque aquél que quiso

Nunca maldice lo que ayer besó,
Gime y se arrastra sin tomar venganza
Muere, en silencio, como muero yo.

Mas cuando en brazos de otro ser dichoso

Caigas rendida de placer y amor,
Recuerda al menos que has dejado trunca
Una existencia que mató el dolor.

Quemá esas cartas donde yo he grabado

Solo y enfermo, mi desgracia atroz,
Que nadie sepa que te quise tanto
Que nadie sepa, solamente Dios.







viernes, 10 de octubre de 2014

Señor de los Andes





Cóndor, monje negro del cielo,
señoreas tu vuelo,
entre cumbres y alturas,
nada escapa a tu celo;
puna o llanura,
talismán que conjuras,
en las sombras del suelo,
alta y oscura,
región de las razas,
que adoran el sol.

Hueso, musical de las quenas,
muerto y hueco resuenas,
con las cifras del viento,
la plegaria, el lamento,
del altiplano,
y el indio americano,
que aún llora al hermano,
el Cóndor Canqui,
señor de la puna;
Tupac Amaru.

Vuela hacia el alba futura,
que el cielo inaugura
en la cruz del sur;
vuela en la sangre y el sueño,
que siembra el cuneño
Tupac Amaru....

Cóndor, monje negro del cielo
rey salvaje del vuelo,
que navegas la altura;
embriagez y desvelo
luto celeste,
con tus alas conjuras
en los valles del suelo,
toda creatura,
región de las razas,
que adoran el sol....

Vuela hacia el alba futura,
que el cielo inaugura
en la cruz del sur;
vuela en la sangre y el sueño,
que siembra el cuneño
Tupac Amaru....

domingo, 5 de octubre de 2014

Porque me gusta nomás



Porque me gusta nomás
entreverarme en la rueda,
tal vez que mi canto pueda
llegar largando de atrás;
con mi guitarra al compás
de una milonga campera,
voy a largar campo afuera
el deseo que me domina
de cantar como Argentina
por mi patria y mi bandera.

No pido ni doy revancha
y aunque soy una mujer,
el que me quiera correr
que elija caballo y cancha,
 mi tierra es extensa y ancha
pero no es lonja pa'tiento
y aunque en algunos intentos
mas de uno quiso ofenderla:
mujeres pa'defenderla
salían por los cuatro vientos.

Por eso, pensando en ellas,
porque me gusta nomás...
no voy a aflojar jamás
ni pienso seguir sus huellas,
me guían esas estrellas
pa'defender a lo nuestro
y aunque tal vez no demuestro
que puedo quererlo tanto:
como otros cantan, yo canto,
Martín Fierro es mi maestro.

Pero si un día el destino
pone mi suerte en balanza
y con mi canto no alcanza
pa'defender lo argentino,
entonces verá el camino
alta paisana sentarse,
sobre un caballo y jugarse
de Tierra'el Juego a Jujuy:
igual que Juana Azurduy
o a lo Victoria Balcarce.






martes, 30 de septiembre de 2014

Candil de guampa



Alardeando de su estampa
y dándole luz al rancho
está colgado de un gancho
un viejo candil de guampa.
Cuando se duerme la pampa,
él, recién se despabila…
la noche pasa tranquila
con paso seguro y lerdo
y, a veces, algún recuerdo
entre sus sombras titila.

Cuando me siento a matear
después de haber churrasqueado
mi perro ovejero, al lado
se tira pa’ descansar,
y comienzo a recordar
cosas que, ya se volaron…
amores que me dejaron
en el alma ardiente herida
y, pa’ siempre, de mi vida
las ilusiones mataron.

Y de su luz al destello
mientras quema su pabilo
llegan como refucilo
recuerdos de un tiempo bello,
y mientras tomo resuello
para templar la guitarra,
parece que me desgarra
una zarpa el corazón
y hasta pierdo la razón
por el dolor que me amarra.

La salvada milagrosa (Caramba)



Con su cargamento, ¡caramba!
iba hacia un cuartel
con cuarenta mulas, ¡caramba!
el tropero aquél.

Cargado de harina, ¡caramba!
lo rodeó el ranquel;
y él en la madrina, ¡caramba!
ensilló la fe.

Todo el cargamento, ¡caramba!
desparramó todo, ¡caramba!
pero se le fue!

Segunda...

Tras las mulas corren, ¡caramba!
los indios y ven
que de amadrinadas, ¡caramba!
desnudábanse...

Y que se le aleja, ¡caramba!
el cristiano aquél
que se iba y se iba, ¡caramba!
y al fin se le fue...

Llego sin harina, ¡caramba!
con todas las mulas, ¡caramba!
pero a salvo...él!